Skip to content

Legalización del cannabis: liberalismo de Nozick contra el moralismo legal de Devlin

Compartir

Compartir en facebook
Compartir en linkedin
Compartir en twitter
Compartir en pinterest
Compartir en email

El individuo debería poder decidir libre y voluntariamente si consume o no drogas, ya que es propietario absoluto de su persona y cuerpo.

Existen dos concepciones teóricas contrapuestas en el tema de la legalización del cannabis (o cualquier otra droga). El primero sería el liberalismo, que argumenta a favor de la legalización del cannabis. En contra de la legalización estaría el moralismo legal.

El moralismo legal sería la posición teórica que mejor se posicionaría en contra de la legalización del cannabis. Según el moralismo legal de Patrick Devlin, el derecho debe castigar la inmoralidad. El moralismo legal defiende la intervención del Estado para castigar aquellas acciones que son consideradas inmorales según las creencias mayoritariamente compartidas por los miembros de una sociedad o bien porque minan las creencias y valores que constituyen la base cultural y valorativa de ese colectivo.

Siguiendo a Delvin, la sociedad tiene un derecho ilimitado a legislar contra la inmoralidad. La inmoralidad es, básicamente, lo que cualquier persona razonable considera inmoral. Si consideramos que la sociedad considera inmoral el consumo de cannabis, entonces el moralismo legal concluiría que hay que prohibirlo indudablemente. Sería un patrón moral que la mayoría de la población impone a quienes disienten. [Ver, en este sentido, la crítica de Devlin al informe «Wolfenden» (1957) sobre la regulación jurídica inglesa de la prostitución y la homosexualidad]

Con una posición enfrentada encontraríamos al liberalismo, que tiene a Robert Nozick como uno de sus defensores más conocidos en filosofía política y del derecho.

La de Robert Nozick es una teoría liberal-libertaria de justicia. El axioma central de todo sistema ético-legal debe ser el principio de autopropiedad (self-ownership), según la cual cada persona es enteramente dueña de sí misma y, por tanto, de su cuerpo. [Dado que el concepto de “autopropiedad” aparece muy pocas veces de manera explícita en Anarquía, Estado y Utopía, la lectura convencional sobre Nozick dar por buenas sus invocaciones a las libertades negativas como idea fundamental. Sin embargo, a tono con la tradición de Locke, el principio nozickeano de justicia en la adquisición presupone la autopropiedad; y todo lo demás se deriva de la afirmación de este concepto].

La plena autopropiedad implica que, dado un conjunto de posesiones individuales legítimas, sólo están permitidos los intercambios voluntarios mutuamente convenidos y que nadie puede ser obligado a asistir a otros o a transferirles parte del producto, ya sea en forma directa o por medio de un sistema coactivo estatal. Postura que deja clara en Anarquía, Estado y Utopía: “los individuos son fines, no simplemente medios; no pueden ser sacrificados ni usados sin su consentimiento para alcanzar otros fines”.

En el caso que nos ocupa de la legalización del cannabis, esto significa que el individuo debería poder decidir libre y voluntariamente si consume o no drogas, ya que es propietario absoluto de su persona y cuerpo.

Existe además un principio central en el sistema liberal-libertario, que es el principio de no agresión. En este caso se cumpliría ya que el consumo de cannabis solo puede perjudicar al consumidor del mismo (a su cuerpo). Por tanto, según Nozick, esta acción debería considerarse legítima y protegerse de cualquier coacción externa que intente limitarla.Ligado con este razonamiento estaría la cuestión del papel del Estado. Nozick es claro en este sentido: el Estado no tiene legitimidad para intervenir en los intercambios libres y voluntarios que realicen los individuos. El Estado debe ser un Estado mínimo, restringido a las estrictas funciones de justicia y seguridad, para proteger a los ciudadanos contra la violencia, el robo y el fraude, y el incumplimiento de contratos.

Para Nozick, si el Estado prohibiera el consumo de cannabis, supondría una violación de la autonomía de las personas, un avasallamiento de su autopropiedad y sus libertades más elementales.

18 Comentarios

  1. Juan, también hay una
    Juan, también hay una posición intermedia, que sería el paternalismo liberal. Proclive a la legalización, y al respeto por la libertad de cada cual para hacer con su vida lo que quiera, pero obligando a interiorizar todos los costes de sus acciones. Que a menudo tienen un impacto en otras personas y repercuten un coste en toda la sociedad. Para el tema de las drogas, los costes de los que podemos hablar serían, un mayor gasto sanitario, un mayor gasto en asistencia social, y un mayor gasto en seguridad (y no el relacionado a la guerra contra las drogas, sino a los crímenes por o en estado de drogadicción). Esas serían las externalidades que se repercuten a la sociedad, pero también habría la posibilidad de reclamaciones individuales, como por ejemplo si una madre exigiera legalmente que el padre de sus hijos fuera obligado a desintoxicarse, para que pudiera reinsertarse en la sociedad y contribuir al mantenimiento de sus hijos (si debido a su situación no pudiera hacerlo).

