Skip to content

La sociedad americana avanza hacia el libertarismo

Compartir

Compartir en facebook
Compartir en linkedin
Compartir en twitter
Compartir en pinterest
Compartir en email

Tanto el conservadurismo como el progresismo en EEUU se ven socialmente cada vez más amenazados por las ideas de la libertad.

“No hay nada malo en América que no pueda ser corregido por lo que es bueno de América”.

Bill Clinton, 42º presidente de EEUU.

A la luz de las primarias que se están desarrollando de cara a las elecciones presidenciales de 2016 uno podría extrañarse del título. Y es que en estas primarias están destacando posiciones no precisamente muy liberales por parte de los dos grandes partidos: mientras Donald Trump ha llevado a muchos candidatos republicanos a una espiral nacionalista contra los inmigrantes, por la izquierda el consabido estatismo de Hillary Clinton compite con el populismo de extrema izquierda de Bernie Sanders.

Pero miremos mejor las cosas. A la vez que esto sucede en los dos grandes partidos, los electores estadounidenses abandonan las dos grandes plataformas de demócratas y republicanos para alcanzar en el país números récord –nada menos que casi la mitad- los que se consideran “independientes”, esto es, ajenos al bipartidismo. En 2012, el Partido Libertario –que, además, puede considerarse oficialmente el tercer partido nacional- obtuvo su mejor resultado en unas presidenciales con más de un millón de votos.

Y nunca podremos olvidar la épica campaña de Ron Paul que hizo historia en las primarias republicanas de cara al 2012 con un resultado más que exitoso con su mensaje de paz y libertad en un entorno tan estatista y paternalista como es hoy el Partido Republicano. Incluso columnistas no libertarios admiten que la fuerza de la ideología liberal en EEUU avanza con firmeza.

Tanto el conservadurismo como el progresismo en EEUU se ven socialmente cada vez más amenazados por las ideas de la libertad. Tomemos algunas causas para demostrarlo:

Matrimonio homosexual

Hoy, según las encuestas, ya es mayoritaria la población estadounidense que apoya la legalización del matrimonio homosexual. El Partido Libertario fue, desde su fundación en 1972, el primer partido en EEUU que defendió esta bandera, más de cuarenta años antes de que los demócratas se lo plantearan. La evolución hacia ideas más liberales en este terreno ha sido clara. Otra inequívoca señal es el aumento de la opinión favorable en sólo los 20 últimos años sobre el matrimonio interracial (en 1994 la mitad de los estadounidenses no veían bien aún los matrimonios interraciales).

Marihuana

Es también mayoritaria la opinión pública estadounidense que defiende la legalización de la marihuana para usos recreativos (no simplemente médicos). Tengamos en cuenta que en 1995 las mismas encuestas sólo apuntaban a un 25% de apoyo a la legalización de la marihuana. Con ello se avanza ineludiblemente también hacia posturas más favorables a acabar con la absurda y contraproducente guerra contras las drogas en general (¡Portugal, muéstranos cómo se hace!).

Pacifismo

Tras dos mandatos de W Bush con una política exterior altamente intervencionista y belicista seguidos de un Obama por similar senda militarista, lo cierto es que la opinión pública norteamericana vuelve de nuevo a alcanzar cifras récord a la hora de defender ideas liberales en un tema. En este caso, en los últimos años se registra la mayor tendencia en defensa de una política exterior estadounidense no intervencionista y pacifista: un 52% cree que el Gobierno de EEUU debe dedicarse a los asuntos domésticos, no a dirigir ni patrullar el mundo.

Auditar la Reserva Federal

Esto es muestra inequívoca de la influencia del liberalismo incluso académico que promueve auditar –también abolir por parte de muchos economistas libertarios- la Reserva Federal que manipula el valor y la oferta de dinero planificando la economía y creando burbujas y crisis desde 1929. Gracias a los libertarios y su influjo, hoy un llamativo 74% de norteamericanos defiende auditar la Reserva Federal.

