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Liberales contra la inmigración

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El ensayo muestra las incoherencias de quienes deslegitiman el Estado en todos los ámbitos menos en el de la inmigración.

Puede parecer chocante, pero es cierto que hay cierto debate dentro del movimiento liberal respecto de la inmigración, y hay liberales, libertarios si se refieren a sí mismo en inglés, que quieren que el Estado imponga límites a la llegada de nuevas personas a un territorio. No es que no tengan razones para defender su posición, y no voy a negar en este punto que sean suficientes. Lo chocante no es eso, sino que parece estar en colisión con el resto de ideas sobre la (in)conveniencia e (in)justicia del recurso a la coacción masiva por parte del Estado.

Esta sensación la tiene también David Hathaway, que ha escrito un breve libro titulado E unum pluribus. Immigration: Individual vs. National borders. El libro está dedicado a sus colegas libertarios partidarios del control de la inmigración. Pero por algún motivo que no logro entender, nunca los cita. No cita siquiera su nombre. Se refiere a ellos sin dar pistas, aunque en la minúscula bibliografía sólo cita cuatro referencias, dos de Hans Hermann Hoppe, una de Ron Paul y otra de Murray Rothbard. Hoppe, claro está, es el centro de sus críticas, aunque sólo lo cita para darle la razón, y señalar acto seguido que si siguiese el mismo razonamiento en materia de inmigración no pensaría como lo hace. Aunque, de nuevo, tenemos que suponer que las críticas van encaminadas hacia él.

El principal argumento de Hathaway es que todo el mundo tiene derecho sobre su propiedad, y nadie tiene derecho sobre la propiedad ajena. De modo que un ciudadano puede contratar a una persona aunque provenga de otro país, y un tercero no puede medrar en esa relación, que es voluntaria. Y si uno acepta ese principio, defender que un organismo que tiene poderes exorbitantes, que reclama el derecho de decidir sobre la vida y la propiedad de los demás, medre en la vida de los ciudadanos para obtener un objetivo “social” como elegir quién accede y quién no a un territorio se hace muy complicado. De modo que Hathaway lo tiene fácil.

Por ejemplo, señala que hay liberales que temen al gran Gobierno federal (escribe en el contexto de los Estados Unidos), y proponen la creación de naciones más pequeñas, quizás más compactas socialmente, que impondrían barreras a la llegada de nuevas personas. Pero en una sociedad libre esa norma sólo es posible si todos la aceptan todo el rato. Si un miembro de esa sociedad, o varios, decide alojar o contratar extranjeros, ¿cómo se lo va a impedir el resto?

El autor lo expresa así: “¿Cómo concluimos que una sociedad anarcocapitalista con muchos propietarios elegiría de forma unánime dejar fuera a personas de otro país si hay propietarios que quieren que vengan?”.

Sólo puede hacerse por medio de un proceso político, es decir, por medio de la creación de un Gobierno que actúe en nombre de “la sociedad” en su conjunto y se sobreponga a los deseos de cada uno de los ciudadanos. Por eso dice Robert Higgs, citado en este ensayo, que “la analogía entre la casa de uno o cualquier otra propiedad privada y el territorio de un Estado nación no es sólo fallida, sino que es estúpida”.

Otro argumento es que los inmigrantes hacen uso de las infraestructuras y otros bienes públicos que han sido sufragados con los impuestos de los naturales del país, y sólo ellos pueden utilizarlos. Esta afirmación tiene varios problemas. El primero es que esos bienes públicos se han creado con el dinero extraído a lo que Hathaway llama “ganado fiscal”, decididos en un proceso en el que las preferencias de la sociedad sólo tienen una influencia indirecta: su destino, su uso, sólo puede recaer en el proceso político. Luego el argumento supone someterse a esa decisión “colectiva”, o como dice el autor “asume la inevitabilidad de los impuestos”.

