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Portada - Comentarios - Esperanza perdida

15/08/2007 - Francisco Capella

Esperanza perdida

La esperanza tal vez sea lo último que se pierde, pero a veces también. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, la presuntamente menos liberticida de los actuales políticos en el poder, ha decidido (¿ella sola o asesorada por alguna lumbrera?) prohibir la construcción de edificios de altura superior a tres plantas (incluida la baja) más ático. Esta nueva agresión contra la libertad al menos se limita a suelos no programados o rústicos y no afecta a los planes urbanísticos municipales ya aprobados: los gobernantes son tan magnánimos que suelen respetar la irretroactividad normativa del Estado de Derecho y presumen de ello; estaría feo prohibir hoy lo que ellos mismos permitieron ayer. Además habrá excepciones para los edificios singulares o con valor arquitectónico, "que enriquezcan el patrimonio arquitectónico y cultural": los tecnócratas y burócratas de turno impondrán sus preferencias subjetivas particulares (camufladas como "valor arquitectónico" objetivo) sobre las apreciaciones subjetivas de los ciudadanos de a pie para la aprobación de "rascacielos o edificios emblemáticos". Sus "razones" (por llamarlas de alguna manera) para todo esto, recogidas en diversas declaraciones, son penosas.

Quiere "un urbanismo más humano y que aporte más calidad de vida. Los madrileños quieren más calidad, tienen todo el derecho a disfrutarla y ahora existen las condiciones para ofrecérsela, ha llegado la hora de iniciar el camino de un urbanismo renovador y más humano". ¿Cómo sabe lo que quieren los madrileños, cada uno de ellos, en detalle y con precisión? ¿Todos quieren lo mismo? ¿Sabe qué costes está dispuesto a asumir cada uno para conseguir lo que quiere? Lo de querer más calidad en abstracto es una perogrullada obvia y demagógica, no vamos a pedir menos calidad (salvo si un precio menor lo compensa, claro). Ese derecho a disfrutar de la calidad, ¿tiene alguna justificación ética o jurídica o es simplemente un guiño a los votantes? ¿Tiene alguna relación con el derecho de propiedad que fundamenta la libertad humana y es violado por esta nueva coacción legal? ¿Quién va a ofrecer esa calidad? ¿Los políticos? (Risas) Lo del urbanismo "más humano" es especialmente patético: ¿qué pasa, que las alternativas son "inhumanas"? ¿A qué especie animal pertenecen los residentes en Manhattan o en Hong Kong? Qué mala es la densidad de población, vivir todos juntos y rodeados de mucha gente y así poder tener un millón de amigos y además todos cerca de casa.

Afirma Aguirre que "no podemos hacer el mismo urbanismo que en las décadas de los 50, 60 ó 70, un urbanismo apelotonado y deshumanizado, con edificios de más de diez alturas". Si se refiere a que no somos capaces de construirlos, se equivoca; si se refiere a que está prohibido, efectivamente ella acaba de hacerlo. Con la excusa de demonizar la densidad de población refiriéndose a ella como "apelotonamiento" (deshumanizado, claro).

Aguirre cree en "un país de propietarios que no tengan que residir en moles de hormigón de 12 ó 14 plantas en páramos periféricos"; esto supondrá "limitar la densidad de población, porque los madrileños quieren ciudades menos densas y más amplias, con más espacios abiertos y con más zonas verdes, quieren que el sol entre todas las mañanas por sus ventanas"; esta medida conferirá a los ciudadanos "más contacto con la naturaleza, más sol y más espacio". Tal vez crea en los propietarios pero no acaba de entender qué es la propiedad. De los diez pisos límite ahora pasamos a 12 o 14 (de moles de hormigón, que suena muy feo, y además en páramos periféricos, muy sonoro y evocativo); igual es posible hacer edificios de viviendas altos y atractivos pero no conviene mencionarlo si se va a prohibir; la precisión del número de pisos a partir del cual un edificio no es "humano" no es su fuerte y no se entiende muy bien por qué de estas cantidades al final la ley fija el límite en 3 plantas (¿numerología?). Ahora concreta algo más lo que quieren los madrileños por si nosotros mismos no lo sabemos: contacto con la naturaleza (debe de referirse a esos jardincillos artificiales que abundan en los nuevos barrios), sol (como no creo que controle el tiempo atmosférico seguramente quiere decir viviendas exteriores y que unos edificios no hagan sombra a otros; lo que tiene más crudo es que el sol entre por la mañana por todas las ventanas, a no ser que exija por ley que todas las viviendas se orienten al este) y espacio (efectivamente en los nuevos desarrollos urbanísticos ya se notan aceras y calzadas enormes casi siempre vacías y todo muy lejos de todo, quizás para fomentar el saludable hábito del paseo o el desarrollo de la industria automovilística); donde quizás no haya tanto espacio es el interior de las viviendas dado lo cara que está la superficie edificable (¿por qué será?).