Armas

En este tema también es abrumador el aumento de opiniones en defensa de las libertades personales. Hoy está en cifras de nuevo récord el porcentaje de estadounidenses que desean mayor libertad de armas y derecho de autodefensa.

Rol del Gobierno

El derecho a consumir lo que quieras, a tener relaciones con quien desees, a defenderte, a que nadie te quite el fruto de tu trabajo –ni manipulen el valor del dinero que ganas- incluyendo a los burócratas, hacer valer los valores de la diplomacia frente al militarismo y la neutralidad frente al imperialismo… La expansión de las ideas de la libertad al final precisan la reducción de su contrapuesto: el Gobierno. Hoy la mayoría de estadounidenses cree que su Gobierno como institución ha tomado un rol excesivo o desproporcionado. Mientras en 1993 un 37% de los norteamericanos defendían menos regulaciones, hoy es un 49%.

Es curioso señalar también que hoy está en mínimos históricos la población norteamericana que cree que el medioambiente debe estar por encima del crecimiento económico (si bien los libertarios creemos que el medioambiente es precisamente un gran beneficiado del crecimiento económico y que no son dos cuestiones contrapuestas, al contrario).

Aquí puede verse la evolución por estados en EEUU de las opiniones en los últimos años sobre la libertad de matrimonio, de la marihuana y de armas.

De un tiempo a esta parte se ha hecho célebre la frase de que todo liberal defiende que las parejas homosexuales puedan defender con armas sus plantaciones de marihuana. También podríamos añadir que defendemos que puedan criar a sus hijos y educarles en casa (que por cierto igualmente se registran en el país cifras históricas de homeschooling).

La coalición de quienes creemos en la libertad no entiende de preferencias y orientaciones personales. Sólo una, y en la que todos estamos de acuerdo: todos los que defendemos la libertad queremos simplemente que nos dejen vivir así como nosotros dejamos vivir a los demás.

4 Comentarios

  1. Interrogando demoscópicamente
    Interrogando demoscópicamente a los estadounidenses sobre si quieren que les dejen vivir y si quieren dejar vivir a los demás, podríamos concluir que la sociedad americana no es que avance sino que ya es libertaria.

    Si interrogamos a los políticos/gobernantes sobre si quieren dejar vivir a los ciudadanos, respetando sus propiedades/rentas, no interviniendo sus relaciones y no condicionando su vida permanentemente; podríamos concluir que el avance libertario lo tiene en chino.

    Los matrimonios homosexuales interraciales que educan a sus hijos en casa y defienden sus plantas de marihuana con armas de fuego, al tiempo que ven por internet las conclusiones de la auditoría a la Reserva federal, mientras la sexta flota se queda amarrada en puerto; esos matrimonios libertarios, seguirán pagando impuestos ( por su renta, su casa, sus armas, su marihuana, por la sexta flota… )

    Al gobernante le molesta que los tributarios sean libertarios, los prefiere ciudadanos, lo que no tolera es que sean libres.

    Estoy de acuerdo contigo en que la presión libertaria permanente al Estado ( votos/movilización social ) para que legisle en clave liberal produce avances en este sentido, pero no comparto el optimismo sobre el alcance de estos avances.

  2. Aunque no es lo que veo a mi
    Aunque no es lo que veo a mi alrededor viviendo en Pensilvania, estaría dispuesto a interpretar las encuestas en favor de la tesis que da título al comentario si no fuera porque en materia educativa, aspecto fundamental para que llegue a buen puerto un cambio social tan grande, la intromisión del Estado no ha dejado de crecer: según datos del propio Departamento de Educación de los Estados Unidos (http://nces.ed.gov/programs/digest/d13/tables/dt13_105.30.asp), más del 90% de los alumnos de primaria y secundaria se matricularon en colegios e institutos públicos en 2013, porcentaje que superó el 72% en el caso de los matriculados universitarios. Es decir, se puede decir que la educación en Estados Unidos es mayoritariamente pública, con las consecuencias morales y económicas que eso tiene.