    Por lo anterior, es razonable que el estado legalice, pero sin mantener una posición neutral, sino claramente contraria a las drogas; lo que conlleva, regular, gravar y desincentivar.

    El gravamen debería ser pigouviano, lo justo para internalizar los sobrecostes, y como defendía Juan Ramón (en uno de sus últimos artículos), ser devuelto a la población. Los desincentivos serían fundamentalmente, campañas de sensibilización y estigmatización, con el objetivo de que las drogas dejen de tener atractivo para los jóvenes.

    • Te equivocas y difundes, creo
      Te equivocas y difundes, creo que inconscientemente, perniciosas ideas liberticidas. Sólo existe un coste exigible: los daños a la integridad física, la propiedad y a los contratos. Ante cualquier conflicto, procede una adecuada definición de los derechos de propiedad afectados y no referirse a vagas externalidades o abstractos daños sociales para justificar concretos ataques a la libertad.

      No puedes prohibirme que me emborrache, aunque sepas que ello me vuelve muy irascible y peligroso. Sí puedes mantenerme lejos de tu propiedad y exigirme tal vez sobriedad por contrato si quiero acercarme a ti.

      Una madre podrá obligar al padre a contribuir al mantenimiento de los hijos, ya que éste así se ha comprometido por contrato implícito al engendrarlos, pero no podrá obligarle a desintoxicarse ni acudir a misa todos los domingos.

      Del Estado no se puede esperar nada bueno, pues se trata de una entidad criminal por definición. Tampoco de aplaudir y fomentar la indiscutible mala conducta estatal de robar a inocentes (aunque enredemos con bonitos eufemismos como “pigouviano”) para desincentivar supuestas malas conductas.

  2. Sabemos que las drogas
    Sabemos que las drogas suponen un mayor gasto sanitario, y sabemos que la mayor parte de drogadictos no tendrían la capacidad de financiar esos tratamientos. Podríamos dejarlos morir sin ayuda; aunque eso es algo que no va a suceder, pues la naturaleza humana es empática y no nos lo permitiría. Así que siendo conscientes de lo anterior, lo razonable es que se aproveche la fuerte bajada de precios que seguiría a la legalización de las drogas, para imponer impuestos pigouvianos que internalicen los costes sociales.
    Hablamos de obligar a ser lo suficientemente responsable como para que las consecuencias de nuestros actos no recaigan en otros. Y no me vengas con que la mejor solución es dejarlo morir en la calle solo y sin ayuda, antes que cobrarle algunos impuestos.

    • Te contradices un poco:
      Te contradices un poco: afirmas que los drogadictos no pueden vivir sin ayuda pero sí pueden pagar impuestos

  3. Javiac.
    Javiac.

    Entiendo tu empatia hacia el desvalido moral (drogadicto) pero no podemos pagarla todos con nuestros impuestos. Ten cuidado, porque si llegases a presidente de un país y en un impulso de empatia social, (populismo encubierto con fines electoralistas ? ) cobrases el impuesto «pigouviano» para subvencionar al adicto, podría ocurrirte lo que al galo Macron.
    Este, bien sabes, creo una revuelta cuyas consecuencias son aun impredecibles, al pretender cobrar el «impuesto» al carbono de la emisiones contaminantes del combustible. Y tu intención asitencialista pigouviana podría causar mayores estragos aun, porque el impuesto, no solo deberían pagarlo los que causan la externalidad social negativa, sino todos los cuidadnos sin excepción , aun los que no consumimos drogas.
    Me recuerdas a esos soñadores ingenieros sociales y su camino al fracaso empedrado de buenas intenciones.
    Pero, si alguna vez, en los vaivenes de la vida, te degradas a la función política de «planificador social» no pretendas cobrar un impuesto pigouviano a los vapores etílicos de Dionisio porque aqui tendrías al líder de los chalecos amarillos, defensor del buen vino.

    • No Cesar, yo he hablado de un
      No Cesar, yo he hablado de un impuesto sobre las drogas, es decir que solo lo pagarían los drogadictos. Una vez se legalice el mercado, los precios caerán un 70 o 80%, y el impuesto dejaría el coste de la droga más o menos como en la actualidad, con la diferencia de que ese dinero no se lo llevarían los narcotraficantes, sino que se dedicaría a programas de desintoxicación gratuitos, a campañas de sensibilización, estudios de nuevas estrategias contra las drogas, y asistencia médica. Este impuesto recaudaría unos 4.800 millones, y otra opción es devolverlo completamente o parcialmente a la sociedad, como defiende Juan Ramón Rallo con esta clase de impuestos, eso dejaría unos 240 euros al año por contribuyente.

