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Notas de prensa

Ratio et fides

13 Febrero 2024

¿Son compatibles la fe y la razón?

A ninguna persona se le impide dejar a un lado la desventaja de la ignorancia y buscar con esfuerzo la ventaja del conocimiento

Agustín de Hipona.

Esta omnipresente dialéctica suele verse afectada por tiranteces ideológico-psicológicas. Fe y razón compatibles... ¿Para qué? Antes, ¿qué fides y qué ratio? Considerar libremente sendas ideas, conservando sus distancias, implica ya una antropología; según nuestra capacidad (y necesidad) de conocimiento; que permite deliberar sin quedarse en el clásico dualismo primum vivere deinde filosofare (que no es lo único que se puede pensar). ¿No será más bien filosofar o morir?

¿Compatibles en plan para salir juntas?

Nuestro subtítulo, ¿quiere advertir que se estaría librando alguna batalla entre ambas; un enfrentamiento por ocupar un espacio? ¿Y qué territorio sería ese? Es más que pertinente reclamar en qué habrían de ser o no compatibles la fe y la razón. Aún más legítimo, ¿qué se nos quiere vender por fe? ¿Y por razón? Una vez definidas, habría que ver si tienen algún interés en común para colaborar o disputarse no-se-sabe-qué victoria.

Visto de otro modo: ¿acaso se les quería contratar bajo la misma empresa?, ¿con división del trabajo? Antes, ¿reúnen condiciones para el puesto? Si estuvieran empleándose en el mismo nicho, ¿cuestionan compartirlo? En definitiva, ¿en qué términos y contextos se querría presentar su supuesta (in)compatibilidad?

Vamos a apoyarnos en definiciones previas que nos permitan entrar de manera más justificada en materia. Para razón queremos tomar la encontrada en The Ayn Rand Lexicon, donde se cita de The Objectivist Ethics que

La razón es la facultad que identifica e integra el material provisto por los sentidos del hombre.

Ayn Rand. The Objectivist Ethics.

Para fe recorreremos paráfrasis de números del "Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica", a saber:

28 características de la fe

La fe, don gratuito de Dios, es virtud sobrenatural. La fe aparece como un regalo. Debemos, pues, considerar los casos en que no esté dada. La razón también se presentó como una cierta dote, solo que para los sentidos. Pero tener una facultad no conlleva su ejercicio: En Rand, la razón tampoco está garantizada en cuanto que no es automática. Nadie razona espontáneamente, requiere esfuerzo.

Fe y razón comparten, pues, que no pueden darse por supuestas:

  • La razón, porque siendo como una estructura del hombre (al modo del órgano aristotélico) no es un operador (cual aparato digestivo o el +).
  • La fe, porque no es constitutiva de la persona, sino un añadido "sobre-natural".

Esta razón y fe contrastan en que:

  • la primera es, de usarse, un valor para el sentido;
  • la segunda, de darse, una "virtud" en sí.

Acto y verdad

La fe es un acto humano de la inteligencia [que], movida por Dios, asiente libremente a la verdad divina. En este punto se habla del lado humano de la fe como un "acto" y del lado divino como "verdad". En cuanto al acto, antes veíamos que la razón no es automáticamente valiosa, mediando en ello tanto los sentidos como la voluntad. La fe, al consistir en un acto, tampoco sería entonces un valor instantáneo, dado que igualmente requiere pasar por la acción.

En cuanto a la verdad, la fe se revela aquí como información: una especie de dato divino que no viene claramente por los sentidos ("don gratuíto"). Quizá porque este lado no humano de la fe se exhiba como "verdad" baste "asentir" para considerarla inmediatamente "virtud".

En la mitad

Entre esas dos mitades humana y no humana de la fe se podría apreciar un tercio incluso: "movida por Dios", que ofuscaría la dicotomía entre la voluntad humana y la divina.

Llamando ahora a ese "libre asentimiento" creer, queda que para creer se necesita tener voluntad, al igual que para razonar. La diferencia con la razón estriba en que, para la fe, ha de ser Dios quien mueva con su voluntad la del hombre.

Así, para que una creencia pueda convertirse en fe, habría de ser la más libre (gratuíta) de todas las creencias, ya que parte como "don" de Dios independiente de los sentidos. La razón, en cambio, sería el más libre (genuino) de todos los actos, ya que parte de los sentidos que nadie podría atender por ti.

Conclusiones

 RazónFe
Comienza en la voluntadhumanadivina
El material de los sentidos le esprevioopcional
Se ve comovalorvirtud
Requiereesfuerzogratuidad
Vendría dadanaturalmentede forma sobrenaturla
Escasea sin tusentidoasentimiento
Sería una virtudmediatainmediata
Parece depender más delhacerser

Flecos

  • ¿Somos realmente libres frente a la fe? ¿Y con ella? ¿Y respecto de la razón... del de enfrente? (de la propia, claro que podemos abstraernos, según hemos definido).
  • ¿Cuál sería el valor de la razón si utilizáramos otra definición? La fe ¿admitiría cambios en la suya?
  • ¿Qué hay de la inteligencia? Y de su ¿"movida por Dios"? ¿Y de las creencias?
  • Si "la fe es el acto humano de la inteligencia movida por Dios", haya o no un Dios, ¿no hay un las cosas van a ser para mi inteligencia aquello que les diga mi voluntad en esto?

Si, como dice el código canónico, "la salvación de las almas es la suprema ley", entonces que "Dios salve la razón" (Benedicto XVI)

Eduardo Gabriel Lopez
Escrito por

Eduardo Gabriel Lopez

Editor de prensa y artículos

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