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Algunas cuestiones disputadas sobre el anarcocapitalismo (VI): anarquía en las relaciones internacionales

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Mejor que la anarquía mundial siga existiendo antes que el potencial horror de un Estado único mundial, que nos dejaría sin capacidad de refugio frente a sus abusos. 

El estudio de las relaciones internacionales es fascinante para un anarcocapitalista por muchas razones, pero especialmente por dos. La primera es que nos permite observar cómo en un entorno anárquico se pueden construir reglas de paz, cooperación y comercio estables y duraderas en el tiempo, esto es, cómo se construye derecho sin un poder central monopolista encargado de implementarlo. La segunda es que es una de las pocas de las llamadas ciencias políticas donde aún se conserva el estudio teórico del Estado como ente y donde el estudio de la anarquía en todas sus formas no ha devenido en un área marginal sino que se constituye en parte fundamental del núcleo duro de la disciplina. Muchos libros y artículos de esta rama del pensamiento tienen como objeto el estudio de la sociedad anárquica internacional, como los trabajos de Wendt o de Bull entre otros muchos. De hecho, las principales escuelas de relaciones internacionales, la realista y la liberal, difieren no sobre la existencia de anarquía sino en cómo afrontarla: con pactos o tratados la primera o con instituciones internacionales que poco a poco la moderen la segunda.

En una inteligente discusión digital se me hacía saber que no estaba tan clara la situación anárquica del orden internacional dado que en este se dan fenómenos de hegemonía según los cuales existirían algunos Estados más poderosos que la mayoría, conocidos en el lenguaje de las relaciones internacionales como hegemones, a los cuales los Estados con menor capacidad de defensa se subordinarían y obedecerían. Los hegemones desempeñarían las funciones de un Estado convencional sólo que esta vez en el ámbito internacional. Lo cierto es que el sistema internacional da la apariencia de ser ordenado y no de funcionar como una anarquía. A día de hoy los Estados cooperan pacíficamente en multitud de ámbitos y los conflictos bélicos entre ellos son casi inexistentes. Pero esta paz relativa en el orden mundial se debe precisamente a que opera en anarquía y, como decía el viejo Proudhom, esta es la madre del orden.

En efecto, existen líderes estatales que deciden organizar la riqueza que extraen de sus pueblos hacia la guerra y la expansión estatal en mayor medida que otros, y eso lleva a que algunos Estados prefieran obedecerles a confrontarse con ellos. Su fuerza relativa depende de los recursos económicos y humanos que pueden movilizar, pero también de su disposición a la lucha. Han existido Estados de pequeñas dimensiones muy agresivos y gigantes pacíficos, y han cambiado a lo largo de la historia. Los hoy pacíficos mongoles fueron en la Edad Media un pueblo brutal, mientras que los antes pacíficos coreanos del norte son hoy por obra y gracia de sus violentos gobernantes un Estado gamberro. A estos Estados violentos se les suman, por tanto, otros más débiles con la esperanza de que estos los defiendan de otros Estados violentos menos fuertes o bien para evitar verse en problemas con el gamberro. De ahí las alianzas, ejes, ententes y bloques que se dan con frecuencia en la política internacional. Pero aun así no se ha dado nunca la situación de un hegemón operante a nivel mundial. Incluso en el caso de un sistema bipolar imperfecto como el imperante en los años de la Guerra Fría seguía prevaleciendo una situación de anarquía entre ambos bloques en la cual ninguno conseguía imponerse por completo sobre el otro. Esos bloques tenían, por tanto, que operar sin un ente superior que regulase sus conductas. Todavía hoy en un sistema de hegemonía relativa norteamericana vemos como Estados Unidos no puede dominar a todos los demás Estados a la vez. Incluso comprobamos cómo Rusia o China tiran de las barbas al viejo Tío Sam de vez en cuando y muchos pequeños Estados como Moldavia o Filipinas prefieran cambiar sus lealtades y sentirse más protegidos por aquellos que por la ya declinante potencia norteamericana. Si en épocas de bloques o hegemonías existe la anarquía, aún más existirá en las épocas de tipo Westfalia caracterizadas por muchos actores estatales en competencia entre sí y sin que uno de ellos destaque claramente, como fue el caso de la anárquica civilización europea, a la cual debemos en buena medida el florecimiento histórico de nuestro continente.

El sistema internacional nos puede dar a los anarcocapitalistas buenas pistas de cómo podría funcionar un sistema en ausencia de regulador monopolista. En primer lugar, podemos observar cómo los Estados existentes, que buscan preservar su existencia libre, están alerta ante la posibilidad de que aparezca una amenaza exterior que pudiera privarlos de su autonomía. Cuando observan a otro Estado aliándose con otros o iniciando conductas potencialmente amenazantes, buscan alianzas entre sí para contrarrestar el peligro. En el antes citado sistema de Westfalia los Estados realizaron alianzas sucesivas contra España, Francia, Reino Unido, Prusia, etc., de tal forma que fueron capaces de neutralizar en cada momento a la potencia amenazante. Una sociedad anarcocapitalista sería también consciente de las potenciales amenazas, internas o externas, a su libertad y buscaría también la forma de contrarrestarlas. Algunos críticos del anarcocapitalismo piensan que una sociedad de este tipo quedaría inerme frente a la aparición potencial de un Estado, o de una nozickiana agencia dominante, pero, a diferencia de nuestros antepasados los anarquistas prehistóricos, nosotros contamos con las herramientas de la historia y de la consciencia, y sabríamos ver cuando tal amenaza existiese. Como bien dicen los historiadores de los Estados primitivos, aquellas pobres gentes no sabían dónde se metían cuando aparecieron los primeros jefes, pues carecían de historia o del conocimiento de otras realidades geográficas (recomiendo las obras del profesor Claessen al respecto), pero a diferencia de ellos nosotros sí tenemos consciencia y seríamos capaces de actuar preventivamente, exactamente igual que lo hacen los Estados frente a un potencial agresor.

Podemos aprender también otro aspecto muy importante del funcionamiento del sistema internacional: el uso de la exclusión y el boicot como herramientas para conseguir el orden. Cierto es que los Estados han recurrido con frecuencia a la violencia en sus relaciones, pero no es menos cierto que en perspectiva histórica el recurso a la misma no ha sido la pauta dominante. El Estado español lleva ya dos siglos en paz con sus vecinos continentales, y los años en paz con ellos superan en mucho a los años en guerra. En la actualidad, como antes apuntamos, son casi inexistentes los conflictos entre Estados (las guerras hoy son en el interior de los Estados, bien para apoderarse de otros Estados, bien para secesionarse). Es más, observamos cómo existe comercio, turismo o transacciones financieras entre todos ellos sin necesidad de un poder centralizado. Las cartas llegaban de un país a otro gracias a la anárquica Unión Postal Internacional (y hoy en día los correos electrónicos o las páginas web gracias a instituciones parecidas en estos ámbitos). Podemos deleitarnos con anárquicos festivales interestatales como Eurovisión o disfrutar de anárquicas ligas de fútbol europeo, americano o mundial (el estudio de órdenes sin Estado que funcionan por exclusión con normas propias autorreguladas, como las instituciones deportivas internacionales, merecería otro estudio, así como de las distorsiones causadas por los Estados cuando quieren intervenir estos órdenes). El comercio internacional opera fundamentalmente en anarquía, con la expulsión o boicot como principales fuentes de orden. La Lex Mercatoria medieval operaba a través de la pérdida de reputación del comerciante incumplidor y, por tanto, su expulsión de los mercados en la misma forma en que operan las grandes plataformas de comercio internacional vía internet, como Amazon o Alibaba. No cuentan con ningún tribunal estatal común a comprador y vendedor que sea capaz de establecer justicia en caso de incumplimiento.