    • Javiac: Creo que no he
      Javiac: Creo que no he entendido bien tu proposición impositiva sobre la droga. Si es asi pido disculpas.
      Lo que si he entendido y muy bien , es tu afirmación: …»es razonable que el estado legalice las drogas; lo que conlleva, regular, gravar y desincentivar.» Y no es asi , estas equivocado. El estado no debe legalizar, regular y gravar para mejorar el bienestar y riqueza de sus ciudadanos. El bienestar y riqueza de un pais necesita de la ley, para crecer y prosperar, lo que Diogenes pidió a Alejando, «que no le haga sombra» (cita de Alberdi)

      A modo de ejemplo actual y concreto : Canada dejo de penalizar el cannabis, (lo «des-regulo, desgravo y desincentivó» ). Esto trajo como consecuencia no solo su abaratamiento drástico, sino inversiones mil millonarias en dolares de tabacaleras norteamericanas (Philps Morris y otras) para cultivar y fabricar cigarrillos de caannabis en suelo canadiense con mano de obra intensiva de ese pais.
      Moraleja: ¿que necesita entonces la riqueza para crecer y prosperar …..?

    • Cesar, generalmente estoy de
      Cesar, generalmente estoy de acuerdo contigo en que el estado cuanto menos se entrometa en la economía mejor. Pero en aquellos mercados que tienen efectos adversos muy claros, como es el caso de las drogas, no debería existir ningún interés en que ese mercado crezca, o por decirlo de otra manera, el número de drogadictos aumente.

      El mercado de la droga, no es como vender golosinas, y no debería parecernos razonable que se permitiera vender droga a las puertas de un colegio o a menores de edad (a eso me refiero con regulación).

      El impuesto es como el que se aplica al tabaco, con la diferencia de que los ingresos obtenidos no deberían ir a las arcas públicas sin más (como ahora), sino utilizarse para internalizar los costes que ese producto genera.

    • Grava entonces del mismo modo
      Grava entonces del mismo modo el vino, la cerveza, el café, el azúcar y otras sustancias legales. Las drogas se normalizan y se modera su uso utilizándolas. Fíjate en la opinión que tenían los romanos del vino griego.

    • Grava entonces del mismo modo
      Grava entonces del mismo modo el vino, la cerveza, el café, el azúcar y otras sustancias legales. Las drogas se normalizan y se modera su uso utilizándolas. Fíjate en la opinión que tenían los romanos del vino griego.

    • El alcohol y el azúcar desde
      El alcohol y el azúcar desde luego, la cafeína tal vez, pero hacen falta más estudios, y probablemente de imponerse una tasa a dicho producto sería solamente para bebidas energéticas de alta concentración (pues el consumo en concentraciones moderadas tiene efectos positivos).

    • Javiac. Quieres gravar hasta
      Javiac. Quieres gravar hasta el azúcar? De cual paraíso socialista has venido ? Por favor!!! Debería daros vergüenza opinar en este foro. No solo no defiendes la propiedad privada , careces de la mínima sensatez de un hombre libre. Podemita encubierto.

    • El abuso de azúcar y grasas
      El abuso de azúcar y grasas trans produce un sobrecoste de 5.000 millones en la sanidad (que es arrebatado a las personas que se cuidan). Lamentablemente los mercados afectados no podrían internalizar ese coste, pero por lo menos, el impuesto puede llegar a reducir la demanda y el impacto negativo.

    • Quienes usamos la materia
      Quienes usamos la materia gris estamos en peligro de tener que internalizar un nuevo coste: la vulgar externalidad negativa llamada estupidez Si en un futuro llegases a legislador gravarias hasta el aire que respiramos porque, si respiras demasiado profundo , exhalarias demasiado CO2 lo que contaminaria el ambiente. Afortunadamente eres hoy un frustrado planificador social con pretencion de «iluminado» Dios nos guarde de tus buenas intenciones.

    • Coño! Si es por internalizar
      Coño! Si es por internalizar costos aplicando impuestos a mansalva , deberíamos gravar la estupidez humana .
      Con lo extendido de esta, tendríamos mas reservas en oro que Rusia o que Fort Knox antes de Nixon .

  4. ….y respecto a este buen
    ….y respecto a este buen articulo de Juan, coincido con Nozick en todo menos en la posibilidad de un estado mínimo , la verdadera utopía de su dualidad Estado y Anarquía . El mismo Nozick lo confiesa …» los individuos son fines, no simplemente medios; no pueden ser sacrificados ni usados sin su consentimiento para alcanzar otros fines”. Y que otra cosa sino un fin en si mismo, el llamado Estado soberano, paradigma de la no individualidad ?

    En el cas

  5. Bajo el esquema de Robert
    Bajo el esquema de Robert Nozick ¿ está permitido automutilarse? ¿ está permitido el suicidio aunque sea lentamente? Creo que los países que permiten legalmente el uso de drogas no son mejores que los que lo prohíben.

    Saludos,

    • Con Nozick está permitido
      Con Nozick está permitido hasta equivocarse, qué despiporre. Sabíamos lo que opinan los tontos sobre el tema, pero gracias por recordarlo


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más artículos

El proyecto intelectual de Carl Menger

Carl Menger no planteó su libro como una crítica frontal a quienes se oponían al mercado libre, sino como una defensa más fundamentada del mismo.