Skip to content

Libertad, libre albedrío y determinismo

Compartir

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on pinterest
Share on email

El término y concepto de libertad pueden referirse a cosas distintas: ausencia de coacción o capacidad psíquica de elegir.

El término y concepto de libertad pueden referirse a cosas distintas: ausencia de coacción o capacidad psíquica de elegir. La libertad mental parece incompatible con el determinismo causal, pero en realidad no lo es si se entienden ambos de forma adecuada.

La libertad que defiende el liberalismo es económica, ética, social o política: es respeto al derecho de propiedad y ausencia de agresión o violencia; es poder escoger uno mismo de forma legítima, que otros no te impongan decisiones por la fuerza o mediante la coacción legal; es actuar en un entorno institucional con normas universales y funcionales, sin privilegios ni opresión. Sin embargo en la teoría económica, la psicología y la filosofía es importante también el concepto de libre albedrío, la libertad entendida como la capacidad mental de elegir entre alternativas según la propia voluntad del agente, que además suele considerarse como un requisito necesario para la responsabilidad moral o legal.

Frecuentemente se han contrapuesto el libre albedrío y el determinismo como si fueran incompatibles, pero que esto sea así depende de cómo se entiendan el determinismo y el libre albedrío. El determinismo significa regularidades naturales, leyes descriptivas de patrones repetitivos en la realidad, conexiones entre causas y efectos. Lo opuesto a determinismo es aleatoriedad, azar, indeterminismo, ausencia de interacciones regulares y relaciones causales. La realidad es determinista, indeterminista, o una combinación de ambos atributos, pero no hay otras posibilidades: la voluntad o la conciencia no son alternativas o complementos a la naturaleza regular o aleatoria de lo existente.

Si por libre albedrío se entiende una libertad metafísica u ontológica que supera o viola el determinismo causal, entonces ese libre albedrío no existe o no es más que una ilusión o falacia. Por otro lado negar el determinismo implica aceptar aleatoriedad, y asegurar que el libre albedrío no es compatible con el determinismo implica reducir el libre albedrío a simple aleatoriedad: la voluntad sería resultado del azar (la mecánica cuántica no es la respuesta a este dilema, y los que erróneamente creen que es así tal vez saben de física pero no saben de biología, cibernética y psicología).

El albedrío, arbitrio o voluntad es un fenómeno natural: se trata de una función esencial de todos los seres vivos, realizada de forma más o menos sofisticada según su evolución y nivel de complejidad. Todos los seres vivos son agentes cibernéticos que disponen de algún sistema de control para regular su conducta, porque no vale hacer cualquier cosa sino que conviene adaptar la acción a las circunstancias de la realidad. El sistema nervioso de los animales (el cerebro, la mente) es un sistema de control cibernético que dirige el comportamiento del organismo obteniendo y procesando información: considera alternativas y escoge la que juzga más adecuada según las preferencias y capacidades del agente y las condiciones de su entorno. Los seres vivos son máquinas capaces de elegir.

El procesamiento de información y la toma de decisiones son fenómenos físicos ejecutados por una red compleja de neuronas conectadas a sensores y actuadores. Se trata de procesos más o menos complejos según cómo se trata la información (cuánta, a qué velocidad, con qué algoritmos, de forma inconsciente o consciente, automática o reflexiva), cuántas alternativas se tienen en cuenta, cómo se descubren o aparecen esas opciones. Considerar alternativas consiste en imaginar (de forma correcta o incorrecta, realista o no) diferentes cursos de acción presuntamente posibles y valorar sus consecuencias. Un agente racional realiza este proceso y escoge la opción cuyo valor o utilidad es mayor según sus particulares preferencias o intereses. Muchos factores pueden participar o intervenir en este proceso multicausal: lo que el individuo quiere, desea o necesita, su predicción de las reacciones de otros ante su elección, los intereses de otros individuos por los cuales siente afecto, la existencia de inhibiciones o normas morales.