El orden internacional nos puede enseñar también que, incluso en ausencia de una ley común para todos las personas, somos capaces de convivir en paz, de la misma forma en que en una sociedad anarcocapitalista cada grupo en su comunidad puede establecer normas distintas. Los diversos Estados cuentan con leyes y normas distintas sobre pluralidad de asuntos, desde el derecho penal al civil pasando por el tributario y aun así conviven. En algunos casos incluso puede escogerse la ley (matrimonios, sociedades mercantiles, etc.), aun dentro del territorio de un Estado. La pluralidad de leyes en un territorio estatal se da, por ejemplo, en el derecho diplomático (un embajador viviendo en España no está sujeto a la ley española, un militar norteamericano tampoco) y no lo vemos como imposible, de hecho antiguamente esta era la norma. Un delincuente solo con cruzar una línea fronteriza puede perfectamente quedar impune de delitos que en la otra parte de la frontera serían gravísimos. Con esto se quiere señalar que lo que se considera inimaginable dentro del territorio de un Estado lo estamos viendo a cada momento en el ámbito del derecho internacional sin que el mundo se acabe (al contrario, vivimos en paz generalizada). Cuesta imaginar marcos legales más distintos que el español y la sharia saudí, pero vemos que los gobernantes de ambos Estados comparten negocios y tratados en paz y cooperación. Algo semejante podría perfectamente ocurrir en una sociedad sin Estado, en la cual vivirían sociedades muy distintas, comerciando y cooperando sin necesariamente tener por qué compartir los mismos valores.

Por último, el sistema internacional nos apunta la importancia de la legitimidad y el reconocimiento como rasgos fundamentales del poder político. Un Estado solo es considerado legítimo si los demás Estados lo reconocen como tal, y de no ser así no pasaría de ser considerado como un vulgar bandido, terrorista o guerrillero. Pero si se logra tal reconocimiento, el bandido pasa a ser cosiderado respetable, a contar con embajadas y un buen mullido asiento en la ONU. Exactamente igual que en el interior de los Estados. El antiguo bandolero que gana una guerra y conquista un territorio pasa de repente a disfrutar de reverencias y honores de todo tipo e incluso llega a ser estudiado con alabanzas en los libros de texto de las escuelas estatales y puede firmar papeles con su nombre susceptibles de ser utilizados como medios de pago. ¿A qué se debe tan radical transmutación? Pues a nada más que al genio invisible de la legitimidad, que nadie sabe en qué consiste exactamente (como nos recordaba el viejo Guglielmo Ferrero en su magistral libro El poder: los genios invisibles de la ciudad), pero todos sabemos a quién se le atribuye en cada momento.

La principal ventaja con que cuenta el sistema internacional es precisamente la de ser anárquico, y precisamente por eso, puede existir cierto orden en las relaciones entre los distintos entes estatales. De esta anarquía se derivan ventajas para las personas, como la imposibilidad de establecer medios de pago a nivel mundial, cierta competencia fiscal o la dificultad de limitar libertades a nivel global, dado que en cualquiera de estos casos siempre queda algún espacio donde refugiarse. Un Estado mundial eliminaría todo eso y nos dejaría sin capacidad de refugio frente a sus abusos. Así que de momento mejor que la anarquía mundial siga existiendo antes que el potencial horror de un Estado único mundial.

54 Comentarios

  1. Profesor… quedo un poco
    Profesor… quedo un poco confundido… o sea, que lo necesario para vivir en una anarquía es ser lo suficientemente fuerte …. como… Estado, para que se pueda uno erigir en potencia o lograr en unión de otros …. Estados alianzas, que eviten conflictos…

    Si. Claro, el ejemplo de la paz de Westfalia… Ya… y luego siguió habiendo guerras y “no guerras” pero difícilmente se llamaría a eso paz… mas bien la realidad aquella de los romanos… “si vis pacen para bellum”.

    O sea…. que el orden internacional, perdón con lo de orden, se basa en conseguir que haya estados que se teman lo suficiente como para que no haya guerras entre ellos o bien porque uno sea muy grande… con lo cual ya de por sí le vale… o lograr llegar a acuerdos como Estado, que no individuo a individuo, eso sí sería anarquista pero no se da,… de tal manera que esa alianza de los ….. estados, no de los individuos que lo mismo ni se les ha consultado, se logre evitar la guerra si es que alguien, por la razón que fuera… decide ir a ella.

    Mmm

    No se.

    O sea… que el fundamento de lo que Ud. da en llamar anarquía internacional de la que nace el orden se basa…. en los Estados.

    Acabáramos.

    • bestiatus, quod natura non
      bestiatus, quod natura non providere, doctus non præstat

    • Pues eso.
      Pues eso.

      Dilo en latín de pueblo que al google traductor no le llega….

      Anda… porfa…. docto contertulio…..

  2. Hola profesor, me interesa el
    Hola profesor, me interesa el comentario que ha escrito: «Algo semejante podría perfectamente ocurrir en una sociedad sin Estado, en la cual vivirían sociedades muy distintas, comerciando y cooperando sin necesariamente tener por qué compartir los mismos valores».
    Pues, a mi modo de ver el liberalismo debe ir en esa dirección: «sociedades distintas en los actuales Estados», en donde la personas individuales elijan voluntariamente estar o no, en grupos sociales distintos. Veo un Estado Liberal en el cual el individuo elegiría estar en esos grupos sociales, o elegiría estar fuera de ellos o pudiese ser el caso que elegiría alguna de las clausulas de organización de un grupo y otro grupo (izquierda, derecha, demócratas, socialistas, capitalistas, conservadores, comunistas…).
    No sé hasta que punto sería viable.

  3. Un artículo sobre teoría de
    Un artículo sobre teoría de juegos, muy reciente, al hilo de equilibrios de Nash que supuestamente impiden la existencia de anarquías (jugadores cooperantes que no entran en actitudes egoístas aunque saben que con ello pierden).

    http://www.nature.com/articles/ncomms13800

    • Uno:
      Uno:

      A hilo de las sabias palabras de César, ¿de dónde saca que ese artículo que cita impugna la existencia de anarquías? Mire, la anarquía está presente por doquier, de manera que negarla es simplemente obstinación. Usted sólo se halla sometido a la voluntad irresistible del Estado, por consiguiente, el resto de su vida transcurre en armonioso orden anárquico y eso no hay artículo que lo refute.

      Hace falta mucha osadía para negar la viabilidad de la omnipresente cooperación y tolerancia pacífica. La cooperación –junto con la mutación y selección- constituye un pilar básico de la evolución, porque la no agresión no sólo es que respete la matemática de la supervivencia, es que conforma a la larga requisito indispensable para superar los entornos más feroces y competitivos.

      Pero parece que oímos campanas y no sabemos dónde. Leemos sobre el dilema del prisionero y sus restrictivas hipótesis y lo entendemos todo al revés. No se líe y preocúpese primero de no caer en contradicciones elementales: si la misma constitución del Estado precisa de indiscutibles dosis de pacto y no agresión ¿cómo un supuesto imperio de la deserción puede suponer un argumento a favor del primero?

