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Confiemos en el mercado para acabar con los nuevos coches de combustibles fósiles desde 2030

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Por Lynsey Jones. Este artículo fue originalmente publicado por CapX.

A pesar del reciente frenesí mediático, el Gobierno no debe vacilar en cuanto a la fecha límite de 2030 para la venta de coches nuevos propulsados por combustibles fósiles. Es cierto que ese objetivo plantea algunos retos, pero no son insuperables. De hecho, la fecha de 2030 ya está impulsando la innovación, con nuevos coches que entran en el mercado cada año y que van más lejos y más rápido que el anterior.

2030

La transición también es mucho más suave de lo que sugieren algunas voces escépticas. En lugar de prohibir todos los coches de gasolina y diésel, como han afirmado algunos medios, el objetivo se limita a las nuevas ventas. Esto significa que podremos seguir comprando coches de gasolina y diésel de segunda mano. En el Reino Unido, los conductores ya son más propensos a comprar coches de segunda mano: en 2022 se vendieron 6,8 millones de coches usados, frente a 1,6 millones de nuevos.

También podrán comprarse los nuevos coches híbridos enchufables. La nueva fecha de retirada progresiva de estos vehículos es cinco años después del objetivo de 2030 para los vehículos de gasolina y diésel. Los híbridos alternan la gasolina y la electricidad, utilizando la electricidad para los trayectos cortos y la gasolina para los viajes más largos. Por tanto, los conductores que no se atrevan con los coches totalmente eléctricos seguirán disponiendo de una nueva opción híbrida en el mercado después de 2030.

La respuesta del mercado

Las ventas de coches eléctricos puros, que son mejores para el medio ambiente que los híbridos, están aumentando más rápido de lo previsto. En 2014, el 2,2% de las ventas de coches nuevos eran eléctricos. Ocho años después, en 2022, esta cifra era del 16%. Ahora, con una industria establecida y nuevos modelos de coches eléctricos entrando en el mercado cada año, se espera que esta cifra aumente hasta cuatro de cada cinco coches en los próximos ocho años. Y eso sin contar los híbridos.

Las ventas de coches eléctricos han aumentado en gran medida gracias a la mejora de la tecnología y la experiencia del conductor. El coche eléctrico más vendido en 2009 fue el G-Wiz, un coche que Top Gear tituló en su día el «Peor Coche del Año». Tenía una velocidad máxima de 80 km/h y una autonomía de 48 millas. El año pasado, el coche eléctrico más vendido en el Reino Unido fue el Tesla Model Y, que puede alcanzar velocidades de hasta 240 km/h, y su autonomía con una sola carga es casi siete veces superior a la del G-Wiz.

Ya es más barato

Los costes también están bajando. El precio de venta de un coche eléctrico sigue siendo superior al de un equivalente de gasolina o diésel, pero los costes de vida útil ya son más bajos. Y la paridad de precios con los equivalentes de gasolina y gasóleo debería alcanzarse en 2027. A pesar del aumento del coste de la electricidad debido a la crisis del gas, sigue siendo mucho más barato cargar la batería de un VE que llenar un depósito de gasolina o gasóleo. Las nuevas tarifas y paquetes de empresas como Octopus Energy permiten cargar el coche por tan sólo 7 céntimos por kWh o unos 3 céntimos por kilómetro.

Repostar un coche de gasolina o gasóleo cuesta, de media, entre 19 y 21 céntimos por kilómetro. Sin duda, este mismo ingenio seguirá reduciendo el coste inicial de los vehículos eléctricos. Y a medida que más VE lleguen a las carreteras, el mercado de segunda mano desempeñará un papel más importante en el despliegue de los VE. Como ya hemos visto, es aquí donde la mayoría de los británicos adquieren sus coches.

Por encima de todo, como sabrán apreciar los lectores de CapX, tenemos que confiar en el sector privado. La retirada progresiva de 2030, junto con la exigencia de que los fabricantes aumenten las ventas de vehículos eléctricos, ha dado seguridad a las empresas, que han respondido con innovación y reducción de costes.