Un proceso de decisión es resultado de la actividad de un sistema, el organismo y su aparato cognitivo y emocional, en un entorno. Sus resultados dependen del estado y dinámica internos del sistema, de las circunstancias del entorno y de las interacciones entre sistema y entorno. Las diferentes decisiones de un agente se producen por diferentes estados o actividad de su cerebro y cuerpo o por distintas circunstancias ambientales: mi decisión de comer o no hacerlo depende de si tengo hambre o no (y esta sensación está generada por los niveles de energía disponibles en mi cuerpo), y de si hay comida o no; mi decisión de qué comer depende de qué me resulte más sabroso, y mi gusto por la comida seguramente refleje algún valor nutritivo; mi decisión de atacar, quedarme quieto o huir depende de mi emoción de miedo, la cual no se genera de forma arbitraria sino ante la percepción de una amenaza.

Un mismo individuo puede tomar decisiones diferentes y actuar de formas distintas en las mismas circunstancias si su estado interno es diferente y estas diferencias son relevantes. Diversas personas pueden actuar de forma diferente en las mismas circunstancias. Un mismo individuo con un mismo estado interno puede actuar de forma diferente si las circunstancias son suficientemente distintas.

La conducta de un agente podría haber sido diferente en el sentido de que ex ante y sin disponer de toda la información relevante parece que hay varias alternativas que pueden ser consideradas y elegidas porque aún no han sido valoradas. Pero la conducta es determinista porque todo el proceso sigue leyes físicas regulares y porque la alternativa escogida es la más valiosa (aunque esta valoración sea subjetiva) y no otra arbitraria. Si prefiero más dinero a menos (algo muy común) y me dan a elegir entre varias cajas con diversas cantidades de dinero, abro las cajas, cuento cuánto hay en cada una y escojo la que tiene la cantidad máxima. Las hembras de pavo real escogen al macho más atractivo (según parámetros objetivos medibles como tamaño y brillo de la cola y número de ojos) después de inspeccionar a varios. Es posible que las opciones no estén dadas sino que yo mismo deba generarlas en mi imaginación, pero este proceso creativo también es determinista y no tiene nada de mágico o sobrenatural.

La voluntad del ser humano y su capacidad de elegir no sólo no violan las leyes deterministas de la naturaleza sino que son su resultado y no podrían existir sin ellas ya que las necesitan para poder funcionar. El cerebro opera conforme a leyes físicas, químicas y neurológicas y además representa las regularidades de la realidad y sus circunstancias concretas, usa conocimiento acerca de las leyes que describen la dinámica de los sistemas para predecir, explicar y controlar parcialmente su evolución. La acción no es posible sin determinismo causal.

Que la conducta sea determinista no implica que sea simple, ni predecible ni controlable de forma plena. Los factores más determinantes para una elección pueden cambiar de una persona a otra según su carácter y circunstancias (un hedonista, un asceta, un místico), pero también hay muchas cosas que los seres humanos tienen en común (sensaciones y emociones básicas). La predicción detallada requiere modelos y datos precisos que tal vez no estén disponibles.

No se avanza en la resolución del problema del libre albedrío afirmando que el ser humano es especial porque los animales sólo reaccionan de forma instintiva mientras que los humanos deciden libremente. El proceso de decisión en humanos es más sofisticado porque el cerebro humano es más complejo, con más capacidad innovadora, más flexibilidad y capacidad cultural, simbólica y lingüística, más interacción social, pero los humanos también tienen reacciones e instintos y los animales son capaces de decisiones morales como cuidar de otros y renunciar a comer para no dañar a un semejante.

Los seres humanos no son especiales porque tienen una inexistente alma inmortal inmaterial, tampoco son la encarnación de esta alma, y no tienen libre albedrío como un don de la divinidad omnipotente y omnisciente. De hecho la creencia engañosa en dioses imaginarios que todo lo controlan es parte esencial del lío conceptual del libre albedrío como un parche intelectual para explicar el mal en un mundo presuntamente creado por un dios bondadoso.