  4. UNO: Las conclusiones del
    UNO: Las conclusiones del experimento que publicas son coincidentes con las reflexiones de Anxo Bastos El quasi sacro equilibrio de Cournot/Nash es como toda pretensión lógica, imperfecta . No puede tomarse como última palabra, pues no las hay , «nullius in verba » dice el lema de la Royal Society de Londres. Se aplica solo a un numero finito de participantes, no a toda una sociedad. Esta tiene infinita información de su entorno, y no la estrecha visión de su entorno de los pocos jugadores del dilema del prisionero.
    Anxo dice: …» los Estados primitivos, aquellas pobres gentes no sabían dónde se metían cuando aparecieron los primeros jefes, (gobiernos/estados) pues carecían de historia o del conocimiento de otras realidades geográficas.
    La dinámica de la cooperación a largo plazo del experimento que refieres en tu enlace, es interesante porque demuestra claramente que ese considerable plazo de la prueba, les va dando a sus participantes, el conocimiento de la experiencia el que modifica el comportamiento individual hacia la cooperación con su vecino , sin intervención del Estado,
    Observa que los mas vitales y innatos comportamientos de la «selfishness» smithsoniana, que esgrimen los adversarios intelectuales del anarcocapitalismo, son la condición necesaria para lograr el equilibrio «imperfecto» en una sociedad libre. .
    Aqui el magistral Bastos describe como los estados entre si, utilizan este » egoísmo» del que reniegan, para lograr el necesario orden ( equilibrio) . Asi los estados recurren como dice Bastos a asociaciones, exclusiones , boicots , todos estas herramientas non sanctas del propio interés del individuo .

    • ¿Dónde digo yo lo contrario?
      ¿Dónde digo yo lo contrario? Alguna gente se dedica a atacar a todo lo que se menea, por si acaso están en contra. Precisamente puse el artículo porque defiende la postura de Bastos frente a otras que se basan en equilibrios de Nash para decir que la anarquía es imposible.

  5. Miguel Anxo, supongo que es
    Miguel Anxo, supongo que es consciente de que no todas las concepciones de justicia son compatibles. Y si no lo son, solo hay dos opciones, o cada uno en su territorio manteniendo al otro alejado a través de la intimidación, o que uno se imponga al otro. Lo que no es posible es que no haya fronteras y que eso no lleve a conflictos entre las distintas ideas de lo que es justo.
    Por poner un ejemplo, en una sociedad anarcocapitalista, cómo se resolvería el conflicto entre un liberal y un comunista que se considera con derecho a robar al primero, pues para él las desigualdades económicas son injustas. Si no hay una base de principios sobre los que cimentar el diálogo, sólo cabe la imposición de uno sobre el otro.

    • La base se debe cimentar en
      La base se debe cimentar en principios liberales de respeto a la propiedad privada y a la libertad de ideologías. Un comunista si quiere que se le respete su propiedad comunal y su ideología deberá respetar la de sus vecinos. La única manera que cada cual sea libre es respetando la libertad del resto.

    • Totalmente de acuerdo Luis,
      Totalmente de acuerdo Luis, en una sociedad libre debe imponerse (por la fuerza y la palabra) una concepción de justicia liberal, sino es así, se podría llegar a una sociedad sin estado, pero con muchísima menos libertad (como en Somalia o el Afganistán de los señores de la guerra).
      Por otro lado cabe el debate de preguntarse si convivir internacionalmente con regímenes que son monstruosamente criminales, es un precio razonable para la paz.  

    • Javiac:
      Javiac:

      Creo comprender lo que quieres decir, pero se puede expresar algo mejor para no dar lugar a malas interpretaciones (y presuntos ataques)

      De hecho, en tu primer comentario pareces cometer un serio error al insinuar que existen diferentes concepciones válidas de justicia. (Te invito a que leas el artículo que oportunamente ha publicado Javier Bódalo a propósito de esos deletéreos relativismos) Lo que existen es diferentes estilos de vida perfectamente compatibles en la medida de que sean libres y no impuestos. La única idea aceptable de justicia es la que condena cualquier inicio de agresión, y establecer esto (prohibir el ataque), por definición, no es imposición injusta sino defensa. Ello es así porque podemos distinguir sin la menor ambigüedad entre defensa y ataque.

      Entonces, no concluyas, por favor, que una imprecisa imposición es inevitable. No, lo que deviene inevitable es la defensa de la libertad, cosa que, por cierto, no me consta que el señor Bastos haya negado nunca.

      Y, desde luego, por la paz no hay que pagar ningún precio. La paz de los esclavos no vale nada

    • Berdonio, claro que existen
      Berdonio, claro que existen distintas formas de entender la justicia, y eso es algo con lo que estoy de acuerdo con el profesor Bastos. Con lo que no coincido es en que todas sean válidas, respetables y compatibles con una sociedad libre. Una sociedad anarcoliberal, se diferenciaría de otros tipos de anarquismo en que lo que cimentaría dicha comunidad sería un principio de justicia liberal. Y dicho principio es parcialmente compatible con un régimen legal puramente policéntrico, pues si bien tolera otras concepciones de justicia (como la socialista o la islámica por poner dos ejemplos). Se verá obligada a pulirlas para que encajen (lo que significa coaccionarlas defensivamente).
      En cuanto a tu ultima frase estoy de acuerdo, el valor de nuestra libertad es infinito y por tanto no tiene precio. Pero, ¿y la libertad de otros también tiene un valor infinito para ti? ¿podemos considerarnos justos si no hacemos lo posible para evitar la injusticia? Personalmente mi respuesta a las dos preguntas anteriores es no, y por tanto hay que ver qué estrategia seguir y cuanto es razonable sacrificar por la libertad ajena.  

    • Javiac, malentendidos y
      Javiac, malentendidos y confusiones semánticas aparte, creo que estamos de acuerdo en lo básico: la adscripción a una comunidad (y a sus normas privadas) debe ser siempre voluntaria y contractual. Eso no es negociable. Cualquier concepción liberal de legalidad policéntrica debe, como parece lógico y natural, partir necesariamente de ahí, es decir, sólo son legítimas y asumibles las comunidades no agresivas de vinculación individual libre. Creo que todo eso se sobrentiende con facilidad en la sociedad libre que propone Bastos, pero si prefieres hablar de pulimentos, pues bien.

      Sobre lo otro, se me ocurre que el justiprecio de la libertad propia o ajena lo establecería, quién si no, el Libre Mercado. Tampoco te comas la cabeza con eso.

  6. Pues bien, resulta que según
    Pues bien, resulta que según el profesor el cómo se comportan los estados en el “orden internacional” es un claro ejemplo de anarquía.

    Pues no, de lo que es ejemplo es que los humanos han tenido desde los tiempos inmemoriales que unirse en grupos lo suficientemente fuertes para defenderse unos de otros, haciendo extremadamente caro para todos la agresión. Aun así, como el mismo reconoce, hay potencias que se pueden permitir el lujo de participar en guerras, ya que estas no han desaparecido, de manera que pueden o bien garantizar beneficios para sus intereses o bien establecer límites a la expansión de otras potencias o reducir el impacto de conflictos regionales… Y esa es la realidad.

    El que el país más fuerte de todos sea un país democrático nos da más tranquilidad que el que lo sea una dictadura que para mantenerse pueda estar tentada de inventarse enemigos por todas partes y tener así aún más sometida a su población.

