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El nacionalismo europeo embiste a Gibraltar

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Hace casi un año que nos levantamos con la sorpresa del resultado del referéndum sobre el Brexit. Después del espectáculo lamentable que buena parte del mundo intelectual patrio protagonizó en las horas posteriores, surgió del charco de lágrimas un reencuentro con uno de los peores sentimientos continentales: el rencor contra la pérfida Albión.

Hasta hace poco la anglofobia, aunque latente en muchos europeos, solo era mostrada en público por la extrema derecha más rancia y marginal. Por desgracia, la decisión de nuestros vecinos británicos de darse de baja de una organización política supranacional que, por mucho que se empeñen, nunca habían abrazado completamente, ha llevado el discurso abiertamente hostil a Inglaterra a primera plana de todos los medios de comunicación.

Es verdad que la actitud de cierta parte de la derecha inglesa propicia que los elementos más populistas y cenutrios de nuestras sociedades respondan con la misma moneda. Pero cada vez es más evidente que periodistas, políticos, analistas y buena parte de toda esa gente que mira con desprecio a todo aquel que lleve una bandera de España, se están uniendo en un sentimiento gregario e irracional para potenciar todo lo beneficioso que tiene la Unión Europea y dibujar una caricatura grotesca de cualquiera que cuestione esta visión.

Se está llegando al punto de exhibir la bandera de la UE en Twitter y Facebook. ¡Exhibir con un orgullo una bandera para combatir el exceso de entusiasmo en ondear otra de diferente color! ¿Cómo no se le había ocurrido a nadie hasta ahora?

Quizá una de las manipulaciones más vergonzosas que se están haciendo es exhibir un gráfico donde se da a entender que el fin de las guerras en Europa coincide con el nacimiento de la Unión Europea. Dejando a un lado que lo que vino después de las guerras mundiales fue la Comunidad Económica Europea, siendo la UE bastante posterior, es evidente que se puede replicar el gráfico de pacificación después de 1945 en cualquier zona del globo donde existan democracias liberales.

De esta absurda idea de vincular la EU con la paz ha surgido ahora lo que puede ser una de las polémicas más absurdas del siglo XXI: la amenaza de guerra de Reino Unido a España por Gibraltar.

La cada vez más nacionalista EU está aprovechando la complicada situación que ha tenido siempre Gibraltar respecto a España para utilizar a esta como moneda de cambio en la negociación que va a tener lugar durante los próximos dos años.

A esta actitud, el gobierno británico ha contestado, en plena celebración el 35 aniversario del conflicto con Argentina por las Malvinas/Falkland, indicando, como no podía ser de otra forma, que defenderán los intereses de su territorio en todo el proceso.

Muchos medios ingleses, casi todos populistas y algunos que ya casi no se diferencian de los primeros, titularon de manera exagerada y absurda que esto suponía que se podría llegar a la confrontación armada. Y todos los medios españoles, bien oliéndose los clics o por cazurrez propia, se unieron a la fiesta llegando a un esperpento que, si no fuera porque vivimos en un torrente continuo de basura informativa, sería recordado durante décadas.

Evidentemente, como pasa siempre en estos casos, un bando se las da de intelectual y moderado mientras se ríe de la estupidez del contrario. Pero lo cierto es que todo este espectáculo lo ha empezado la Unión Europea, con el gobierno español a la cabeza, que no contento con tener a Cataluña en un permanente órdago de independencia, parece que ahora quiere complicarle la vida a nuestro vecinos gibraltareños en vez de preocuparse de mantener buena relaciones con ellos, no digamos imitar, aunque sea a una escala tan reducida, su exitoso sistema fiscal.

Lo lógico y normal es que Gibraltar tenga el mismo estatus que tenga Reino Unido. E incluso si tienen autonomía para negociar alguno más beneficioso que se explore esa vía. Pero al parecer para nuestros compatriotas moderados y europeístas querer salirse de un organismo supranacional como la UE es antiguo y trasnochado, en cambio querer complicarle la vida a los habitantes de un territorio de 7 km2 porque hace 300 años era territorio propiedad de tu monarca es el sumun de la modernidad y la convivencia democrática.

