Skip to content

El crecimiento económico de América Latina y Asia Pacífico: más cautelas que razones para el optimismo

Compartir

Compartir en facebook
Compartir en linkedin
Compartir en twitter
Compartir en pinterest
Compartir en email

Europa y la Unión Europea sufren. Paro, decrecimiento económico y ausencia de un modelo claro que seguir y sobre el que haya consenso son algunas de las características que sobresalen en los últimos años. La "Vieja Europa" se debate, en ocasiones contra sí misma, para mantenerse como un espacio competitivo y atractivo.

Mientras tanto, América Latina crece (si bien de forma desigual) y China se transforma en socio comercial prioritario de occidente. Ambas regiones hablan de que este es "su siglo", aunque tal afirmación se hace desde una órbita estrictamente comercial y que no difiere substancialmente de los objetivos perseguidos por organizaciones históricas que unen ambas orillas del Pacífico como la APEC.

En ningún caso queremos teorizar en las siguientes líneas sobre conceptos tan vacuos y retóricos como "nuevo orden mundial". El objetivo es más modesto: nos proponemos romper una lanza a favor de Europa, describiendo algunos hándicaps que sus rivales/socios presentan actualmente y que hace que ese crecimiento económico cuantitativo haya que ponerlo en cuarenta, especialmente si miramos a medio y largo plazo.

Con respecto a América Latina, la dualidad democracia liberal vs regímenes populistas se mantiene, pese a que éstos últimos no han crecido en cuanto a número de gobiernos (Cuba, Nicaragua, Ecuador, Bolivia y Cuba, a los que bien podría sumarse Argentina). En todos ellos, sus gobernantes atraviesan por problemas con aumento de los descontentos sociales puesto que, si por algo se caracteriza el populismo, es por generar elevadas expectativas de cambio en la sociedad que luego es incapaz de cumplir, debido la aplicación de recetas económicas fallidas (expropiaciones, monopolio del Estado) combinadas con amenazas a la oposición (dentro de la cual no se sólo se integran partidos políticos sino también organizaciones y movimientos que representan a la sociedad civil).

Venezuela es el gran ejemplo. Mecenas de todos esos regímenes liberticidas, al más puro estilo del comunismo soviético, la nebulosa se ha instalado alrededor de la salud de su presidente. Más rumores que hechos tangibles. El próximo 7 de octubre celebrará elecciones y la presencia o no de Chávez en las mismas condicionará el resultado final.

Esto demuestra el carácter personalista y caudillista que la política tiene en América Latina que más que ligada a un proyecto lo está a un nombre propio. Se trata de una afirmación plenamente fundamentada: los sondeos le son favorables al opositor Capriles Radonsky siempre y cuando su rival no sea el actual Presidente.

Por su parte, las democracias consolidadas en la región acometen retos, buscando la resolución de los mismos siguiendo los mecanismos del Estado de Derecho. Colombia y Perú afrontan la lucha contra el terrorismo de las FARC y de Sendero Luminoso respectivamente, cuya presencia es una amenaza para la estabilidad interna. Chile vive momentos de agitación con la comunidad estudiantil desafiando a Sebastián Piñera desde postulados de (ultra)izquierda que en última instancia buscan más desestabilizar que generar políticas productivas.

Estas democracias consolidadas han aumentado la intensidad de sus relaciones comerciales con los países de Asia y Asia Pacífico. Va a ser complicado, por no decir imposible, que Colombia, Brasil o Chile hagan objeciones a la forma bajo la que China o Birmania "gestionan" los derechos humanos. Tampoco es probable que enfaticen en exceso el rol que Corea del Norte juega en la región, más allá de declaraciones estrictamente genéricas.

En definitiva, se constata que Asia y particularmente Asia Pacífico, se están convirtiendo en el centro de gravedad de la economía lo que parece dejar en un segundo plano que realidad social y política de esos países presenta visibles anomalías estructurales, sin olvidar la pervivencia de conflictos históricos (India vs Pakistán) o que muchos de los países de la región están llevando a cabo agresivas políticas de rearme caracterizadas por su opacidad.

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más artículos

Seis meses de gobierno de Javier Milei

De la ruina kirchnerista al cambio de rumbo de Argentina El 21 de junio, el presidente de la República de Argentina, Javier Milei, viajará a Madrid para recibir el Premio

Dos críticas relevantes al positivismo jurídico: Lon L. Fuller y Friedrich A. Hayek

Las críticas al positivismo jurídico persisten, bien porque el derecho positivo podría no ajustarse al ideal regulativo del Estado de Derecho, bien porque supone aceptar como jurídicos únicamente los preceptos deliberadamente «puestos» por alguna autoridad estatal, en desmedro del derecho generado de forma espontánea por la sociedad.