    Pero lo que es verdaderamente gráfico es que lo importante en sí no son las consecuencias sino el porqué sí es posible esa apariencia de anarquía controlada. El número y la imposibilidad de expandirse más allá de a los límites de la Tierra.

    Es como si dijéramos, el limite impone que los pocos actores a los que queda reducida toda la población de la tierra, 170 países más o menos, hay países insignificantes en el cómputo por territorio o por importancia estratégica, hace que llegar a acuerdos vinculantes sea mucho más fácil que hacerlo con toda una población mundial. Es más ni tan siquiera a una ciudad de 5000 habitantes sería sostenible sin orden jerárquico. Que es la esencia de lo que es un Estado.

    Entonces, una vez establecidas relaciones inter pares, pocos, los pocos estados sobre la tierra, es cuando se puede lograr una garantía mínima de orden internacional. Eso sí, todo ello gracias a que la amenaza de un conflicto en la actualidad y que ya se demostró con dos guerras mundiales, con confrontaciones ideológicas en Corea y Vietnam, y con conflictos regionales muy localizados, demostró que es más interesante buscar opciones de diálogo y entendimiento por las buenas que ir a la guerra para dirimir cualquier asunto que pudiera ser usado como Casus Belli teniendo claro que la posibilidad de destrucción masiva está muy presente.

    No. Sr. Bastos. El orden internacional no es el resultado de una anarquía en la que nadie impone su voluntad a otros, sino el resultado del miedo a que alguien pueda hacerlo.

    • Según tus propias palabras,
      Bastiat:

      Según tus propias palabras, el orden internacional es el resultado del miedo a que alguien pueda imponer su voluntad a los demás. Pues, como bien podría ser ésa una definición de “anarquía”, o sea, rechazo a que alguien imponga su capricho al resto, te estás contradiciendo en el mismo párrafo.

      La esencia de un Estado no es el orden jerárquico, sino la esclavitud. No es lo mismo acatar órdenes voluntariamente, porque así te has comprometido por contrato -como cuando trabajas para una empresa o te enrolas en el ejército- que obedecer aunque no te convenga bajo amenaza de inicio de violencia. Los ancaps no negamos la necesidad de jerarquía –a ver si hay manera de que se te meta en la cabeza- sino la necesidad de esclavitud.

      Tu mente sí que me parece un auténtico caos sin orden ni concierto.

    • Berdonio… cáspita…eso de
      Berdonio… cáspita…eso de que te preocupes de mi mente o del cómo deben pensar los demás te lo tendrías que hacer … de… mirar.

      Pero vamos a ver quien tiene razón o no.. ya que te pones.

      Si la anarquía es el rechazo de que alguien imponga su capricho al resto, como tu dices que puede ser una definición de anarquía. “Esa” definición de anarquía se contradice totalmente con aquella que dice que la anarquía es colaboración voluntaria. El miedo a los demás no hace una relación que sea voluntaria porque no se quiera que nadie se imponga a los demás. Sino que se establecen mecanismos de poder que actúan como contrapeso entre ellos y siempre bajo la amenaza de que alguno decida iniciar la violencia puesto que si cree que puede obtener un beneficio con ello así lo hará…

      Que eso si, curiosamente, es lo que pasa entre los individuos sin estado. Un individuo puede unirse a otros para conseguir imponer su voluntad a otro que, al no estar coaligado a otros en una defensa común es mas débil.

      Y luego están las definiciones del porqué yo lo valgo. Tú en este caso. Dime qué estado no tiene un orden jerárquico, no es en si el resultado de un orden jerárquico. Es el colmo.

      Pero claro, como lo que hay que meter siempre con calzador es que el estado es una mafia o te esclaviza, porque no puede haber legitimidad cuando alguien te obliga ha hacer algo que no quieres, hablo Blás y punto cuadrao. Pues porque tu lo vales. El estado, su esencia es la esclavitud. Da igual que haya democracias tan prosperas como la Suiza o la Liechtensteiniana… No. El Estado en esencia es esclavitud. Porque así sólo queda como alternativa la anarquía, que es, como tu mismo dices, la ausencia de coacción.

      Pues no, majo. Tú, en una democracia te puedes largar en cuanto quieras. No tienes porqué aceptar ninguna coacción. Eso si, si te quedas acatas las leyes. En una democracia.

      No es, por tanto, el resultado del orden internacional ninguna jerarquía, ningún estado, pero tampoco ninguna anarquía, porque falla en el sustancial. No se puede sustituir el miedo a la agresión con la voluntariedad en la relación.

    • ¿Me quieres explicar en qué
      Bastiat:

      ¿Me quieres explicar en qué contradice la colaboración voluntaria al rechazo de la imposición violenta? Cuando alguien se decide a colaborar, ¿implica que acepta la imposición violenta? Y, viceversa, ¿negarse a someterse es negarse a colaborar?

      El miedo a los demás genera desconfianza y aversión a bajar la guardia. En tal situación nadie se despoja de sus armas y se pone a merced de quien le atemoriza. Esos mecanismos de vigilancia mutua que aludes son típicamente anarquistas.

      Vivir sin Estado implica no estar sometido a ningún matón, y en tal situación, sí, pueden surgir matones que te amenacen. Lo que no explicas es por qué encontrarse ya sometido inerme a un matón es preferible a la eventualidad de tener que combatirlo.

      ¿Cuándo he dicho yo que un Estado no tenga orden jerárquico? Lo que dije es que no se caracteriza por eso, es decir, que no es un rasgo diferenciador, al igual que lo que especializa a un humano respecto a otros seres no es, por ejemplo, tener huesos, sino poder hablar. Lo que diferencia al Estado (por democrático que sea) de la anarquía de los ancaps no es el orden, sino, por ejemplo, la esclavitud de verse obligado a pagar impuestos por servicios no solicitados.

      Si me tengo que largar de mi propiedad para no sufrir coacción, ya la estoy sufriendo.

      ¿El miedo a la agresión se supera con relaciones involuntarias? Explícame eso.

      Y todo así. ¿Cuántos años tienes Bastiat? Me da la sensación de estar hablando con un chavalito de unos… ¿diez años?

    • Berdonio:
      Berdonio:
      Muy buenas tus reflexiones. Afortunadamente tenemos aquí a Bastiat , quien con su ecuménica exaltación en favor de su agraciada servidumbre voluntaria al monopolio de la fuerza institucional , te obliga a encarrilar su delirius tremens intelectual .

      Cosas veredes que non crederes : Masoquismo fiscal, esclavitud voluntaria al depredador institucional Realmente estamos ante un bestiatus, inimputable o como diría Lenin, un idiota útil de los tantos. .

      ¿O será este Bastiat un imberbe en el laberinto kafkiano ? Porque afirmar que “ un país democrático nos da mas tranquilidad que no se inventarán enemigos en todas partes” parece ignorar que el paradigma de la democracia, USA, se ha comportado desde la 1º guerra mundial como el ogro benevolente imperialista por excelencia, mandando a masacrar a Vietnam entre otras extranjerías mas contemporáneas , mas de seis millones de vidas de ciudadanos respetuosos de su democracia. ¿No hubiese sido mas justo y humano tener una sociedad libre y abierta, ancap, o por tiro por elevación, del tipo del profesor de Zurich, Bruno Frey, llamadas Jurisdicciones competitivas superpuestas funcionales . No en vano en la universidad del país mas libre del mundo se valoran seriamente estas propuestas de una sociedad abierta.
      Saludos y paciencia docente liberal

  7. Berdonio la verdad es que
    Berdonio la verdad es que estoy muy tentado de mandarte a tomar por c… por donde amargan los pepinos. Tío. Eres pedante, faltón y engreído hasta la médula.

