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Notas de prensa

Artículo del pesao canario

31 Agosto 2023

Comparto y comento este enlace del profesor José Ramón Arévalo[1] advirtiendo sobre el Modelo Económico del Donut. Es un modelo alternativo muy criticable. Praxis insostenible de pensamientos dirigistas, socialistas y del marxismo cultural impuesto desde lo “políticamente correcto”, desde el voluntarismo político, de espaldas a los fundamentos económicos requeridos para su sostenimiento, factibilidad y eficiencia racional de todos los agentes económicos partícipes en la actividad económica generadora de producción, ventas, compras, ingresos, riqueza, ahorro, inversión y empleo.

Cuando uno escucha esta alternativa, este denominado “nuevo modelo económico o de economía”. De repente, todo fluye como si fuera nuevo el “invento científico” y brota la luz nunca vista al decir que se han dado cuenta de que ¡HAY LÍMITES!, ¡qué cosas! ¿Nadie se había percatado hasta llegar estos del “donuts”? ¿Desternillante, emocionan, conmueven, impulsan? Señalan los dos límites en forma de círculos concéntricos, “el donut”, que hay que respetar para estar en 'la zona de confort'. “Un círculo interno de necesidades básicas: “Comida, agua, sanidad, energía, educación y también igualdad y representatividad política”. Luego, otro círculo concéntrico externo con los límites del planeta que no se puede traspasar. Esto implica: 1º La existencia de límites, pues nuestras actividades tienen impactos y costes; 2º Esto lleva a redefinir el concepto de “prosperidad” ya dejaría de ser el crecimiento económico infinito y se hace necesario cambiarlo por otro concepto “el bienestar”. Definido éste como bienestar colectivo, lo que se alcanzaría cuando toda la población estuviera dentro de la zona de confort con las necesidades básicas cubiertas.  3º ¿Cómo se hace esto? Toca revisar lo que se denomina Planificación y Presupuestos” .

¿El resultado será un sillón, un puff? Me lo quiero imaginar. ¡Sólo dos límites! ¡Dos restricciones! ¡Pero no se dan cuenta de la maravilla, del “milagro” que han logrado estos pensadores!¡Solo dos!  ¡y entre medio el confort!

La cosa es que cada persona, en su acción humana, se levanta cada mañana y se va encontrando, nos vamos encontrando, tantos límites con los que está ’familiarizado', que la verdad es que sorprende esto del entusiasmo del “donut”. ¿Los dos límites y el confort entre medio? De entrada, tenemos el límite de 24 horas, el día, dormimos 8, en mi caso oferto 10 horas de trabajo y demando 6 horas de ocio, pues no veo compensación económica para decidir renunciar a tan preciado bien, el ocio, ya escaso en nuestras limitadas 24 horas. Vamos viendo límites de forma nítida y ¡claro que son muchos más que dos!; también vemos más límites al alcance de los objetivos porque estamos sujetos a las restricciones exógenas que nos imponen y las restricciones endógenas que por decisión propia también operan en nuestros problemas optimizadores de recursos escasos, finitos, siempre limitados. De ello, de la escasez, siempre se ha hablado en y desde el planteamiento económico, cataláctico. Desde siempre, la escasez y los límites están presentes en la esencia y fundamentos de la economía, desde el Génesis, los Proberbios,..., la Escuela de Salamanca, Juan de Mariana,… pasando por Adam Smith, Ricardo, Cantillon, Quesney, Mill, Marshall, Walrras, Pareto,.... Mises, Hayek, Huerta de Soto y miles de economistas más, también yo, permítan incluirme desde mi humilde posición, como economista. Desde el libre albedrío y acción humana de las personas, como individuos, se toman decisiones económicas mediante 'el cálculo económico' sólo posible en las economías donde se opera en los mercados, mediante intercambios voluntarios, no impuestos, y donde se determinen los precios y las cantidades. Los límites han operado siempre. Las restricciones presupuestarias y las tecnológicas y su progreso condicionan y posibilitan el alcance de las optimizaciones de los objetivos de las personas que, en libertad condicionada por las restricciones, intercambian tomando decisiones continuamente en 'los procesos sociales dinámicos' que se ejecutan en los mercados de bienes, de trabajo y de activos financieros.

Las dos limitaciones del 'donut' siempre han estado, están y estarán, entre las muchas que hay. Es ahora, en su promoción, una nueva relectura Malthusiana. “No hay nada nuevo bajo el sol”, más que el relámpago de su publicidad como 'ardiente afán de novedades’. Ruidos del nuevo socialismo o marxismo cultural.  El gran problema de estos ruidos del modelo del 'donut o rosquilla' promocionado por Kate Raworth, Johan Rockström, Fernando Valladares,… y también de otros alternativos como el modelo de 'la economía del bien común', de Cristian Felberg, es siempre la pretensión de intervenir desde lo público hasta suplantar o desplazar al sector privado (Crowding out) con intervenciones en precios y cantidades o con ambas cosas a la vez y mediante expansiones permanentes de gasto público. Tocando y trastocando el mecanismo de mercado y los procesos sociales dinámicos de toma de decisiones de las personas físicas y jurídicas que conforman el sector privado de la economía. Pretensiones tienen hasta de suplantar preferencias, gustos, objetivos, mentes y mentalidades. Tienen un afán ardiente desde lo público de dirigismo de las demandas y de planificación de ofertas. Un afán agotador que no pueden sostener, porque ningunean a los otros, a nosotros, a todos, personas, familias y empresas concretas que, desde el lado de las demandas, estamos en el sector privado tan denostado desde su requerido cambio de mentalidad, el que quieren en su pretensión imponer; y, por otro lado, desde el lado de las ofertas también somos mayoritariamente sector privado, pues las empresas privadas y los trabajadores del sector público y del privado son estrictamente sector privado. El sector privado no puede ni debe suplantarse, pretenderlo asfixiaría a los pretenciosos y a todos. Del sector privado se nutren los presupuestos públicos y la capacidad de endeudamiento presente y futuro. Estos ruidos del socialismo y marxismo cultural postmoderno, que hoy tanto se vende porque se compra, persiguen intereses de poder como siempre apoyados por votos, voluntarismo político y dinero, pero estos apoyos no son suficientes para sosternerlos en sus pretensiones. No, por no tener fundamentos económicos racionales donde cada quien pueda ser quien es, porque le imponen una mentalidad ajena, de manera que sin libertad y sin economía no se sostiene 'el voluntarismo político', al igual que sin justicia no se sostiene la libertad. Y lo que no se sostiene cae.

Ánimo y a servir. Dr. José Manuel González Pérez, ULL; IJM, revisado el 13/7/2023

Referencias:

José Ramón Arévalo. Catedrático de Ecología U.L.L José Ramón - El nuevo malthusianismo: Ahora no le llamemos así,...Facebook

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[1] José Ramón Arévalo. Catedrático de Ecología U.L.L

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