A su juicio, "los madrileños que tienen parte de sus zonas urbanas fruto de lo que fueron en los años 50 y 60 la llegada masiva de inmigrantes del resto de las provincias españolas demandan ahora un urbanismo más humano y más adaptado a lo que es una región que está en vanguardia en Europa y que pretende que sus familias puedan vivir de una forma más parecida a la del resto de miembros de la Unión Europea. Lo que queremos es un urbanismo más humano donde las familias madrileñas puedan vivir entrándoles el sol por las ventanas, teniendo garantía de zonas verdes, de parques y jardines en vez de vivir en torres en medio de los páramos como al parecer los urbanistas socialistas autorizan". Qué malos son los urbanistas socialistas que autorizan cosas así, mejor prohibir y presumir de liberal. Sigue abusando de lo humano, demasiado humano. Y afirma, como buena colectivista, que la región (somos los mejores, oé, oé, oé) pretende (la región es la entidad que pretende, suena como colectivista) que sus familias vivan más como los otros europeos, nos guste o no. Como hay diversidad de europeos, ahora va a concretar.

Este modelo urbanístico tiene su base en países como Reino Unido, Alemania, Bélgica u Holanda, cuyas ciudades Aguirre considera "un ejemplo de urbanismo humano, de calidad y respetuoso con el medio ambiente, por eso aquí también habrá un urbanismo de calidad"; los madrileños "no tienen por qué vivir de forma diferente a los europeos ni en cajas de cerillas". Más humanismo y calidad, se hace pesado. Los madrileños ya vivimos en cajas de cerillas y su prohibición agravará el problema al dificultar el uso inteligente de la tercera dimensión (la altura) y la generación de superficie y volumen habitable. A Aguirre le gusta cómo viven en algunos países y tenemos que imitarlos; no nos deja elegir por nosotros mismos, no permite que sean unidades de gestión más pequeñas (los municipios, o los barrios, por ejemplo) los que experimenten diversas alternativas urbanísticas: café para todos. De no estar obligados a vivir de forma diferente a los europeos vamos a pasar a estar obligados a vivir igual que ellos: eso es progreso.

"En lo que se refiere a las alturas de las viviendas, países como el Reino Unido, Holanda o Bélgica, con superficies territoriales muy inferiores a la de España, y con una arraigada tradición de defensa del medio ambiente, tienen mucho más suelo urbanizado que nuestro país. Y ciudades como Ámsterdam o Bruselas, que son referencias mundiales en materia de urbanismo, de transportes y de calidad de vida, son ciudades extensas y ajardinadas, donde predominan las viviendas unifamiliares con parcela y donde es casi imposible ver edificios residenciales de más de 4 alturas fuera del centro. El modelo de urbanismo que se practicó en España en los años 60 y 70, con moles de 15 alturas rodeadas de páramos, quizá fuera necesario entonces, como solución de urgencia frente al éxodo masivo del campo de las ciudades. Pero hoy es innecesario e incompatible con las necesidades y las aspiraciones de los madrileños a una vivienda de calidad. Es necesario un modelo de urbanismo más humano, más transparente, más ágil y menos arbitrario. Y, en este sentido, establecer un máximo de alturas elimina de raíz la posibilidad de retener suelo con fines especulativos, a la espera de que el lápiz de algún político o de algún funcionario incremente arbitrariamente el número de alturas permitido y, por tanto, los beneficios de los especuladores."