    César… lo tuyo no tiene remedio, Surfista de la Adulación.

    Vamos a ver, majete. ¿La anarquía es colaboración voluntaria o es estar hablando todos entre todos pero con la mano en el revolver en el cinto?

    Ya descubrimos que para ti la anarquía es lo que sucede entre un grupito de amigos, ea. Pero ahora resulta que no es entre un grupito de amigos sino entre un grupito que de amigos entre todos nada de nada, sino entre un grupo que no tiene más remedio que convivir porque el espacio es limitado, que es lo que he dicho…. Tenemos que estar armados hasta los dientes porque si no lo mismo me agreden. Que además es muy anarquista estar siempre vigilante de los demás, a los que se les teme, por eso te quedas armado.

    La anarquía es un grupito de no amigos armados hasta los dientes por miedo y desconfianza.

    ¿Eso es para ti la anarquía?

    Vaaaaale.

    Con lo cual nos lleva a que estamos justificando el que los estados actuales estén… eso, armados hasta los dientes porque si acaso. Que es lo que ocurre. Aunque haya países que se puedan permitir no tener ejército, Liechtenstein, Costa Rica o bien por su situación geográfica entre potencias no agresivas con las que tienen acuerdos, o porque se tenga un acuerdo con el primo de zumosol… Es decir, EEUU.

    Señor Bastos, ya sabe, según su definición en este artículo de lo que podría ser una anarquía el sr. Faltón Berdonio acaba de justificar el que los estados, esos actores de la anarquía, madre del orden internacional, están justificados para exprimir a sus ciudadanos para estar armados. Que es lo que pasa.

  8. No Bastiat: Tu miedo a la
    No Bastiat: Tu miedo a la agresión de tu vecino no se supera mediante la sumisión voluntaria a un agresor superior y mas nocivo aun , que no solo te cobra compulsivamente por sus servicios de matón institución cional , sino que «se mete» en tu vida privada y única hasta el punto de dictarte lo que tus hijos aprenderán , prohibir tus preferencias personales con la «no discriminación» y hasta destruir tus principios culturales de raza o religión con el «multiculturalismo» .

    No adulo a Bastiat, solo manifiesto mi reconocimiento a quien como yo defiende sin relativismo moral la verdad, No aceptamos la sumisión de La Boetie o la razón de la sinrazón del hombre masa de Ortega.

    Por ultimo no pongas en las letras del excelso Bastos , letras que el no ha escrito. Por favor leelo nuevamente y veras que dice que las relaciones internacionales interestatales son (como no cabria esperar de la naturaleza humana) anárquicas, Cono son anárquicas las resoluciones de la cupulas politicas partidarias ( Lee «anarquía para lo que conviene» de la redacción del IJM ) , porque solo quienes conservan en la sociedad su poder de decisión (los políticos), pueden ejercer su libertad natural. Tu solo eres el esclavo que se contradice al afirmar que si los hombres son malos, debes obedecer a quienes te gobiernan por ser justos . (claro estos últimos no son hombres sino inmaculados dioses) Sigue defendiendo ciegamente al rey secular que yo como cristiano no lo reconozco.

    • PD Donde dije «no adulo a
      PD Donde dije «no adulo a Bastiat» se sobreentiende que quise decir Berdonio . Un tremendo error de escritura, ¿No es cierto Bastiat? 😉

    • De verdad… Cesar… me
      De verdad… Cesar… me agotas.

    • Bastiat:
      Bastiat:
      Bueno entiendo …leeme mas despacio entonces.
      Tu no eres liberal y no tienes la capacidad de comprender que las reglas deben ser espontaneas y no impuestas a una sociedad . Te daré un ejemplo muy sencillo al alcance de quien como tu, que según veo, no alcanza la abstracción intelectual de la universalidad del concepto. La cola que se forma a diario de personas que quieren asistir a un espectaculo. es algo natural y espontáneo. Está en nuestros genes ancestrales el respetar un turno. Esta es una regla espontánea que no supone sumisión . Cada uno acepta voluntariamente que el único modo racional para distribuir las entradas sea el de formar una cola.
      Sin embargo como dice el magistral Anthony de Hasay , hay también reglas aun mas complicadas e importantes que nacen espontáneamente p. ej no matar a tu prójimo . Yo acepto no matar, y espero que el resto se comporte del mismo modo, porque es un acuerdo tácito entre los individuos. La única forma de sumisión implícita es que si se mata, se es objeto de castigo y aislamiento por los demás.
      Esto, amigo Bastiat es sociedad libre, ancap , abierta, laissez faire o como quieras llamarle , algo tan sencillo y no lo puedes entender.!!! Creo es por esto que aun Bastos no ha respondido tus majaderías que el «equilibrio armado internacional» es en realidad la anarquía . En verdad eres tu quien agotas hasta a un santo.

  9. Bastiat:
    Bastiat:

    La anarquía (o poliarquía individual, según se mire) significa no renunciar a la capacidad de defensa, lo cual puede propiciar fructíferas colaboraciones voluntarias sin la menor contradicción. En un grupo de amigos reina la anarquía y eso no les impide divertirse y prosperar; es más, si uno de ellos dominara violentamente al resto, la cosa dejaría de molar tanto y de funcionar igual de bien.

    A ti te preocupa tener que estar armado para evitar agresiones, pero no sufrirlas directamente del poderoso al que has entregado tu capacidad de defensa. Si no quieres pelear (o pagar a otro que lo haga por ti) para que te respeten, es tu decisión, pero no digas que un esclavo goza de respeto. Y, sí, quienes renuncian a las armas y se ponen a merced de un déspota son esclavos de manual. En realidad, nadie lo haría conscientemente. Cuando alguien entrega sus armas, supone que lo hace a un policía y en el fondo se reserva el derecho de rebelarse en cuanto incumpla éste su rol. Que luego pueda hacerlo ya es otra cuestión, y tal vez se vea en la tesitura de tener que racionalizar al tirano para justificar su propia cobardía, pero todos somos anarquistas en principio aunque no lo sepamos. Abre los ojos

    Saludos, César, como verás, no hago sino repetir con otras palabras lo que ya le has dicho a este ingrato, que encima de lo que nos molestamos en iluminarle va y se mosquea, el tío.

  10. La verdad es que leyéndoos ME
    La verdad es que leyéndoos ME se queda una cara con una mueca de estupefacción…. digna de ver.

    ¡Cuanto fanatismo y cuanta sin razón!

    Si, supongo que ahora sois vosotros los que estaréis poniendo muecas como la mía, pero lo cierto y verdad es que llamar anarquía a una reunión de amigos… ciertamente me parece una broma de mal gusto.. Sobre todo para el concepto de anarquía, que creo que es algo mas.

    Pero vale, es tu forma de querer hacer comprensible lo que ya es comprendido y que por eso mismo se que no funciona.

    Si, porque en todo momento habéis supuesto que yo no sé ni entiendo qué es la anarquía, y lo que ocurre es que sí sé lo que es y por eso la rechazo.

    La rechazo por inconsistente y la rechazo por irreal.