Probablemente muchas personas creen que sus decisiones no son deterministas porque no entienden la realidad y porque temen que si fueran deterministas serían predecibles y manipulables con facilidad: prefieren una ilusión de libre albedrío desconectado del mundo real. La ilusión puede ser funcional en algunos casos ya que la voluntad importa: creer que se tiene fuerza mental para superar algún obstáculo puede ayudar a conseguirlo en lugar de rendirse o no intentarlo; creer en la voluntad puede reforzar la voluntad. La creencia en el libre albedrío también puede tener repercusiones morales, influyendo en la cooperación de los agentes y su tendencia a hacer trampas o cumplir con las normas.

El determinismo no destruye la responsabilidad moral ya que se trata de fenómenos de niveles o ámbitos diferentes. La responsabilidad moral es la idea que se transmite a los agentes individuales en un entorno social de que sus acciones pueden afectar a otros y sufrir represalias por los daños causados: es un mecanismo de advertencia y protección de la cooperación y convivencia. Es una excusa falaz el excusarse alegando que yo no lo hice sino que fue mi cerebro o mis genes: tú eres tu cerebro y tus genes (no eres un espíritu en una máquina, eres esa máquina). Si un criminal o delincuente no se cree responsable porque sus acciones son deterministas, no hay ningún problema: entonces el juez y el verdugo tampoco son responsables exactamente por el mismo motivo. Un problema más interesante es valorar si la intencionalidad o consciencia de una acción y sus resultados (o su ausencia) son exigibles para que exista responsabilidad ética o moral: yo creo que no he hecho algo porque no he sido consciente de ello, o porque no era eso lo que pretendía, o porque considero que mi yo sólo es la parte consciente de mi mente e ignoro todo lo inconsciente.


Referencias:

Joaquín Fuster, The Neuroscience of Freedom and Creativity (Cerebro y libertad).

Daniel Dennett, Freedom Evolves.

Michael Gazzaniga, Who’s in Charge? Free Will and the Science of the Brain.

Read Montague, Why Choose This Book? How We Make Decisions.

Sam Harris, Free Will.

32 Comentarios

  1. Paco, si dices que tanto la
    Paco, si dices que tanto la voluntad como la conciencia (el cerebro) y la conduca es determinista porque en todo el proceso (de la decisión a la conducta) se siguen «regularidades naturales», «leyes descriptivas de patrones repetitivos en la realidad», «leyes físicas regulares» (de todo tipo), pero eres incapaz de describir dichas leyes operando en un individuo específico en sus tomas de decisiones y acciones que demuestren/muestren dicho determinismo concreto (por su complejidad, o por las razones que sean), ¿cómo concluyes que así es efectivamente? ¿qué pruebas científico-naturales tienes para afirmarlo? ¿porqué debemos asumir como correcto (verdad científica) un razonamiento que afirma algo sobre una complejidad que no entiende, ni puede entender o conocer (al menos hasta ahora)?

    Saludos.

  2. Leo:

    Leo:

    Si todos esos fenómenos no son deterministas es que son aleatorios. No es posible demostrar que sean plenamente deterministas, pero sí que o son deterministas o son aleatorios, por definición de ambos términos (con o sin regularidades).

    Para dar una descripción completa de un sistema y su dinámica no bastan las leyes generales de comportamiento, también son necesarios datos concretos como el estado inicial y las restricciones de contorno, que pueden no conocerse en detalle. No es que el sistema no se comprenda, es que se sabe por qué no puede predecirse y controlarse de forma plena (por complejidad, caos no lineal, información incompleta…). Pero que no pueda hacerse de forma plena no quiere decir que haya algo sobrenatural o incomprensible que ni hace falta ni es posible.

    En el master de economía de OMMA-UFM doy un curso sobre cómo pasar de la física y la química a la biología y la economía y de allí a la psicología, la moralidad, la consciencia, la intencionalidad.

    Respecto al cerebro ¿cómo sabes que no puede entenderse?; ¿eres especialista en el tema?; ¿qué explicaciones alternativas conoces o propones?

    ¿Cómo pueden los austriacos «puristas» pretender que comprenden el funcionamiento del cerebro cuando básicamente han renunciado a estudiarlo y se limitan a insistir que existe la acción intencional y que todo lo demás es psicología o historia?

