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El centro derecha extraterreste

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El pasado día 20 se debatió en el Congreso de los Diputados una propuesta de VOX para incorporar el derecho a la legítima defensa en el Código Penal español. Concretamente la capacidad de defenderse de una agresión sorpresiva en tu propiedad con todos los medios a tu alcance. El nuevo artículo hubiera quedado así:

Artículo 20.

Están exentos de responsabilidad criminal: 4.° El que obre en defensa de la persona o derechos propios o ajenos, siempre que concurran los requisitos siguientes:

Primero. Agresión ilegítima. En caso de defensa de los bienes se reputará agresión ilegítima el ataque a los mismos que constituya delito y los ponga en grave peligro de deterioro o pérdida inminentes. En caso de defensa de la morada o sus dependencias, se reputará agresión ilegítima la entrada indebida en aquella o estas.

Segundo. Necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla. Se presumirá la existencia de la necesidad racional del medio empleado cuando, en el supuesto de defensa de la morada o sus dependencias o, si existe peligro de agresión, del lugar donde se ejercite una actividad comercial, profesional o empresarial, el sujeto defensor utilice, y con independencia del resultado causado, cualquier medio de defensa, siempre que, en los supuestos exigidos por la normativa en vigor, contara con la correspondiente autorización expedida por la Administración con competencia en la materia.

Tercero. Falta de provocación suficiente por parte del defensor.

Creo que el texto es impecable desde un punto de vista liberal. El derecho a defender tu propiedad de un ataque no es algo que pueda conceder un Estado, es algo con lo que nacemos todos los seres humanos. Por desgracia, en España ese derecho está lejos de existir, y la aprobación de esta modificación habría sido un paso de gigante en este aspecto.

Una vez dicho esto, en la política rara vez se dan pasos de gigantes en la dirección correcta, así que seguramente habría sido más inteligente, o práctico, proponer una modificación del mismo artículo con algo más sencillo de entender para la sociedad: la excepción de responsabilidad sólo ante entrada en la morada, por ser este un acto, que por sí mismo, constituye una amenaza a la vida de los moradores, a los que no se les puede pedir que reaccionen con racionalidad, ni proporcionalidad en semejante situación.

Vivimos en un país donde despreciar lo material tiene un aura de respetabilidad. Es algo que habría de cambiarse, lo cual no ocurrirá de un golpe. En cambio, aún tenemos una sociedad lo suficientemente sana como para entender que defender tu vida es algo razonable.

El hecho de que un allanamiento sea considerado por la mente colectiva como un intento de robo viene de una época donde los ladrones esperaban a que te fueras de vacaciones para entrar en tu casa. Ciertos intelectuales se han aprovechado de esto para mantener la ficción de que cualquier persona que se defiende de un asaltante en realidad está poniendo su propiedad por encima de la vida de una persona.

El primer paso para subir esta empinada escalera es derrumbar esta mentira. Y VOX en este caso ha pecado de ambicioso.

Pero hasta aquí mi crítica al partido verde, porque una vez que uno lee las intervenciones de los dos partidos de centro derecha no hay nada que reprochar a quien al menos vive en el mismo planeta que los ciudadanos normales.

Por parte de Ciudadanos, entremezclado entre VOX caca, Trump, Salvini, blablablá se puede resaltar lo siguiente:

Miren, necesidad racional del medio empleado para repeler la agresión, tradición jurídica española de hace más de cien años, e interpretación jurisprudencial. (***) en Ciudadanos decimos que ante la demagogia está la ley y solo la ley, no la ley de la selva, no la ley del más fuerte, que es lo que ustedes quieren (***) y, sin embargo, la legítima defensa tiene pleno carácter exoneratorio. Es el caso llevado por la Abogacía del Estado en el que defienden a un policía que entra en un portal que está a oscuras, unos yonquis le amenazan con una jeringuilla, el policía saca la pistola y lo mata (…) Y fíjese cómo la proporcionalidad entre los medios no era exacta, no era completa, pero se declara la legítima defensa. ¿Por qué? Fíjese, porque hay un juez que examina que la luz está tenue; que examina que la trayectoria del balazo es de abajo arriba; que examina que la bala está a menos de 50 centímetros del disparo, con lo cual hay un cuerpo a cuerpo

El señor Bal, como buen abogado del Estado, no entiende que, para una persona normal, que vive sin meterse con nadie, y que tiene la desgracia de que otro sujeto, al que no conoce y que es un criminal, le escoja como objetivo, someterse a un proceso judicial penal, donde tiene que demostrar que sus actos obedecen a unos criterios racionales que solo existen en la cabeza de leguleyos, es en sí un castigo enorme, sea cual sea la sentencia recibida.