Y todo para que unos políticos puedan negociar qué precio cobran a un tercero por poder comerciar con cualquier de nosotros. Porque como dice en consenso de tertulias: Reino Unido no puede pretender comerciar con nosotros gratis. Para eso se inventaron las banderas, para que cosas que deberían ser gratis dejen de serlo. Y la de las estrellas sobre fondo azul no es ninguna excepción.

9 Comentarios

  1. Por artículo como éstos, tan
    Por artículo como éstos, tan ajenos al sentimiento de muchos españoles, es por lo que partidos como el PLIB y las ideas liberales son tan marginales y lo seguirán siendo.

    Básicamente la respuesta de los tabloides ha sido desprecio y amenaza ante la simple mención de que España tendría algo que decir en las negociaciones del Brexit en lo que atañe a la frontera terrestre que tiene con el Reino Unido, que además es un territorio a descolonizar según la ONU.

    Si todo eso los liberales lo interpretan como nacionalismo europeo, o español, embistiendo, me da que están muy ajenos a la realidad.

  2. El liberalismo defiende la
    El liberalismo defiende la libre competencia y considera que los monopolios cercenan la riqueza y la libertad de la sociedad. Gibraltar juega las cartas con ventaja se encuentra llena de sociedades mercantiles refugio de trampas es una ciudad pequeña llena de militares ingleses acompañados de contrabandistas y blanqueadores de cuentas y que utilizan cuando les interesa nuestra sanidad,especialmente la madrileña de mejor calidad que la vecina andaluza obligada a soportar una mayor carga política en sus directores de servicios. Es cierto que España es un infierno fiscal para las clases medias hacia arriba con unos impuestos y subvenciones muy mal repartidos entre los que ganan rentas y unos ingresos tributarios apenas del 38% del IPB muy inferiores a los recaudados( por eso no podemos competir) por Gibraltar sin sacrificio de su población. Por eso Gibraltar no debe seguir disfrutando si abandona la UE de unas cuentas saneadas a nuestra costa y ahora es el Reino Unido quien deba asumir la factura. Me estoy olvidando del tema patriótico pero quizás no venga a cuento una anécdota con un vecino británico que me recordaba un día el desastre de la armada invencible y en cambio no recordaba el desastre similar que ellos tuvieron en la contra-armada que naufrago en nuestras costas.

  3. Empezaré por decir que soy
    Empezaré por decir que soy anglofilo, de siempre he admirado sus instituciones y sus costumbres, pero a fuer de liberal y en ejercicio de coherencia con mi respeto al principio de legitimidad, que otorga el Derecho a toda sociedad civilizada y digna de ser tenida por tal, no puedo admitir alguno de sus argumentos:
    Gibraltar es un anacronismo sin fundamento de legitimidad histórica, sin base en el Derecho internacional por ser una colonia en el siglo XXI. Si España estuviera aplicando ese mismo privilegio hace tiempo que nos hubieran condenado a renunciar. Lo que ocurre es nosotros no tenemos el primo de Zumosol , como ellos a (USA).
    No se puede en nombre del liberalismo, que yo también defiendo, pretender vulnerar las leyes cuando no nos convienen, debemos cambiarlas si son injustas, por que si no el liberalismo se torna anarquismo y en un «que gane el más fuerte». GB, que ya no es tan G, o una parte de ellos, pretenden seguir manteniendo esa cueva de piratas contrabandistas de Gibraltar, para beneficio de un capitalismo masónico y antiliberal que practican muchos de sus poderes facticos . Lo mismo que muchos españoles, no nos engañemos, que les viene muy bien el sistema para su lucro. Esto también contribuye a que el problema histórico de Gibraltar no se resuelva. Gibraltar es un montaje que alimenta a una oligarquía capitalista de la peor especie, que como liberal rechazo, por fraudulenta y corrupta.
    Por último, si estoy muy de acuerdo en que los progres de la izquierda que odian la idea de España , queman su bandera, y vituperan nuestra historia y nuestra cultura, se envuelven en un patriotismo español hipócrita y defienden otra oligarquía ideológica y económica como es la UE, que alimenta un montón de sátrapas de Bruselas que viven del trabajo de empresarios y ciudadanos.