A finales de 2023, habrá más de 120 modelos diferentes de coches eléctricos en el mercado británico. El aumento de la variedad significa que habrá algo para todos los gustos, desde coches familiares para llevar a los niños al colegio hasta coches familiares de gran autonomía para los viajes de trabajo. Abandonar el objetivo enviaría una señal equivocada al mercado, penalizaría a las empresas automovilísticas concienciadas con el medio ambiente y pondría en peligro los avances logrados hasta ahora.

La red

Pero para que la transición sea lo más fluida posible, la red de recarga debe mejorar rápidamente. Una vez más, la industria está marcando el camino. El Gobierno ha marcado la dirección a seguir con su objetivo de instalar 300.000 puntos de recarga para 2030, y las empresas de recarga están respondiendo con dinero contante y sonante. Las mayores empresas de puntos de recarga del Reino Unido están dispuestas a invertir 6.000 millones de libras para 2030 y duplicarán el tamaño de la red de recarga de vehículos eléctricos del Reino Unido en 2023.

Abandonar la retirada progresiva sería políticamente problemático. Con el clima como una de las cinco principales preocupaciones de los votantes y las credenciales medioambientales del Primer Ministro puestas en duda recientemente, el Gobierno debería ser consciente del daño político que supondría incumplir este compromiso. Sobre todo porque vamos camino de cumplirlo. Retrasar el objetivo enviaría una señal equivocada a los fabricantes, crearía incertidumbre y pondría en peligro la innovación y la inversión que necesitamos para lograr una transición fluida hacia vehículos más limpios.

2 Comentarios

  1. Me parece muy prudente el recambio de combustible fosil por VE de manera paulatina, a fin de dar tiempo a que el mercado se ajuste a la nueva realidad.
    La red de reposicion es de indudable importancia y sin ella, no veremos el cambio propiciarse de una manera veloz.
    Estoy seguro , que al igual que ocurrio en los semiconductores, aqui se aplicara algo parecido a la ley de Moore y. pronto veremos carrocerias que seran como pilas que se alimentaran con el sol.Viva la innovacion! Esta nos dara mayor eficiencia y efectividad.
    Saludos,
    Dr Roger A Duarte

  2. Totalmente de acuerdo con el titulo. Totalmente en desacuerdo con el desarrollo. Para empezar, si confiamos en el mercado para el cambio del magnifico motor de combustion interna por el coche a pilas (perdón coche de bateria), lo primero que hay que hacer es no subvencionar la compra de ningun tipo de coche, de forma que el mercado haga su función. En segundo lugar, eliminar toda planificacion politica acerca del coche que cada persona quiera comprar o utilizar, sin fechas limites de nada. La respuesta del mercado no es ni mucho menos la que el autor del articulo explica como exitosa. A que viene, la presion de los gobiernos para eliminar el coche de combustion interna?. Sin duda a que no tiene exito en el mercado.
    La vida de un coche de combustion interna puede alargarse durante muchos años. La vida de un coche electrico la marca la bateria, y no hay mucha experiencia buena acerca de ella, ademas de que son extremadamente caras y de dificil reciclaje. Por eso no hay mercado de coche electrico de segunda mano. En cuanto a la contaminación, si usted analiza los estudisos de ciclo completo de costruccion, explotacion y reciclado de cada modelo de coche, se llevara la sorpresa de que es discutible de que un coche eléctrico contamine menos que uno de combustión. La tecnologia todavia no permite que el mercado acepte por las buenas el coche electrico, a diferencia del hibrido, que creo que si lo acepta. Asi que espero que todos los intentos de obligarnos a achatarrar nuestros coches que funcionan perfectamente, fracasen sin paliativos. Cuando la tecnologia demuestre lkas ventajas intrinsecas del producto triunfara en el mercado sin problemas, como paso con el iphone a pesar de su elevado precion frente a tros telefonos portatites.


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