    Fíjate, Faltón Berdonio, que mi primer comentario al texto propuesto por el profesor Anxto Bastos, lo que viene a decir que entiende que el “equilibrio” internacional se podría equiparar a una anarquía. Porque, en sentido estricto, que esta es la figura que se usa para hacer esa analogía, nadie está por encima de hecho de ningún estado. Pero lo cierto es que tal analogía es falaz porque lo que ocurre es que esos estados no están así como convicción sino como prevención. Es el miedo a más guerras lo que hace que se mantenga el Estatus Quo.

    En esto que el Faltón Berdonio me recrimina mi argumentación porque en ningún lugar se ha dicho que en la anarquía no exista defensa. “Esos mecanismos de vigilancia mutua que aludes son típicamente anarquistas.”

    Es decir, hemos de reconocer que en la Anarquía no está abolida la violencia, la coacción, simplemente todos tenemos derecho a defendernos de todos los demás.

    Yo pensaba que en la anarquía viviríamos en una arcadia feliz… Y NO, hemos de ir con la pistola al cinto por si acaso.

    Ergo…. qué mejor que tener un ejército grande y poderoso que me defienda de otros ejércitos grandes y poderosos que, al igual que dices: “Vivir sin Estado implica no estar sometido a ningún matón, y en tal situación, sí, pueden surgir matones que te amenacen.” Y tanto que surgen. Por eso tenemos que llevar pistolas al cinto… Otra vez lo digo para que quede claro. Puede suceder que en vez de un matón de barrio nos venga un ejército, que, por lo que sea…. pues decide que las tierras que usas les gustan un montón. Y lo mismo la pistola al cinto ya no vale. Ya no es suficiente.

    Pero no pasa nada…. como el orden internacional es anárquico… estaría justificado el que los estados cobren impuestos a los ciudadanos de los mismos para defenderlos de los otros… ¿no?

    Si. Ya sé que es un juego de palabras e ideas un poco cogido por los pelos. Pero cuando planteáis la anarquía como individuos, os olvidáis que individuos a individuos en la historia de la humanidad no ha habido nunca. Bueno, alguno se ha aventurado por tierras ignotas, pero o bien ha perecido y ya no cuenta, o bien al final tuvo que llamar a la caballería porque… los indios eran mas.

    Por tanto, tú no vives aislado, ni la anarquía es una sociedad de individuos del tipo Valhalla celestial porque hay que llevar pistola al cinto. NO. Vives en una sociedad que lo primero que te proporciona cuando naces es la seguridad del grupo al que tu padre y tu madre pertenece… Si no te gusta… vete. No sólo eso. Tus padres viven en esa sociedad por convicción… porque se podrían haber ido si no lo consideran justo o entienden que sufren una coacción insufrible. No hace falta nada más que mirar los telediarios para comprobar como hay cientos de miles de individuos que huyen de sus lugares de nacimiento en búsqueda de un mundo mejor…. Y sin embargo no, sigues aquí.

    Pero lo mejor es la siguiente frase que me sueltas…:” Si me tengo que largar de mi propiedad para no sufrir coacción, ya la estoy sufriendo.” ¡Cáspita!.. Es verdad. Pero lo verdadero es que se considera agresión… pagar impuestos. Cuando resulta que tu propiedad, de la que te tienes que ir para no sufrir la coacción (o no, porque podrías luchar) es tu propiedad en virtud de las leyes y normas que rigen en el territorio en el que está enclavada esa propiedad. Normas emanadas del grupo que ha establecido el dominio sobre la tierra donde está enclavada esa propiedad. Y las leyes que te facilitan a ti ese título de propiedad tienen la misma legitimidad que aquellas que te obligan a pagar impuestos.

    ¿O no?

    Sabes…… Yo creo que la única propiedad legítima es nuestro propio cuerpo.

    No sólo eso, sino que podemos coger de la naturaleza aquello que nos proporciona para nuestro sustento, pero no ejercer la propiedad sobre la tierra.

    “El gran jefe de Washington nos envía un mensaje para hacernos saber que desea comprar nuestra tierra. También nos manda palabras de hermandad y de buena voluntad. Agradecemos el detalle, pues sabemos que no necesita de nuestra amistad. Pero vamos a considerar su oferta, porque también sabemos de sobra que, de no hacerlo así, quizá el hombre blanco nos arrebate la tierra con sus armas de fuego.

    Pero… ¿quién puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa idea es para nosotros extraña. Ni el frescor del aire, ni el brillo del agua son nuestros. ¿Cómo podría alguien comprarlos? Aun así, trataremos de tomar una decisión.

    Mis palabras son como las estrellas: eternas, nunca se extinguen. Tenéis que saber que cada trozo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada aguja de un abeto, cada playa de arena, cada niebla en la profundidad de los bosques, cada claro entre los árboles, cada insecto que zumba es sagrado para el pensar y sentir de mi pueblo. La savia que sube por los árboles es sagrada experiencia y memoria de mi gente.”

    Fragmento de la Carta del Jefe Seattle.

  11. Bueno, hasta aquí he llegado
    Bueno, hasta aquí he llegado Berdonio . Una discusión con el » camarada» Bastiat, para ser interesante debe tener la coherencia filosófica de un liberal. Y este monologo de un fanatismo teocrático ya me aburre. El majadero de Bastiat afirma ahora, que la «unica» propiedad que reconoce es el propio cuerpo , negando el derecho a la propiedad privada , veo que estoy perdiendo mi tiempo en un abyecto ortodoxo del colectivismo. . .
    Solo le recuerdo a este obcecado, que en su critica a Bastos sobre la anarquía en las relaciones entre estados , se extiende al mismo Rothbard , quien en su libro «La guerra , la paz y el estado» afirma lo mismo.
    Dejo el link de este libro para que lo lea (…bueno lo mire) el señor Bastiat que hasta el presente , jamas a respaldado con citas de autores serios sus oníricos delirios contra el anarcocapitalismo, la única filosofía política que nos permite soñar un mundo mas libre y justo.
    War, Peace, and the State.pdf

    • «jamas a respaldado con citas
      «jamas a respaldado con citas de autores serios sus oníricos delirios contra el anarcocapitalismo, la única filosofía política que nos permite soñar un mundo mas libre y justo.»

      Y los sueños sueños son

    • «Lo que puedas hacer, o
      «Lo que puedas hacer, o sueñes que puedes hacer, empiézalo» Goethe ,
      Tu jamas tendrás la valentía de empezar tu sueño.. Eres solo un esclavo del » miedo a la libertad» Erich Fromm.
      La libertad es como un musculo, sino la ejerces se atrofia y te acobardas, tal como sucedió a los ciudadanos de la Unión Soviética a su desmembramiento en 1991.
      ¿Aprendereis tú de la historia como «aprendieron , aquellas pobres gentes que no sabían dónde se metían cuando aparecieron los primeros jefes,..»? M Bastos ut supra .
      No lo creo.

    • ¡Oohh!
      ¡Oohh!

      ¡que potito!

      M’a llegao

    • Sigo sin creer que te a
      Sigo sin creer que te a´llegao porque quod natura non dat, Salmantica non præstat

      Mis condolencias.

    • ¿Condolencias????
      ¿Condolencias????

      ¿Pooor?

      Si no se me ha muerto el perro.

      No tengo perro.

      Lo triste es comprobar como vuestros argumentos se reducen a que la anarquía es mejor. Presumiendo de erudición y despreciando mis argumentos.

      Es triste comprobar tanta soberbia.

