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Codiciosos, sin escrúpulos y despiadados: así percibimos a los ricos

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¿Qué tienen en común los personajes cinematográficos de Cal Hockley (Titanic, 1997), Jordan Belfort (El Lobo de Wall Street) y John Gage (Una proposición indecente, 1993)? Son ricos y Hollywood les retrata como personas sin escrúpulos, codiciosos y despiadados.

Este ejemplo es una pequeña muestra del análisis que realizo en mi nuevo libro Los ricos ante la opinión pública (Unión Editorial), en el que presento los resultados de una encuesta internacional, que encargué a Ipsos MORI y el Instituto Allensbach, sobre las opiniones que los ciudadanos de España y otros seis países, tienen de los ricos.

Pregunta: ¿Cómo consideras a los ricos? Y es que las conclusiones son claras. Según los ciudadanos de España, Alemania, Estados Unidos, Francia, Italia, Reino Unido o Suecia, las personas adineradas son materialistas, arrogantes y egocéntricas. En esta línea, la encuesta muestra a las personas pudientes como autómatas, frías y deshumanizadas.

En el caso concreto de España, el 60% considera que los millonarios “no son decentes”, un 51% comparte la afirmación de que “cuanto más tienen los ricos, menos hay para los pobres” y un 43% cree que los impuestos a este tipo de personas deben ser muy altos. Tan solo un 1% cree que, en general, son personas honradas.

Uno de los términos más novedosos que recoge el cuestionario es el del coeficiente de Escala de Envidia Social, un indicador desarrollado para medir la proporción de personas envidiosas y no envidiosas en los diferentes países del mundo. Cuanto mayor es este indicador, mayor es la proporción de envidiosos en la población del país.

Ranking de Escala de Envidia social

País Escala de Envidia Social
Francia 1,26
Alemania 0,97
Italia 0,62
España 0,43
Reino Unido 0,42
Estados Unidos 0,37

Otro aspecto en el que quise ahondar es en saber cuántos españoles conocían a un millonario personalmente (fuese un familiar, un amigo o una persona cercana). La respuesta fue sorprendente y es que dos tercios de los encuestados no conocen a ninguno, el 10% afirmó conocer solo a uno y únicamente el 13% dijo que conocía a más de uno.

Es importante dejar muy claro que el principal problema es que estos perjuicios no solo perjudican a los millonarios, sino que causan un grave daño a la sociedad en su conjunto. Entre todos debemos hacer un esfuerzo para saber explicar las causas reales de las crisis, y no caer en justificaciones simplistas y populistas, en las que las culpas son siempre de los ricos.

 

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