    Saludos

  3. Francisco, me interesa el
    Francisco, me interesa el tema y me gusta tu escrito pero la verdad no comprendo la forma en que reconcilias finalmente la libertad mental con la causalidad física. Pareces concluir que, en efecto, los procesos mentales, en tanto fenómenos físicos, no escapan de la ley de causa y efecto, y que la responsabilidad moral es el único ámbito del comportamiento humano que a modo de, digamos, pacto entre los hombres, no puede depender del determinismo que aceptamos. ¿Puedes explicar cómo reconcilias la libertad con la causalidad independientemente de la responsabilidad moral? ¿O es precisamente la responsabilidad moral el meollo de tu conciliación?

  4. Hola José, perdona el retraso
    Hola José, perdona el retraso en contestar. Este asunto no es fácil de entender y asumir. No digo que la moral sea no determinista sino al contrario, la moral también lo es. La libertad es sólo la capacidad de tomar de decisiones entre alternativas utilizando información: el cerebro es una máquina y opera como tal. La moral es un aspecto más de esa toma de decisiones que involucra normas y valoraciones peculiares.
    Saludos
    Paco Capella

  5. Un pensamiento determinista
    Un pensamiento determinista es el hecho de desear «No morir», pero no podemos hacer nada porque «ya está determinado».
    Buen tema y buena discusión.

  6. Es curiosamente paradójico
    Es curiosamente paradójico pensar que existe un libre albedrío, es prácticamente absurdo, pero no lo es menos pesar que no existe y sostener una responsabilidad ética más allá de la utilitaria.

    O bien puedo elegir en un momento dado entre una forma de comportamiento u otra o bien no puedo. No hay intermedios. Y si no puedo, sólo soy responsable en la medida en que mis actos son indeseables, indiferentes o deseables par los demás; que no tiene otro remedio que imponerme esa valoración.

    Efectivamente, si somos deterministas, sólo es sostenible la posición del determinismo estricto. Porque no puedo obrar de ninguna otra manera. Y de ahí sólo cabe una moral utilitaria, sin ninguna apelación a la responsabilidad personal.

    De otra forma, estamos de nuevo ante una paradoja y a una subrepticia forma de incluir de nuevo el libre albedrío en la ecuación, después de decir que no lo contemplamos.

    Sólo sería aceptable la inclusión del azar, pero eso, como muy bien ha argumentado, no es libre albedrío, sólo azar.

    Saludos cordiales.

  7. Hola. Estoy de acuerdo con
    Hola. Estoy de acuerdo con las ideas del artículo. Para mí el libre albedrío es el principal tema de la filosofía y tengo escritas varias entradas en mi blog, http://memoriasdesoledad.blogspot.com.es/
    En las entradas etiquetadas como libre albedrío expongo mi visión sobre el tema.
    Un saludo.

  8. Francisco muy bueno el
    Francisco muy bueno el artículo, me gustaría conocer tu opinión sobre otra posibilidad de libre albedrío que defiende el filósofo y físico argentino Mario Bunge, según la cual el libre albedrío sería una propiedad emergente del sistema cerebro, un órden espontáneo que no seguiría las leyes de la causalidad de la materia. Aquí un resumen de su postura: http://goo.gl/mRLdtU

    • Gracias Bastiat: lo de
      Gracias Bastiat: lo de fenómeno emergente está bien, pero no veo claro qué quiere decir Bunge con no seguir leyes causales (¿que las viola, que se las salta?). Creo que el problema es distinguir o no niveles o ámbitos de explicación. La mente no es lo mismo que el cerebro sino que es lo que genera un cerebro (vivo, sano, activo), su actividad funcional desde el punto de vista de ese mismo cerebro y como procesador de información y constructor de representaciones del mundo. También parece distinguir entre factores externos o internos, que es útil pero no es lo mismo que determinista o aleatorio.
      Saludos
      Paco Capella

  9. Francisco muy bueno el
    Francisco muy bueno el artículo, me gustaría conocer tu opinión sobre otra posibilidad de libre albedrío que defiende el filósofo y físico argentino Mario Bunge, según la cual el libre albedrío sería una propiedad emergente del sistema cerebro, un órden espontáneo que no seguiría las leyes de la causalidad de la materia. Aquí un resumen de su postura: http://goo.gl/mRLdtU

  10. Dices
    Dices

    «La libertad mental parece incompatible con el determinismo causal, pero en realidad no lo es si se entienden ambos de forma adecuada»

    «Frecuentemente se han contrapuesto el libre albedrío y el determinismo como si fueran incompatibles, pero que esto sea así depende de cómo se entiendan el determinismo y el libre albedrío.»