Sigue insistiendo en lo estupendos que son los países y las ciudades que a ella (y quizás a sus asesores) le gustan. Ahora las moles son de 15 plantas. Y al mencionar los páramos, tal vez no ve que todo eso es suelo disponible para otras viviendas o para parques, y si el urbanismo se empeña en la baja altura el suelo se ocupa más rápidamente. No aclara por qué o para qué es necesario su urbanismo: va a ser que porque sí o porque lo digo yo. ¿Ha pensado en que el alto precio de las viviendas en el centro de Madrid, altas, apelotonadas y sin naturaleza por medio, indica algo sobre las preferencias de los compradores? Bajo su mandato la norma ya no es arbitraria: prohibido más de tres alturas, ¡qué avance en el rigor legal, todos igualmente fastidiados! Y acabamos hablando mal de los especuladores, que siempre queda bien, y mencionando la posibilidad de que los políticos (otros, ella no) y los funcionarios se corrompan. Mejor que se cumpla la ley estrictamente, por absurda e inadecuada que sea, ¿no?

 

Opinión de los lectores

snipfer

La única manera de que los ciudadanos vivan en casa "humanas" y no en moles de hormigón , es liberalizar el suelo que que el mercado nos muestre lo que la gente realmente quiere.

Nairu

Lo de Esperanza es verdaderamente descabellado. Nunca entendí tanto peloteo y admiración hacia ella.

Stewie Griffin

Snipfer tú lo has dicho..

libertyvallance

Desde luego, Espe debe de haber interpretado los deseos de los madrileños (como rebaño, no como conjunto de personas independientes) mirando unos posos de café. Porque, como dice Francisco, si hubiera mirado en su lugar los precios de los pisos en el centro de Madrid hubiese tenido otro concepto de "lo que quieren los madrileños". Además, la gente quiere muchas cosas, pero la cuestión es si estás dispuesto a pagar su precio. Claro, viviendo en el número 4 de una calle te sale gratis "querer" que el edificio que construyen en el número 5 no tenga más de 3 plantas para que el sol te despierte con una sinfonía de fotones cada mañana. Al propietario del solar no le sale gratis que le impongan tu deseo, ni a las personas que no se podrán comprar el 4º piso. Por otra parte, si no deja vivir en el centro pero tampoco liberaliza el resto, a la larga casi nadie vivirá en Madrid. A menos, claro, que ponga una alambrada como en Berlín. Para que no se escapen ahora que tienen lo que quieren.

Coase

No entiendo el revuelo respecto al urbanismo de Esperanza. En la actualidad en TODA España los políticos determinan la altura máxima de TODAS las construcciones. Que Esperanza lo haga no es nada nuevo. Lo mismo que mantiene una televisión pública, una educación pública o un sistema sanitario público.

Entonces, ¿qué es lo relevante? Lo de las cuatro alturas. ¿Resulta que si en vez de cuatro fueran quince el límite máximo sería menos liberal? Aparte que el tema de las alturas de las construcciones se encuentra con la problemática de la definición de los derechos de propiedad como en los casos expuestos en el Teorema de Coase.

Tanto revuelo con las alturas, varios post en blogs, editoriales en Libertad Digital y comentarios en el IJMD, para algo cuya desregulación total es enormemente problemática. Y no confundir con la liberalización del suelo. Puede existir la posibilidad de edificar donde se quiere sin que desaparezca los límites que impiden la construcción de más de unas determinadas alturas o sin sistema de alcantarillado.

Lo de Telemadrid sí es una vergüenza y además de muy fácil solución.

Daniel Rodríguez Herrera

El escándalo es debido a que, en general, comprendemos que un liberal puede no hacer todo lo que quiera cuando llegue al poder porque la opinión pública se le echará encima y perderá las próximas elecciones. En el caso de Telemadrid, se puede entender (aunque no lo comparta) que quiera un altavoz estando prácticamente todas las teles en manos de la izquierda. Pero esto no le va a conseguir ningún voto ni tiene razón alguna para hacerlo.

Juan Ramón Rallo

Pues entre el piso 4 y el 15, sí sería más liberal.

Miguel Angel

Menuda liberal de boquilla por lo menos en esta cuestion. Cuanto me gustaria ver en la prensa que todos y cada uno de los PGOU de la comunidad de madrid han sido tirados a la papelera. Sigo sin entender por que ,por ejemplo, en mi calle puedes construir en un acera X y en la acera de enfrente Y. Como mi calle estaran muchas en madrid. Seria duro para la comunidad desprenderse de una fuente tan suculenta de ingresos pero que alguien tenga arrestos suficientes y deje de meter mano en la construccion.Si tengo que prohibir algo son las concejalias y consejerias de urbanismo.

vilma

Pués es una buena medida. Claro que no se puede saber lo que quieren uno por uno los madrileños, pero hay que ser valientes y aprobar leyes que redunden en beneficio de todos. La experiencia que se toma de otras ciudades claro que sirve como modelo y personalmente me gusta Amsterdam.

