Pasaporte de vacunas, tiranía por tu bien

Es una herramienta de espionaje que recuerda fácilmente al sistema de crédito chino, según el cual podrás contratar unos servicios o comprar unos bienes si tienes un buen crédito.

Que no te engañen: Tauromaquia no es libertad

Para Henry Salt, asumir que los animales no humanos tienen derechos resulta tan obvio como asumir que los tienen los humanos. Pues debe aplicarse el mismo sentido de justicia y compasión a ambos: no se puede otorgar derechos a unos (los hombres), de forma consistente, y negarlos a otros (los animales no humanos).

La transgresión del capote

Debemos defender los toros como expresión máxima de la Libertad. Debemos defender la tauromaquia como arte vanguardista en esta sociedad de algodones. Debemos defender la transgresión del capote.

Lo que se ve (y lo que no se ve) de las políticas de identidad

Estas políticas suele haber un análisis implícito, a mi juicio erróneo. Por un lado, la asunción de que todas las personas que comparten un atributo determinado (ser mujer, por ejemplo) tienen los mismos intereses y, por otra parte, que los colectivos que de un representar sus intereses son los interlocutores legítimos

Libertad y pasaporte COVID

El pasaporte incluye información individual de carácter médico: algunos pueden argumentar que esta debería ser estrictamente privada, pero los contagios en una epidemia son externalidades negativas, y la información al respecto un bien público.

Subvenciones y malversaciones

La asombrosa desfachatez de los portavoces del gobierno justificando las ayudas concedidas revela una temeridad poco común. Sin perjuicio de las acciones judiciales que deben emprenderse en el orden interno español, la temprana reacción de algunos medios de comunicación y las denuncias ante la Comisión europea del eurodiputado Garicano deberían servir, por lo menos, deberían servir para detener la rapiña de los fondos públicos destinados a paliar las consecuencias económicas de la pandemia.

La universidad sin libertad no es universidad

Miedo a ser rechazados por sus compañeros. Miedo a los profesores y a las instituciones académicas cuyos miembros predican esas ideologías. Miedo a su integridad física por las bandas de criminales que ocupan y destrozan los campus con sus protestas, asaltando e increpando, insultando y agrediendo, como le pasa a todo aquel que ose nadar a contracorriente.