    Si un determinista tratase de considerar que su punto de vista es conocimiento, debería decir, a todos los efectos: “Yo tengo control de mi mente. Tengo el poder de decidir enfocarme en la realidad. No me dejo meramente influenciar pasivamente por las distorsiones de turno que puedan sobrevenir, decretadas por alguna cadena de fuerzas extendiéndose hasta el infinito. Soy libre, soy libre de ser objetivo, libre de llegar a la conclusión: ´no soy libre´”.

    Como cualquier otro rechazo de un axioma filosófico, el determinismo se refuta a sí mismo. Así como uno debe aceptar la existencia o la consciencia para poder negarlas, así también uno debe aceptar la voluntad para poder negarla. Un axioma filosófico no puede ser demostrado, porque es una de las bases de cualquier demostración. Pero, por la misma razón, tampoco puede ser evitado. Por su naturaleza, es inexpugnable.

    • Veo que no has entendido gran
      Veo que no has entendido gran cosa de lo que intento explicar. Construyes un hombre de paja al inventarte lo que presuntamente diría un determinista. Te inventas contradicciones donde no has hay. Eres el típico objetivista incapaz de ver los problemas intelectuales del objetivismo.

  11. A ver… En la naturaleza
    A ver… En la naturaleza todo es lo que es A=A, causalidad es causa de algo o sea de algo que existe, que posee una naturaleza e identidad específica, es decir todo en la naturaleza es Ser necesario.

    Ahora bien ¿que hay con el hombre?, también está determinado como toda la naturaleza por la causalidad de su propia identidad? El hombre es el hombre A=A posee una naturaleza e identidad específica, pero en él, ser no es ser necesario en cuanto a su mente se refiere, ¿por qué? Porque el proceso de razonamiento, es una facultad volitiva (propia de su naturaleza) es decir que requiere voluntad, no esta determinado a Y pensamiento, sino al que le plazca, Xy, A1, B2 y asi ad infinitum, ello tambien es fundamento irreductible de la accion humana.

    Este es el axioma de la propia consciencia y es lo que tú tratas de destruir en tu escrito cayendo en constantes contradicciones performativas.

    • Lo de A=A es muy profundo e
      Lo de A=A es muy profundo e informativo. El resto, un cacao mental considerable. Las contradicciones performativas están, como mucho, en tu imaginación.

  12. Montas un horrible
    Montas un horrible espantapájaro a favor del libre albedrío para justificar tu irracional argumento;

    «Los seres humanos no son especiales porque tienen una inexistente alma inmortal inmaterial, tampoco son la encarnación de esta alma, y no tienen libre albedrío como un don de la divinidad omnipotente y omnisciente. De hecho la creencia engañosa en dioses imaginarios que todo lo controlan es parte esencial del lío conceptual del libre albedrío como un parche intelectual para explicar el mal en un mundo presuntamente creado por un dios bondadoso».

    Yo en cambio he demostrado una base objetiva, racional e incontrovertible sobre la voluntad o libre albedrío si lo quieres llamar así.

    • Lo de incontrovertible me
      Lo de incontrovertible me deja muy impresionado. Los objetivistas pretenden ser racionales porque no acaban de entender qué es la razón, cuáles son sus límites, y cómo utilizarla con cuidado.