Gonzalo Melian

Me ha gustado mucho el artículo Paco, lo único es que me has pisado un comentario que tengo escrito desde hace 3 meses y que estaba esperando el momento para sacarlo y Rallo puede dar fe de ello porque lo ha leído. Pero bueno, ya lo leerás.

Es cierto que esta nueva agresión contra la libertad no afecta a los planes urbanísticos municipales ya aprobados, sin embargo, aunque desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid se empeñan en decirnos que ellos han hecho una nueva Ley del Suelo para Madrid esto es una autentica mentira. Lo único que han hecho es modificar, añadir o eliminar parte del articulado de la actual y desastrosa Ley del Suelo de Madrid con 10 nuevos artículos aprobados en una Ley que ellos han denominado de Medidas Urgentes de Modernización del Gobierno y la Administración de la Comunidad de Madrid. Lo único positivo que se puede destacar de estos diez nuevos artículos es la supresión del Agente Urbanizador, el resto empeora de forma desastrosa la situación del urbanismo en Madrid. En cualquier caso, probablemente por incompetencia e ignorancia, esta Ley de Medidas Urgente en su Exposición de Motivos dice que la limitación de las 3 alturas más ático se ceñirá a los “nuevos desarrollos urbanísticos”, sin embargo, en el articulado no nombra que sea para nuevos desarrollos y al introducir el artículo 13 de esta nueva ley dentro del artículo 39 de la Ley 9/2001 como apartado número ocho nos damos cuenta que este apartado es de aplicación no para futuros suelos que se vayan a urbanizar y se clasifiquen como suelos urbanizables sino para todo tipo de suelos: los consolidados, los no consolidados y los urbanizables. Sin duda alguna esto paraliza de forma inmediata todo el planeamiento que en Madrid se este realizando y llevará a una paralización más que probable del urbanismo en Madrid tarde o temprano, y además si algún ayuntamiento quiere renovar algún casco antiguo totalmente deteriorado no lo podrá hacer porque no podrá aumentar la edificabilidad suficiente que es necesaria para que sea rentable la remodelación de las desastrosas ciudades del sur por ejemplo.

Por otro lado, no estoy de acuerdo con Rallo que sea más liberal poner 15 en vez de 4, es cierto el grado de libertad a la hora de actuar es mayor sin embargo el sistema en su conjunto es igualmente intervenido. Además la edificabilidad (que es lo que verdaderamente importa lo de las alturas es una majadería y una ignorancia absoluta en la materia) en Madrid estaba regulada por la cantidad de suelos que hay que ceder para espacios libres, equipamientos e infraestructuras viarias a 0,65 metros cuadrados construidos por metro cuadrado de suelo y ahora este límite con la incorporación de las 3 alturas bajará a 0,35-0,4 lo que significará más que probable la falta de rentabilidad de los sectores urbanísticos y por lo tanto la fuga de capitales de la construcción a otros sectores, comunidades o países, vaya que digo pero si eso era lo que quería Zapatero, debo estar desvariando.

Como comentario final, cada ciudad es diferente y no se puede estar copiando modelos de ciudad de otros territorios que poco tienen que ver con el nuestro. Es una autentica ignorancia y una imprudencia. Además los modelos urbanísticos citados y sus sistemas de planeamiento y gestión poco o nada tienen que ver con el de Madrid y ni mucho menos con estas irresponsables modificaciones de la Ley 9/2001 del Suelo de la CAM nos aproximamos a estos modelos, más bien nos alejamos un poquito más lo cual no quiero decir que haya que parecerse a estos modelos ni mucho menos.

Fco. Moreno

Vilma, claro como el agua: como no se puede saber lo que quieren los madrileños, en vez de dejar que lo expresen mediante millares de transacciones voluntarias permanentemente cambiantes y condicionadas por el totalitarismo urbanizador, mejor que se les constriña un poquito más y sigan decidiendo por ellos un puñado de planificadores (investidos mitológicamente de representatividad democrática). Ya puestos a ser valientes, que se obligue a construir viviendas sólo con materiales provenientes del comercio justo; así los madrileños van a poder fundirse bien con la naturaleza circundante al caerse a pedazos sus viviendas. O que se prohiba por legislación la colocación de esas horrorosas antenas parabólicas y de móviles y que se comuniquen con el exterior sólo por telefonía fija o, mejor, por internet (eso sí que sería una medida de verdad valiente y molaría sosteniblemente); sólo que los costes de todo tipo en que incurrirían esas fantasías autistas podrían no molar tanto a los madrileños. A mí personalmente me gusta Honk Kong o NY; tenemos, por tanto, un problema: como no dejamos al mercado que se decante por gustos subjetivos tan encontrados que empiece la guerra legal con “víctimas” (como diría B. Leoni). Una pena.