      Pero bueno. Después de haber disfrutado de un debate majo con Faked… teníais que aparecer el duo sacapuntas.

      Desgraciadamente ni tan siquiera en el IJM se puede elegir con quien disfrutar.

  12. Acabo de ver la conferencia
    Acabo de ver la conferencia del IJM… y.. vaya… no sólo soy yo en que critica a Rothbard… Lo hace un anarquista y, por supuesto, Capella….

    Es lo que tiene ser un poquito crítico… César.

    Por cierto, el anónimo de antes soy yo… no vayas a creer que hay mucho más público por aquí….

    Ah!… Y tambien he publicado un comentario en mi Facebook.

  13. Bastiat:
    Bastiat:
    Sabia que tu eras el anónimo y creeme que no necesito mas publico que el de mi amable interlocutor.

    Interpretas mi poca paciencia con soberbia. No soy soberbio ; es mas , en mi perplejidad vital , necesito respaldarme continuamente en lecturas de Fundaciones y Think Tanks libertarios.
    Respeto tu opinion de Rothbard, pero no la comparto en absoluto.
    Capella es austriaco pero no anarquista. !faltaba mas diría Paco ;)! Y fijate que no lo critico tan a menudo como debiera porque lo se honesto en sus convicciones, a diferencia de un prolífico columnista catalán , insoportablemente irónico, Pepe García Dominguez de L.D., a quien exasperé al extremo de obligarlo a (creo una ves en su vida) me enviase un privado bastante molesto por haberle propuesto : » es preferible quedarse callado y parecer un tonto que abrir la boca y disipar toda duda,» de Anatole France

    Quizás mi intolerancia poco libertaria es que necesito huir del infernal septimo circulo, de su traición a la verdad , ejercida hoy, impunemente, por las élites de los estados.

    Y , es verdad, tu tambien eres anarquista al no querer un gobierno mundial (lo has dicho aquí). Prefieres la multiplicidad de estados en inestable pero libre coexistencia. Estas soberanías dispersas, cotos de caza políticos, como las jurisdicciones autónomas de Frey pero cuya única finalidad es excluir la libertad individual , es lo que han elegido y nos han impuesto quienes dirigen nuestras vidas. Quienes nos someten a una fiscalidad coactiva, nos niegan expresemos nuestras preferencias con la «no discriminación» y nos obligan a ocultar nuestros legítimos rasgos culturales y religiosos con la imposición del «multiculturalismo» progre.

    Buen domingo Bastiat

    • Vaya…..
      Vaya…..

      esto…

      Me ha gustado. En serio.

      Sobre todo el que me reconozcas… anarquista. Que no lo soy en plenitud. Pero no lo soy porque sé que es imposible llegar a una sociedad anarquista plena por varios motivos. La primera porque ello requeriría estar asumida por todo el globo. Aunque ciertamente eso no es «culpa» del anarquismo como teoría.

      Pero lo principal de la teoría anarquista no está en las virtudes que se le supone, sino en la imposibilitad de encontrar «el hombre nuevo anarquista», vuelvo a recordarte la idea emanada de David Friedman, que impida a cualquier grupo humano asociarse para «separar» o para dominar un territorio determinado y volver a establecer Estados que compitan contra el resto.

      El hombre no es simplemente un individuos. El hombre es un ser social que suele asociarse para lo mas variopinto. Y aunque podamos estar de acuerdo en que muchas de las veces lo que hay es una burda manipulación de los sentimientos mas bajos para conseguir fines contrarios a la libertad, y lograr la imposición de unos y de otros… eso no quita que eso suceda, porque ya ha sucedido y porque volverá a suceder.

      No me desagrada el anarquismo… me desagradan los anarquistas que no saben ver las dificultades para lograr hacer realidad su sueño y el hecho de que al pretender llegar a la utopía, porque lo es, la anteponen a la realidad de ir haciendo avanzar la libertad paso a paso en un mundo de personas acostumbradas a vivir creyendo que el Estado les protege como si fuera un moderno dios que les prometer proporcionales el paraíso en la tierra.

  14. Bastiat, ahora que tengo
    Bastiat, ahora que tengo tiempo te devuelvo el rollo respondiendo al último comentario que me dirigiste.

    Las relaciones internacionales y políticas son anárquicas; nuestras relaciones sociales (en este foro estamos en anarquía, por si no te habías dada cuenta), el arte, la ciencia, la tecnología, el mercado, la naturaleza… también, mientras la casta política se esfuerza por hacernos creer que en realidad no nos coacciona y nos autogobernamos. Al menos en teoría, nos consideramos iguales en derechos y obligaciones, considerando una humillación intolerable que nos miren por encima del hombro. Pero tú te atreves a afirmar muy ufano que la anarquía –ese ideal de absoluta equiparación en dignidad y poder que preside nuestras vidas y en buena medida la ordena- no funciona y no existe.

    Entonces lo que debe funcionar es la desigualdad formal, la tiranía y la opresión. La esclavitud, en suma. Numerémonos todos del uno al infinito en orden decreciente de poder absoluto. ¿Cuál es tu número, Bastiato, el tropecientos mil millones? Bah, ni siquiera eres primo ¿o sí? En cualquier caso, ni te muevas y disponte a recibir órdenes de cualquiera de tus millones de jefes.

    El concierto internacional no es una analogía de anarquía, es una anarquía de Estados. Una analogía de anarquía sería, por decir algo, un láser autoorganizado, ¡que no te enteras! Dices tú que los Estados están así (son anárquicos) no por convicción sino por prevención. O sea, que les gustaría nombrar a un déspota, pero no lo hacen porque acabarían peor. Pues eso aseguramos los anarquistas. No decimos que nos guste permanecer armados y vigilantes, sino que ése es el precio de la libertad que pagamos gustosos ante su alternativa la esclavitud. Respetamos tu masoquismo, pero no pretendas convertirte en ejemplo de nada.

    ¡Por supuesto que es el miedo a la guerra lo que hace que se mantenga el “Estatus Quo” (SIC)! (Pensaba yo que se decía “statu quo”, pero en fin) En una anarquía el orden y el respeto se mantienen porque en general no nos gusta la hostilidad y el enfrentamiento violento. Al fin lo has reconocido: la anarquía mantiene el orden y el respeto. El inconveniente es que a ti te estresa llevar pistola y ser responsable de tus actos. No problemo. No faltarán candidatos dispuestos a “protegerte” a cambio de sumisión. Los anarquistas no decimos que TÚ no debas gozar del placer de la sumisión y del Estado, sólo cuestionamos que tal fórmula valga para todos.

    Nadie ha dicho que la anarquía ancap suprima de hecho la violencia –mientras seamos libres, siempre podremos optar por ella-, sino que la persigue indiscriminadamente. El Estado no sólo tampoco la elimina, sino que además legaliza cierto clase, y ésa es la diferencia. La violencia siempre estará presente en acto o en potencia, pero en una anarquía siempre será menor por dos razones: primera, cualquier tipo de agresión es combatida sin excepciones y, segunda, la libertad de mercado garantiza el mejor proveedor de seguridad, que nunca será el monopolista. En cambio, tú te limitas a presuponer contra toda lógica y sin aportar ninguna razón que el ejército más eficaz será el estatal.

    Si tú pensabas que la anarquía era esa hipotética Arcadia feliz que aludes, es que no tienes ni idea y ello lo demuestra. La Anarquía no resolverá todos nuestros problemas ni erradicará la violencia del mundo, pero indudablemente resulta mejor que el Estado, pues tiene mayores probabilidades de atajar ésta..