Y la demostración de que no lo entiende es que pone un ejemplo de una sentencia absolutoria de un… policía. Repito: de un policía. Un profesional que está sindicato precisamente para tener defensa jurídica gratuita, un abogado del Estado a su favor y todos los recursos del cuerpo para demostrar todas esas circunstancias que relata tan detalladamente. ¿Tenemos los ciudadanos de a pie esos recursos, señor Bal? ¿Vive usted en el planeta Tierra o cuando aprobó la oposición de abogado del Estado ascendió a una tierra mágica desde donde los ciudadanos normales parecemos apestosos orcos?

Porque solo así se entiende que se pueda considerar que una persona, que está haciendo su vida normal en su propiedad, pueda ser considerado ¡el más fuerte! en una confrontación con un asaltante. Al parecer la vida real para el señor Bal es una película de Tarantino, donde la gente está esperando a que entre algún asaltante en su casa para atarlo en su sótano. Porque claro, vete a saber qué hacen en sus casas esas personas inquietantes que no han querido o sabido sacarse una oposición.

Pero dejemos a Ciudadanos, y pasemos al PP:

En primer lugar, basta recordar cómo Santiago Abascal celebraba con fervor y entusiasmo la aprobación de un proyecto impulsado por Matteo Salvini, que popularizaba el uso de armas de fuego en Italia.

Y mucho menos vamos a ser nosotros quienes apoyemos una transformación del Código Penal en caliente, legislando desde la excepcionalidad y la particularidad, desde las tripas, desde las vísceras y desde la improvisación. La figura penal de la legítima defensa puede ser compleja; lo es, pero cada caso es distinto. Está llena de matices, y corresponde a la justicia juzgar los hechos, las circunstancias y las consecuencias de cada uno. Corresponde a los jueces determinar con precisión cuándo se cumplen los presupuestos para concluir que alguien ha actuado en legítima defensa y cuándo sus actos no son proporcionados para descartar la eximente de legítima defensa.

Por tanto, y dicho esto, nosotros entendemos que son del todo acertadas la doctrina y la jurisprudencia que sigue el Tribunal Supremo. En este sentido, es relevante invocar lo que dice en su sentencia 13755/94. Dice: No existe, por principio, desproporción por el uso del arma de fuego frente a una barra rígida de hierro blandida decididamente por un hombre de treinta y tres años, excitado y con afán agresivo

Sí, es lo mismo que Ciudadanos, pero al estilo pepero. ¿A quién se juzgaba en la sentencia 13755/94? Bingo, a un miembro de los Cuerpos de Seguridad del Estado. ¿Por qué no ponen un ejemplo de sentencia que exonere a un ciudadano común por usar un arma de fuego en legítima defensa ante un asaltante que no disponía de otra arma similar? ¿Es posible que no exista tal cosa?

Una vez más, dejar en manos de los jueces este tema significa, hablando claro, que ciudadanos normales tengan que sufrir un castigo del Estado sea cual sea la sentencia, que de por sí son casi siempre perjudiciales si se usa un arma de fuego. Porque el señor del PP sabe perfectamente que el Estado español deja muy claro en las diferentes licencias de armas, excepto en la que concede a discreción del Ministerio de Interior a amigos y conocidos, que no se pueden usar para nada más que para la actividad para la que se concede el permiso. De hecho, te obligan a almacenarla de tal forma que son inservibles en caso de asalto. Y, por tanto, en cuanto la usas para defender tu vida, o demuestras que el agresor te estaba disparando en ese momento o no hay manera humana de evitar una condena.

Por desgracia, la visión irreal, elitista y bastante arrogante del PP y Ciudadanos en este tema no es más que la postura de cierto intelectualismo de centro derecha llevada al extremo. En el mundo del debate estéril, que los jueces tengan tu vida colgando de un hilo durante un lustro porque a un delincuente le pareció fácil entrar por tu ventana una noche de verano, es algo perfectamente razonable. ¿Por qué? Porque en la derecha también hay gente que considera maravilloso que el rodillo del sistema pase por encima de individuos anónimos (y normalmente de clase social ajena) a cambio de poder disfrutar de la superioridad moral que da ponerse justo en la mitad entre un criminal y un sujeto que tuvo la capacidad de no convertirse en su víctima.

Es una derecha profundamente antiliberal, con la paradoja que te pueden defender una bajada del IRPF o un entorno amigable con los empresarios. Pero al final, cuando hay que escoger entre ciudadanos ejerciendo sus derechos o el mundo abstracto en el que viven, se quedan con su mundo. Allí están bien, pero ya va siendo hora de buscarse a personas del mundo real para que no representen en el parlamento en vez de a extraterrestres.

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