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De nuevo, complejidad económica y escuela austriaca

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En un artículo anterior ya traté brevemente el enfoque de complejidad económica de Hausmann et al. (2013) a la luz de algunas teorías de la escuela austriaca. Después de eso, he tenido la oportunidad de indagar aún más en esa corriente conocida como complexity economics, descubriendo ideas bastante interesantes que muchos autores austriacos ya plantearon años atrás. Hemos de saber que lo que se conoce como complexity economics no es solamente el enfoque de Hausmann et al. (2013). Antes que estos últimos trabajos hubo una corriente mucho más amplia que se desarrolló a finales del siglo XX como consecuencia de un cambio científico dentro del mundo de las ciencias naturales. Este cambio científico supuso el abandono del mecanicismo newtoniano por una teoría que reconocía la extrema complejidad del mundo, donde por ejemplo se encontraban las famosas teorías del caos (Gleick, 1987).

Las palabras de Arthur (2015) nos dan una idea de lo que significó ese cambio para la ciencia: “All the sciences are becoming more procedural, more algorithmic, more Turingesque; and less equation-based, less continuous, less Newtonian, than before” (p.25). Esto mismo, luego se trasladaría a la ciencia económica a mediados de los 80, de la mano de los investigadores del Santa Fe Institute. La principal implicación que esto tendría sería el estudio de la economía más allá del equilibrio, para estudiar los procesos y dinámicas que ocurren dentro de una economía que no alcanza nunca un óptimo. Nuevamente, en palabras de Arthur (1999), la economía dejaba de ser “determinista, predecible y mecanicista “ y se convertía en “dependiente de procesos, orgánica y evolutiva”.

Todas estas ideas suenan muy similares a la crítica de muchos austriacos como Mises, Hayek, Kirzner, Rothbard o Huerta de Soto al mecanicismo y al monismo metodológico que abundaba y abunda en la ciencia económica. Además, la cuestión del equilibrio sabemos que ya era cuestionada en Mises (1998), Hayek (2002) o Kirzner (2013). Por eso mismo, y al contrario de lo que ocurre con el enfoque de Hausmann et al. (2013), para esta corriente más amplia llamada complexity economics bastantes autores han estudiado su estrecha relación con las teorías previamente establecidas por la escuela austriaca (Barbieri, 2013; Koppl, 2006, 2009; Lavoie, 1989; Montgomery, 2000; Rosser Jr., 2010, 2012, 2015). Es más, de acuerdo con Vaughn (1999), el propio Brian Arthur afirmaba en una entrevista que, nada más publicar las primeras investigaciones sobre complejidad económica desde el Santa Fe Institute, empezaron a recibir cartas de todas partes del país diciendo que lo más que habían hecho era simplemente redescubrir la economía austriaca. Y, efectivamente, Arthur añadía que, después de haber leído a Mises y Hayek, esa aclamación popular era esencialmente cierta.

Con Hausmann et al. (2013) ocurre algo similar. Como ya vimos en un artículo previo, sus autores ponen el foco en la importancia de la acumulación del conocimiento tácito para conseguir el desarrollo económico. Además, plantean ideas como la heterogeneidad del capital físico y humano, la división del conocimiento como actualización de la noción de división del trabajo para la economía moderna, el mercado como una red entre agentes y empresas por las que se comunica el conocimiento tácito o, también, que el desarrollo económico deja poco espacio a los planificadores de la economía como agentes potenciadores del desarrollo. Todas estas ideas pueden encontrarse en diversos pensadores austriacos. Sin embargo, ninguno de los autores de este nuevo enfoque de la complejidad, propuesto desde Harvard y el MIT, citan a ningún austriaco y, lo que es más sorprendente aún, tampoco a ningún teórico del enfoque más general de la complejidad que surgió a finales de siglo XX. Como ya dije, esto se debe seguramente a que desconocen toda la literatura previa. Es obvio que si la hubieran leído, no se reconocerían como newtonianos en Hidalgo and Hausmann (2008), pues eso contradice toda la argumentación epistemológica desarrollada a partir de los 80 por todos los teóricos economistas de la complejidad. No obstante, esto no les exime de reconocer como ajenas aquellas ideas que ya han sido previamente planteadas por otros muchos autores. Esta es la forma de hacer ciencia y, sobre todo, de hacer justicia a la verdad. Es posible que si empezaran a citar a pensadores austriacos acabaría sucediendo como con Arthur, pues se darían cuenta de que lo único que están haciendo, salvando algunos pequeños matices, es redescubrir las teorías austriacas que habían sido denostadas durante muchos años por el mainstream económico, que posteriormente reconoció el valor de las aportaciones austriacas muy tímidamente.

Referencias

Arthur, W. B. (1999). Complexity and the economy. Science, 284(5411), 107–109. https://doi.org/10.1126/science.284.5411.107

Arthur, W. B. (2015). Complexity Economics: A Different Framework for Economic Thought. In W. B. Arthur (Ed.), Complexity and the Economy (pp. 1–29). Oxford University Press.

Barbieri, F. (2013). Complexity and the Austrians. Filosofía de La Economía, 1(1), 47–69.

Gleick, J. (1987). Chaos: Making a New Science. Viking Penguin.

Hausmann, R., Hidalgo, C. A., Bustos, S., Coscia, M., Simoes, A., & Yildirim, M. A. (2013). The Atlas of Economic Complexity: Mapping Paths to Prosperity. MIT Press.

Hayek, F. A. (2002). Competition as a Discovery Procedure. The Quarterly Journal of Austrian Economics, 5(3), 9–23.

Hidalgo, C. A., & Hausmann, R. (2008). A Network View of Economic Development. Developing Alternatives, 12(1), 5–10.

Kirzner, I. M. (2013). Competition and Entrepreneurship (P. J. Boettke & F. Sautet, Eds.). Liberty Fund.

Koppl, R. (2006). Austrian economics at the cutting edge. Review of Austrian Economics, 19, 231–241. https://doi.org/10.1007/s11138-006-9246-y

Koppl, R. (2009). Complexity and Austrian economics. In J. B. Rosser Jr. (Ed.), Handbook of Research on Complexity (pp. 393–408). Edward Elgar.

Lavoie, D. (1989). Economic Chaos or Spontaneous Order Implications for Political Economy of the New View of Science. Cato Journal, 8(3), 613–640.

Mises, L. von. (1998). Human Action: A Treatise on Economics. Ludwig von Mises Institute.

Montgomery, M. R. (2000). Complexity Theory: An Austrian perspective. In D. Colander (Ed.), Complexity and the History of Economic Thought (pp. 227–240). Routledge.

Rosser Jr., J. B. (2010). How complex are the Austrians? In R. Koppl, S. Horwitz, & P. Desrochers (Eds.), What is so Austrian about Austrian Economics? Advances in Austrian Economics (Vol. 14, pp. 165–179). Emerald Group Publishing Limited. https://doi.org/10.1108/S1529-2134(2010)0000014011

Rosser Jr., J. B. (2012). Emergence and complexity in Austrian economics. Journal of Economic Behavior and Organization, 81(1), 122–128. https://doi.org/10.1016/j.jebo.2011.09.001

Rosser Jr., J. B. (2015). Complexity and Austrian economics. In C. J. Coyne & P. J. Boettke (Eds.), The Oxford Handbook of Austrian Economics (pp. 594–611). Oxford Univesity Press.

Vaughn, K. I. (1999). Hayek’s Theory of the Market Order as an Instance of the Theory of Complex, Adaptative Systems. Journal Des Économistes et Des Études Humaines, 9(2–3), 241–256. https://doi.org/10.1515/jeeh-1999-2-304

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