    • Para anacronismo ya tenemos
      Para anacronismo ya tenemos los españoles una «monarquía parlamentaria»… que hay que tenerlos muy bien puestos para tragar con semejante imbecilidad en pleno siglo XXI sólo porque al emérito Borbón había que lamerle el pijo en su día.

  4. Pues nada, incluso los dizque
    Pues nada, incluso los dizque liberales sumando esfuerzos para procurar joderles la vida a los gibraltareños, porque a nadie de estos patriotas españoles se les ocurre preguntarse qué opinión tienen ellos sobre todo esto, ni sus preferencias etcétera. Será por aquello tan español de Joder la vida al vecino para que sea a ser posible más miserable que uno, y así encontrar consuelo a nuestras vidas de mierda. Porque hay que tener mala leche para querer que otros tengan que sufrir el escarnio y la desgracia de ser españoles en contra de su voluntad sólo porque así nos sentiremos mejor.

    • Oiga usted, ser español no es
      Oiga usted, ser español no es ningún escarnio ni desgracia. Tener que compartir Estado con felones tal vez sí.

      No creo que a los nacionalistas y piratas ingleses les preocupe mucho la libertad de los llanitos, pero sí que igual no podrían chulear tan fácilmente a los españoles como a el Estado español.

    • Ah, claro. Ya tenemos
      Ah, claro. Ya tenemos culpables. Muy típico del folclore patrio; identificar sin ningún género de dudas a los culpables de nuestros males, siempre y cuando jamás lo seamos nosotros mismos. No sé (ni me importa) el grado de preocupación del resto del planeta por el grado de libertad de los gibraltareños, empero, puedo decir que a los españoles sí les importa un huevo. No tenemos capacidad para articularnos en torno a una sociedad medianamente seria, liberal y avanzada, pero para dar lecciones al resto del planeta de cómo tienen que hacer las cosas somos unos fenómenos. Y sí, ser español, desde los tiempos de María castaña, es un atraso. Me viene a la mente aquella novela de Galdós: Dña perfecta. O aquella magistral frase de Machado: en España de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa.

    • Ah, claro. Ya tenemos
      Ah, claro. Ya tenemos culpables. Muy típico del folclore patrio; identificar sin ningún género de dudas a los culpables de nuestros males, siempre y cuando jamás lo seamos nosotros mismos. No sé (ni me importa) el grado de preocupación del resto del planeta por el grado de libertad de los gibraltareños, empero, puedo decir que a los españoles sí les importa un huevo. No tenemos capacidad para articularnos en torno a una sociedad medianamente seria, liberal y avanzada, pero para dar lecciones al resto del planeta de cómo tienen que hacer las cosas somos unos fenómenos. Y sí, ser español, desde los tiempos de María castaña, es un atraso. Me viene a la mente aquella novela de Galdós: Dña perfecta. O aquella magistral frase de Machado: en España de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa.

    • Tú sí que has identificado
      Tú sí que has identificado bien a los culpables: los españoles. ¿Te sientes un atraso embestidor, una desgracia digna de escarnio? Pues trata de mejorar y no generalices, porque si gozas mortificándote puedes hacerlo a título personal

      Ser contrario a la UE no significa tener que reírle las gracias, ni que lo parezca, a un cerdo inglés que habla de declararnos la guerra. Que no me guste el Estado español no significa que le vaya a lamer las partes al Estado inglés, ojo, y oreja, la de Jenkins. (No somos tan atrasados. Antes de que se inventara el teléfono ya teníamos la oreja de Jenkins para comunicarnos con el inglés)


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