La subida de los precios bajo mandato de Sánchez más que triplica el incremento del IPC con Rajoy. Un contribuyente de renta media paga 800 euros más de IRPF por la no deflactación del impuesto. La renta real de los hogares apenas ha crecido a una tasa anual del 0,5% en los 20 últimos años.El valor real de los depósitos bancarios se ha reducido en 28.500 millones desde 2022.
En 2025, la inflación se situó cerca del 3%, confirmando que los precios siguen aumentando a un ritmo peligrosamente elevado. La vivienda y los suministros exhiben un encarecimiento aún mayor, cercano al 6%. Algunos alimentos, como los huevos, describen una subida de más del 30% durante apenas un año.
• Comparando los datos de España con los de Europa, encontramos que el IPC medio de nuestros socios fue un 25% menor. España se sitúa, pues, por encima de la UE y en la zona media-alta de la tabla. Si a ello le sumamos la incidencia del paro, no sorprende que seamos el país líder en el Índice de Miseria, indicador que aglutina el IPC con la tasa de desempleo.
• Bajo gobierno de Pedro Sánchez, los precios han subido un 24,2%, más que triplicando la subida del 7,2% acumulada en los años de mandato de Rajoy. Si se comparan los 78 meses de mandato de ambos, encontramos que el IPC creció 12,5 puntos más durante el periplo del líder socialista. Si en julio de 2018, coincidiendo con la moción de censura que propició el cambio de gobierno, hubiésemos recibido un billete de 20 euros, hoy dicha cantidad equivaldría a poco más de 15 euros, como resultado de la subida de precios observada desde entonces.
• La vivienda, el agua o la energía se han encarecido más de un 20% desde que gobiernan el PSOE y sus socios comunistas. En el caso de los alimentos y las bebidas no alcohólicas, la subida es superior al 140%. Desde 2023, el IPC ha ido a menos en Europa, pero se ha enquistado en España.
• El impacto de la inflación sobre los ahorros de los españoles es tal que, si bien el valor nominal de los depósitos acumulados en las entidades financieras ha crecido en 253.865 millones desde mediados de 2018, su valor real apenas ha crecido en 45.931 millones. De hecho, desde 2022, el valor real de los depósitos ha caído en 28.500 millones, erosionando severamente el poder de compra del dinero ahorrado por las familias.
• No deflactar el IRPF ha hecho que, a través de la progresividad en frío, todos los niveles de renta paguen más impuestos. De forma encubierta, la inflación ha hecho que, por ejemplo, el mínimo exento por contribuyente tenga ahora un valor un 30% menor que en 2007, siendo la exención para un matrimonio con hijos un 25% más baja que entonces. Un contribuyente con un salario de 30.000 euros brutos anuales paga ahora 800 euros más de IRPF de lo que habría abonado en caso de que Sánchez hubiese deflactado el gravamen desde 2018. Para un trabajador que percibe anualmente 50.000 euros, el impacto asciende a 1.600 euros. Las rentas medias-bajas, de entre 18.000 y 25.000 euros, son las más golpeadas por el impacto de la progresividad en frío. La calculadora del IJM permite modelizar el efecto de la inflación en el IRPF para todo tipo de niveles de renta.
• Aunque el gobierno de Pedro Sánchez dice haber diseñado su política económica con la redistribución como meta principal, su bagaje en lo tocante a la inflación arroja el peor de los mundos: todos los hogares pierden poder adquisitivo y, además, el golpe es mayor para quienes menos ganan.
• El crecimiento medio de la renta de los hogares españoles avanza a tasas muy reducidas, de apenas un 0,5% anual para los veinte últimos años. Se trata del tercer peor desempeño en toda la UE, lo que explica la decadencia económica de nuestro país. Parte importante de la erosión del poder adquisitivo de los hogares se explica por el efecto empobrecedor de un gasto público desbocado que, al absorber cada vez más recursos y desplazar al sector privado, conduce a mercados más intervenidos y menos competitivos, lo que a su vez redunda en una oferta menos atractiva de bienes y servicios. Los costes de una política fiscal tan expansiva se transmiten al conjunto de la economía, golpeando a hogares y empresas. Si a esto le sumamos los excesos intervencionistas en campos como la energía o la vivienda, parece evidente que los problemas que arrastra España tienen todo que ver con el socialismo imperante en las grandes decisiones de política económica.
Puedes leer el informe completo aquí