  13. El determinismo es una
    El determinismo es una doctrina consecuencia de no saber distinguir entre lo metafísicamente dado, es decir, lo que es así por naturaleza, y lo hecho por el hombre, por ejemplo, es cierto, que es metafísicamente dado que una persona nace con una determinada identidad genética y unos concretos rasgos y aspecto físicos, pero ello no la determina, simplemente ha de aceptar ese hecho objetivo que no puede cambiar, pero el resto de su vida, los valores que persiga, los fines etc, son volitivamente posibles para ella, son hechos por ella misma, en cambio, los deterministas que son místicos del músculo, trasladan la causa final desde el legítimo ser donde reside, que es el hombre, a la materia, y le atribuyen a la materia voluntad como si fuese un Dios y al modo en que hacían los salvajes, consideran que el hombre está ineludiblemente sometido a fuerzas que escapan de su control y que son los verdaderos amos de la realidad, siendo él un trozo de arcilla moldeable. El Filósofo que llevóa al extremo la negación de la mente y la voluntad fue Karl Marx, que consideraba al hombre un mero producto o consecuencia de las fuerzas de la materia que actuaban sobre él a lo largo de la historia, determinando su destino, y en el fondo considerando al hombre como un elemento más de la materia, como las piedras, las hojas de los árboles, los ríos etc, es la trasposición filosófica del pensamiento de un salvaje primitivo de las cavernas, es decir, la mente y la razón no existen, todo lo que el hombre es viene determinado por el amor y señor de la realidad que es la supermateria que por un proceso de cambio y destrucción, o sea de contradicciones dialécticas, va dando lugar a todos los acontecimientos tanto naturales como sociales, o sea puro salvajismo.

    Al igual que se pensaba hace millones de años que cada cosa tenía voluntad y se comportaba de una forma propia que no podía ser comprendida sino sólo acatada, Marx en el siglo XX, nos la ofrece en nombre de la ciencia, y nos dice que la doctrina de los bárbaros prehistóricos en realidad es socialismo científico, es el mayor fraude de la historia contemporánea, y empero, la gente todavía le concede un aura de respetabilidad,cuando todo el materialismo dialéctico es un ataque a la inteligencia humana, a la voluntad, a la moral y a la ética, y todavía se sigue preguntando la gente porqué el marxismo en la práctica da lugar a horrores, y es que en realidad el Marxismo es una racionalización del deseo de librarse de la moral y de la responsabilidad de los actos propios para justificar cualquier masacre en nombre de las leyes ineluctables de la historia de las cuales según ellos somos incapaces de escapar y por ello todos los actos que realizamos no pueden sernos imputados. Así Stalin pudo masacrar a veinte millones de soviéticos o rusos amparándose en la necesidad histórica.

    • Mucho más cacao mental.
      Mucho más cacao mental. Dificultad para expresarse con claridad y necesidad patológica de tener razón.

    • Y no será usted, Capella, el
      Y no será usted, Capella, el que tiene necesidad patologica de tener la razón.. ? No tiene esto que ha hecho usted..?, el simplemente tratar al argumentador mas o menos de «enfermo patologico», algún nombre en filosofia, algo así como «ad hominen» o cualquier otro nombretajo filosofico.?, Que necesidad tiene Usted, que no lo necesita, desacreditar al otro y abajar al nivel del «cacao mental»..?..Creo que por eso le han dejado con la última palabra en debate y lo han dado por terminado. Llama usted «adolecentes» a los objetivistas, pero al final, ha salido usted con una adolescentada..Y mire que yo le respeto a Usted, que ese dios inventado lo sabe. Soberbia, eso es lo que al final resulta de el saber tanto..soberbia..