    Ahora analicemos tu “brillante” manera de discurrir. Como identificas gratuitamente anarquía con violencia -ignorando que la violencia real del Estado es con mucho peor que la potencial y fácilmente reductible derivada NO de la anarquía, pues ésta per se no la genera, sino del albedrío humano, con independencia de que se paguen o no impuestos-, aventuras que la acracia de las relaciones internacionales (ahora sí la admites) justificaría la violencia de expoliar por servicios no solicitados de seguridad que siempre ofertaría el Mercado mejor y más barato. Es decir, que la no violencia anárquica justifica, en tu delirio, la violencia estatal. Tú mismo te percatas de la petición de principio y admites que es “un juego de palabras e ideas un poco cogido por los pelos”.

    Después insistes en confundir anarquía con aislamiento y Estado con sociedad. Esto ya te lo ha explicado muy bien César, pero tú erre que erre. Las instituciones sociales son espontáneas, el subproducto histórico-colectivo de infinidad de individuos actuando con autonomía, no el fruto de ningún diseño gubernamental. Grupo es a anárquica “mano invisible” como gerifalte aislado a gobierno. Sí, no hace falta más que ver los telediarios para comprobar los centenares de miles de individuos que huyen de regímenes criminales; de la sociedad, muy pocos, y desde luego ningún anarquista como tal.

    Sueltas unas burradas para enmarcar, como eso de que las leyes legitiman la violencia. Las leyes podrán legalizar los impuestos, pero nunca los legitimarán. Las leyes no pueden convertir en justo lo que previamente no lo es, porque la ética y la justicia son anteriores a cualquier ley positiva y no emanan de ésta. En contra de lo que pretendes, como no debo ni mi vida ni mi propiedad a la gracia del Estado, tampoco estoy obligado a acatar sus arbitrariedades ni sus impuestos. Me barrunto que si una ley del Estado te condenase a muerte por romperme el corazón con la cartita del Jefe Seattle, no lo ibas a aceptar filosóficamente como un Sócrates de la vida. Lo mismo empezarías a cuestionar entonces la potestad estatal cual vulgar anarquista.

  15. Faltón Berdonio… No se si
    Faltón Berdonio… No se si te has dado cuenta, pero si estuviera hablando con un socialista de los de toda la vida tendría el mismo nivel emocional en las respuestas y la misma incapacidad para leer lo que se le escribe. Porque todo lo lees y lo interpretas desde la perspectiva de que el interlocutor que no te da la razón está en contra, que soy lo peor, que estoy radicalmente equivocado y, además tú tienes la sagrada misión de corregirme, de enseñarme… y en caso de que no acepte tus palabras…. de destruirme…

    Cansas.

    Podría ir paso a paso sobre lo que en tu largo, más que el mío creo, sobre todo si piensas que la parte final es un copia y pega del Jefe Seattle…. Pero voy a comentar tres aspectos.

    La violencia. Resulta que mi argumento contra el artículo del profesor es que el “estatus quo” no se basa en una cooperación dentro de la anarquía sino que se debe a que hay un equilibrio en virtud al miedo y la prevención que provoca la existencia de una capacidad de destrucción mutua. Es decir, a la presencia del uso de la violencia… Y tú vas y dices que claro que es así. Que dentro de la anarquía no se acaba con la violencia. A lo que yo digo que entonces la anarquía no es una arcadia feliz sino que hay que ir individualmente armado por si acaso… Y eso no te gusta.. cuando es una consecuencia lógica de tu argumento.

    Háztelo ver. Porque todo lo demás…. será … o no será. No nos gusta la violencia a algunos…. A otros les encanta. Sobre todo cuando obtienen pingües beneficios de ella o conseguir ir al cielo con un montón de vírgenes…. para un rato…Que luego ya no serán vírgenes… digo yo. Y sobre el tema de la violencia y la defensa distribuida podríamos hablar largo y tendido… Pero razonando. No poniendo premisas posibles pero no demostradas como que “existirían empresas de seguridad que competirían por tener a los clientes seguros”. No ha existido ninguna anarquía que mereciera tal nombre ergo no hay demostración de que seguro existirían esas empresas compitiendo por ese mercado.

    Ley y violencia. ¿En una anarquía habría leyes? ¿Si o no? Si es que no… pues nada.. Ninguna ley legitimaria ninguna violencia porque no existirían leyes. ¿A que no? Pero si existen leyes hay una ley que si legitima la violencia. La ley de defensa propia. Ya tienes una ley que SI legitima la violencia. Pero hay más. Las leyes emanadas del acuerdo del grupo humano que decide del modo que considere oportuno gestionar lo que les es común. Por ejemplo…. Si vivo en una comunidad de vecinos, voluntariamente, y no pago la comunidad, esa comunidad de vecinos tiene estipulado que aquel que no pague sea expulsado de su propiedad. Y eso, para ellos es ley. Y es violencia. ¿O no?

    Y por último el Jefe Seattle. No te gusta la carta del Jefe Seattle…. ¿por?

    Ahí te lo dejo. Pero te hago ver que antes justo de ello te digo que la única propiedad que considero verdadera y legítima es nuestro propio cuerpo. Y la carta del Jefe Seattle… habla de la propiedad de la tierra… No sé si lo pillas. Lo mismo te habías emocionado.

  16. Bastiat
    Bastiat
    Berdonio nunca ha dicho que la anarquía fuera la arcadia. La lógica del poder político no admite (no puede) aceptar sistemas de libertad y paz ( inexistencia de agresión) cual nirvana social . Tú, al anteponer una arcadia, (que si es una utopía y lo sabes) , estas cayendo en la falacia argumental del nirvana. Como la perfección de la anarquía no existe , ergo solo puede existir el imperfecto estado. Y lo peor es que pretendes que la anarquía institucional internacional es solo fruto del temor a una eventual violencia de otro estado, pero se explica, este prejuicio porque tú mismo vives padeciendo la violencia del Leviatan al tener que pagar tus impuestos al estado so pena de ir preso y perder tu propiedad. ….Bueno teniendo en cuenta que solo «reconoces» la propiedad de tu cuerpo, no os afectará quedaros a vivir en la vía pública., cual Diógenes en el imperio de Alejandro.
    He cambiado el tono de mi anterior generalización filosófica, por un comentario mas pragmático y consecuencialistas, aunque sé que solo me encontrare con un muro aun más impenetrable
    El orden social anarcocapitalista, es un orden basado en la soberanía absoluta del individuo,. Este no solo conserva la propiedad de su cuerpo sino del patrimonio que logra con el fruto de su trabajo en libre intercambio. Seriamente, en un foro austriaco no puedes afirmar (y reafirmar luego) que solo ves como derecho de propiedad a tu propio cuerpo. Eso es de un colectivismo liberticida propio de un Lenin, Mao o Castro.
    Las coexistencia social no es fruto de una imperativa ley positiva legislada a conveniencia del político de turno. Repito mi anterior comentario, porque parece no lo has leído. Cualquier ley debe ser espontánea, desde hacer una cola para lograr entradas al teatro (yo no necesito al estado para respetar esa cola) como como reglas sociales mucho mas importantes como “no mataras” . Antony de Jasay ha explicado magistralmente que conservamos valores morales ancestrales, Espero reciprocidad de ti. pero si vandalizas al prójimo…b