A Espe le diría que a pesar de sus “bonitas” palabras, el político puede seguir obviamente especulando con suelo retenido (con tan sólo pillar más superficie). Otra pena.

Jose Antonio Baonza Diaz

Me uno a la consternación de todos con la supuesta liberal Esperanza Aguirre. Lo menos que se puede decir de esa medida es que es una locura intervencionista y un ataque frontal al derecho de propiedad. Las consecuencias de esa medida arbitraria no se harán esperar. Desde mi punto de vista contribuirá decisivamente a la expansión del chabolismo en Madrid, a no ser que se reduzcan inmediatamente las cesiones gratuitas de suelo a los Ayuntamientos y las afecciones de usos a viviendas de protección oficial.

Víctor Marín

Pero Gonzalo, precisamente poder hacer más pisos le quita algo de relevancia a la edificabilidad ¿no?
Por lo que te he entendido, si tienes que dejar un, por ejemplo, 40% del suelo para infraestructuras tipo calle, acera, etc. saldrá mejor hacer 15 pisos que 4. Creo que esperaré a tu artículo de todos modos ;)

Bruno

Se me olvido poner las palabras de Aguirre en El Pais sobre el tema
"queremos un modelo de urbanismo más humano, más transparente, más ágil y menos arbitrario. Y, en este sentido, establecer un máximo de alturas elimina de raíz la posibilidad de retener suelo con fines especulativos, a la espera de que el lápiz de algún político o de algún funcionario incremente arbitrariamente el número de alturas permitido y, por tanto, los beneficios de los especuladores."...decia que parece que los que critican ese modelo quieren seguir especulando sin limitaciones, y de paso meter a los jovenes en edificios colmenas.

Gonzalo Melian

No Víctor, hacer más o menos pisos no le quita importancia a la edificabilidad. Se lo voy a intentar explicar de forma sencilla. Si usted tiene 10000 metros cuadrados para construir y le dicen que la edificabilidad máxima es 0,35 estaremos hablando de 3500 metros cuadrados construidos. Al empresario es el único dato que le importa: 3500 metros para construir. Estos 3500 metros se pueden construir en viviendas adosadas de 2 o 3 alturas y también en una única torre de 10 o 15 plantas. Al final al promotor lo único que le importa son los metros cuadrados que puedo construir, las alturas son irrelevantes, las alturas sólo responden al modelo de ciudad que se busque, que hoy no se busca se impone. No se si con esto se lo he aclarado, espero que sí.

alber

Soy votante y hasta hace nada ferviente admirador de Esperanza, y tengo que reconocer que estoy apenado y decepcionado. La bobada esta de las tres alturas no se le habría ocurrido ni a Simancas en sus mejores tiempos. Qué pena. Y lo más triste de todo es que es una muy mala noticia para los madrileños. Ya esta medida desdichada, absolutamente represora y sin ningún fundamente mínimamente sensato lo único que va a provocar es que los madrileños seamos más pobres y por tanto, menos prósperos al cabo de sólo dos o tres años.

De verdad que estoy muy sorprendido, para mi era inimaginable que a alguien como a Esperanza pudiera no sólo llegar a ocurrírsele semejante majadería, sino incluso, que es lo peor, claro está, planteársela seriamente y llegar a ponerla en marcha

Bastiat

Gonzalo no sólo estoy esperando tu articulo, ese que está ya escrito y que a buen seguro modificarás por lo de la Espe, sino que también espero ese estudio sobre el urbanismo liberal que tengo entendido que estáis haciendo por ahí.

No me cabe la menor duda que el tema será interesante y proclive a profundos debates y es que tiene que ser complicado casar el liberalismo mas acentuado con conceptos tan propios del urbanismo como la planificación. Hay que debatir sobre conceptos como el derecho de paso, derecho al sol, retranqueos edificabilidad.... suelo urbano, residencial, terciario, industrial...

Complicado de casar, emocionante para debatir.

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