  14. El determinismo es una
    El determinismo es una doctrina consecuencia de no saber distinguir entre lo metafísicamente dado, es decir, lo que es así por naturaleza, y lo hecho por el hombre, por ejemplo, es cierto, que es metafísicamente dado que una persona nace con una determinada identidad genética y unos concretos rasgos y aspecto físicos, pero ello no la determina, simplemente ha de aceptar ese hecho objetivo que no puede cambiar, pero el resto de su vida, los valores que persiga, los fines etc, son volitivamente posibles para ella, son hechos por ella misma, en cambio, los deterministas que son místicos del músculo, trasladan la causa final desde el legítimo ser donde reside, que es el hombre, a la materia, y le atribuyen a la materia voluntad como si fuese un Dios y al modo en que hacían los salvajes, consideran que el hombre está ineludiblemente sometido a fuerzas que escapan de su control y que son los verdaderos amos de la realidad, siendo él un trozo de arcilla moldeable. El Filósofo que llevóa al extremo la negación de la mente y la voluntad fue Karl Marx, que consideraba al hombre un mero producto o consecuencia de las fuerzas de la materia que actuaban sobre él a lo largo de la historia, determinando su destino, y en el fondo considerando al hombre como un elemento más de la materia, como las piedras, las hojas de los árboles, los ríos etc, es la trasposición filosófica del pensamiento de un salvaje primitivo de las cavernas, es decir, la mente y la razón no existen, todo lo que el hombre es viene determinado por el amor y señor de la realidad que es la supermateria que por un proceso de cambio y destrucción, o sea de contradicciones dialécticas, va dando lugar a todos los acontecimientos tanto naturales como sociales, o sea puro salvajismo.

    Al igual que se pensaba hace millones de años que cada cosa tenía voluntad y se comportaba de una forma propia que no podía ser comprendida sino sólo acatada, Marx en el siglo XX, nos la ofrece en nombre de la ciencia, y nos dice que la doctrina de los bárbaros prehistóricos en realidad es socialismo científico, es el mayor fraude de la historia contemporánea, y empero, la gente todavía le concede un aura de respetabilidad,cuando todo el materialismo dialéctico es un ataque a la inteligencia humana, a la voluntad, a la moral y a la ética, y todavía se sigue preguntando la gente porqué el marxismo en la práctica da lugar a horrores, y es que en realidad el Marxismo es una racionalización del deseo de librarse de la moral y de la responsabilidad de los actos propios para justificar cualquier masacre en nombre de las leyes ineluctables de la historia de las cuales según ellos somos incapaces de escapar y por ello todos los actos que realizamos no pueden sernos imputados. Así Stalin pudo masacrar a veinte millones de soviéticos o rusos amparándose en la necesidad histórica.

  15. El determinismo es una
    El determinismo es una doctrina consecuencia de no saber distinguir entre lo metafísicamente dado, es decir, lo que es así por naturaleza, y lo hecho por el hombre, por ejemplo, es cierto, que es metafísicamente dado que una persona nace con una determinada identidad genética y unos concretos rasgos y aspecto físicos, pero ello no la determina, simplemente ha de aceptar ese hecho objetivo que no puede cambiar, pero el resto de su vida, los valores que persiga, los fines etc, son volitivamente posibles para ella, son hechos por ella misma, en cambio, los deterministas que son místicos del músculo, trasladan la causa final desde el legítimo ser donde reside, que es el hombre, a la materia, y le atribuyen a la materia voluntad como si fuese un Dios y al modo en que hacían los salvajes, consideran que el hombre está ineludiblemente sometido a fuerzas que escapan de su control y que son los verdaderos amos de la realidad, siendo él un trozo de arcilla moldeable. El Filósofo que llevóa al extremo la negación de la mente y la voluntad fue Karl Marx, que consideraba al hombre un mero producto o consecuencia de las fuerzas de la materia que actuaban sobre él a lo largo de la historia, determinando su destino, y en el fondo considerando al hombre como un elemento más de la materia, como las piedras, las hojas de los árboles, los ríos etc, es la trasposición filosófica del pensamiento de un salvaje primitivo de las cavernas, es decir, la mente y la razón no existen, todo lo que el hombre es viene determinado por el amor y señor de la realidad que es la supermateria que por un proceso de cambio y destrucción, o sea de contradicciones dialécticas, va dando lugar a todos los acontecimientos tanto naturales como sociales, o sea puro salvajismo.