    Incluso viviendo en uno de los mejores distritos escolares de uno de los mejores estados en materia de educación, he visto más tonterías colectivistas en un colegio público y laico aquí que en uno privado y católico en España.

    Podría estar de acuerdo en que las estadísticas del artículo reflejan cambios de tendencia que anticipan una sociedad más libre en un futuro (no inminente, desde luego), pero no soy nada optimista en la educación.

  3. Avance en la libertades
    Avance en la libertades civiles como en la mayoría de países occidentales. Ninguna novedad. Me gustaría saber si esos mismo jóvenes rechazan las subidas de impuestos o el incremento del gasto social. Que en los países anglosajones tengan gran fuerza políticos como Bernie Sanders o Jeremy Corbyn.. o que Rand Paul lidera las encuestas (por la cola) no me genera ninguna confianza.
    Hay que llamar las cosas por su nombre: no es libertarismo sino progresismo. Es decir, el todo vale, el carpe diem, estar inconsciente todo el día y que mi vidorra me lo pague otro.

  4. La sociedad americana tiene
    La sociedad americana tiene que avanzar hacia el libertarismo porque se ha alejado mucho de él.

    Todo empezó el 15 de mayo de 2007, cuando Ron Paul masacró a Rudy Giuliani. Luego, el 16 de diciembre, empezó el Tea Party, que fue inmediatamente secuestrado por los neocones, por la vía del «astroturfing», entre otras técnicas políticas.

    https://en.wikipedia.org/wiki/Republican_Party_presidential_debates,_2008#May_15.2C_2007_-_Columbia.2C_South_Carolina

    Mucho se quejan los tipos de la revista Reason, los libertarios friedmanitas y casi todos los de la órbita de la universidad George Mason y otras hierbas, pero la realidad es que el libertarismo hoy está tan sano solamente porque este peligroso cristiano llamado Ron Paul lleva décadas partiéndose la cara, defendiendo lo indefendible, mientras otros libertarios jugaban con las chorradas de la aurofobia, el cheque escolar, el impuesto del 100% sobre las herencias, la defensa del intervencionismo militar para salvarle el culo a los gobernantes del Estado de Israel, o esa supuesta reforma de la FED para hacerla más eficiente, en lugar de cerrarla.

    Ni Bleeding-Hearts, ni Hoppe, ni Friedman, ni objetivismo, ni narices. Ron Paul e internet. Ahí está la clave de que ahora la gente esté hablando de todo esto.

    Rothbard vio que estas ideas no tenían futuro en la sociedad americana si los libertarios establecían la inquisición atea que pretendía Ayn Rand. No solo un Lincoln o un Wilson pueden echar a perder a la gente. También la iniciativa privada de los Koch, Ayn Rand, o de los warvangelicals puede destruir la moralidad de la gente. Muchos libertarios están concentrados en purificar el movimiento y se olvidan de que hay que crecer políticamente.

    El cliente siempre tiene la razón. Si los americanos se hacen más libertarios, ellos elegirán qué ideas libertarias quieren: las de los libertarios estatistas, las de los libertarios anarquistas o las de los libertarios minarquistas.

    _____

    Respecto a las elecciones, me gustaría ver en las primarias demócratas a Elizabeth «Cherokee» Warren. La versión izquierdista de Sarah Palin.

    Por cierto, si ganara Hillary (que llevaría la campaña desde la cárcel, lógicamente) entraría como presidenta con la misma edad que Reagan.


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más artículos

Sionismo y libertarismo: ¿contradicción o afinidad?

La crítica de Rothbarda la existencia del Estado Judío de Israel desde su perspectiva libertaria ha conducido a algunos de sus seguidores a cometer la arrogancia de categorizar a los libertarios sionistas como falsos libertarios.