    Al igual que se pensaba hace millones de años que cada cosa tenía voluntad y se comportaba de una forma propia que no podía ser comprendida sino sólo acatada, Marx en el siglo XX, nos la ofrece en nombre de la ciencia, y nos dice que la doctrina de los bárbaros prehistóricos en realidad es socialismo científico, es el mayor fraude de la historia contemporánea, y empero, la gente todavía le concede un aura de respetabilidad,cuando todo el materialismo dialéctico es un ataque a la inteligencia humana, a la voluntad, a la moral y a la ética, y todavía se sigue preguntando la gente porqué el marxismo en la práctica da lugar a horrores, y es que en realidad el Marxismo es una racionalización del deseo de librarse de la moral y de la responsabilidad de los actos propios para justificar cualquier masacre en nombre de las leyes ineluctables de la historia de las cuales según ellos somos incapaces de escapar y por ello todos los actos que realizamos no pueden sernos imputados. Así Stalin pudo masacrar a veinte millones de soviéticos o rusos amparándose en la necesidad histórica.

  16. Mi postura es la siguiente.
    Mi postura es la siguiente. Todo no es determinista ya que si lo fuera no habría motivos para hacer nada ya que todo está dado y todo lo que tendría que pasar pasaría independientemente de ti.

    Me explico, si todo es determinista y tu consciencia no tiene elección «libre» no te molestes en, por ejemplo, difundir las ideas de la libertad ya que lo que tendrá que pasar pasará y no dependerá de tu elección.

  17. Francisco, me gustaría que
    Francisco, me gustaría que comentases mi punto de vista que he explicado en el comentario anterior, aunque no se si me explico lo suficientemente bien.

    La postura es la siguiente:
    Si toda la acción humana es determinista (maquinas reaccionando de determinada forma debido a impulsos del subconsciente) significaría que tu como humano da igual lo que hagas (lo que intentes hacer) ya que al fin y al cabo vas a hacer lo que estás determinado a hacer pese a que tu piensas que tienes libre albedrío.

    Bien, pues si esto fuera así yo argumentaría lo siguiente:
    Tu como persona no hagas nada, no te esfuerces, no madrugues, no hagas deporte, etc. ya que no va a ser culpa tuya el resultado, todo ya venía determinado, no ha sido culpa «tuya».

    Creo que no todo es determinista.

    Espero que se me entienda y que me puedas responder que opinas acerca de esto.

    Muchas gracias.

    • Estás confundiendo el
      Estás confundiendo el determinismo con el fatalismo. Que existan regularidades no significa que lo que tú elijas hacer no importe: sí que importa. Si empujas a una persona se cae; si no la empujas, no. El determinismo dice que tus procesos de decisión se basan en regularidades complejas que dependen del estado del mundo.

    • Soy Paco Capella en el
      Soy Paco Capella en el comentario anterior.

    • Soy Paco Capella en el
      Soy Paco Capella en el comentario anterior.

    • Soy Paco Capella en el
      Soy Paco Capella en el comentario anterior.

    • Soy Paco Capella en el
      Soy Paco Capella en el comentario anterior.

    • Soy Paco Capella en el
      Soy Paco Capella en el comentario anterior.

    • Soy Paco Capella en el
      Soy Paco Capella en el comentario anterior.

  18. El libre albedrío ¿una ilusión…o una desilusión?. Depende.

  19. El tema es muy complicado y paradójico, está claro. Porque, por ejemplo, si hay determinismo los que creen en el libre albedrío también están determinados a creer en él. Lo que si se es que el presente es como es porque el pasado fue como fue y si este hubiese sido de otra manera nosotros ni hubiesemos nacido, por ejemplo. Muchos crítican tal o cual acontecimiento histórico pero si este no se hubiese producido ellos no existirían. Una paradoja en la que no suelen pensar.


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más artículos

¿Víctimas sin victimarios?

La arbitrariedad y la inseguridad jurídica auspiciadas por el gobierno capitaneado por Pedro Sánchez Pérez-Castejón sigue desplegándose a una inusitada velocidad. Como muestra de que su alianza con fuerzas políticas

Energía buena, bonita y barata

La energía nuclear puede competir sin subvenciones, de tú a tú, con el gas y el carbón. Es segura, gracias a la tecnología de los reactores de última generación. Y es limpia.

Realismo y teorías económicas

Realismo y abstracción no son incompatibles. La economía, como cualquier otra ciencia, tiene que tender hacia el mayor realismo posible. Existen dos tipos de abstracción (precisa y no precisa). Y depende del tipo de abstracción que se use, podemos determinar si una teoría o modelo es realista o no.