Lo mismo cabe decir del estado de bienestar. Es preferible abrir las fronteras a los inmigrantes aunque ello suponga una presión sobre el mismo. El estado de bienestar no contribuye a mejorar la sociedad; todo lo contrario. Una de las consecuencias del mismo es que allí donde el mercado favorece la armonía entre naturales y extranjeros, las ayudas públicas generan conflicto. Cuando no había estado de bienestar en los Estados Unidos, entraban miles de trabajadores procedentes de todos los países, y eso no suponía ningún problema, pues quienes llegaban aportaban al resto del país algo muy valioso: su trabajo y su empresarialidad. Las ayudas públicas convierten al inmigrante en alguien que quita del resto, y hace que una parte de la sociedad le vea con recelo. Ya no hay armonía, sino conflicto. Es mejor que entren y comenzar a desmantelar el estado de bienestar.

Pero hay otros argumentos a favor de restringir la inmigración, que también se consideran aquí. Las personas que acuden a un país y proceden de otro tienen una cultura propia, y el choque cultural podría generar conflictos, o podría hacer que la cultura original remitiese o desapareciese. Hathaway hace una reflexión según la cual las culturas que ofrecen valor a propios y extraños no desaparecen, lo cual puede ser cierto pero parece ser una materia cuya complejidad desborda las pretensiones del ensayo.

Y queda, por último, la violencia. Hathaway se ríe de la idea de que haya liberales que piensen que “los de fuera en nuestra “nación” sean una mayor amenaza que la del Estado haciendo uso de su fuerza”. Es ingenioso, pero por desgracia no estamos ante la tesitura de acabar con el uso de la fuerza por el Estado, y elegir entre éste y la inmigración es una falsa dicotomía.

Los argumentos del autor son menos completos de lo que podrían ser, quizás porque no cita a los autores que quiere criticar. Pero en conjunto ofrece un ensayo con motivos suficientes como para mostrar las incoherencias de quienes se oponen al uso de la fuerza por parte del Estado en todos los ámbitos menos en este.

17 Comentarios

  1. HOPPE, LO DEMUESTRA
    HOPPE, LO DEMUESTRA PALMARIAMENTE; EN UNA SOCIEDAD SIN ESTADO Y DE PROPIEDAD PRIVADA, LAS PERSONAS NO PODRIAN MOVERSE COMO LAS MERCANCIAS, PORQUE ESTARIAN SOMETIDAS A LA DECISION DE LOS PROPIETARIOS

  2. Un ensayo que muestra las
    Un ensayo que muestra las incoherencias de quienes se oponen al uso de la fuerza por parte del Estado en todos los ámbitos menos si de forzar rechazos colectivos a la inmigración se trata no resulta nada interesante, por obvia petición de principio o tiro al hombre de paja.

    Me interesaría más uno que mostrara las incoherencias de los que comprendiendo los beneficios de recibir inmigrantes nos oponemos al uso de la fuerza por parte del Estado en todos los ámbitos, incluso si se trata de forzar lucrativas acogidas colectivas

    A mi juicio está claro: un libertario no puede pretender sin contradecirse que el Estado imponga, contra la voluntad de los propietarios de un territorio, ni límites ni franquicias a la llegada de nuevas personas al mismo. Un libertario no puede aceptar ninguna coacción estatal.

    En una sociedad libre son perfectamente concebibles comunidades que establezcan por contrato barreras a la llegada de forasteros o gente guapa, porque no existe contradicción entre ser libertario y muy exclusivo en relaciones.

    Es estúpida la analogía entre nuestra casa y el territorio común, pero no más que compararlo con un espacio virgen y deshabitado.

    Un liberal, como tal, no puede ni debe pronunciarse ni a favor del control estatal de la inmigración ni del descontrol, pues entre dos crímenes no se escoge, sino que en todo caso se decide cuál se condena más tras concluir que representa mayor lesión de derechos individuales. Sobre esto cabría debatir y no sobre consecuencias económicas o políticas

    Sería fácil y breve escribir un ensayo – y con menos falacias chuscas como la falsa dicotomía que cita el artículo- sobre las incoherencias de quienes se oponen al uso de la fuerza por parte del Estado en todos los ámbitos menos en el de forzar acogidas colectivas. ¿O es que ningún hospitalario social pretende oponerse por sistema al inicio de violencia?

    • BERDONIO, DICES : » Es
      BERDONIO, DICES : » Es estúpida la analogía entre nuestra casa y el territorio común, pero no más que compararlo con un espacio virgen y deshabitado»
      LA ANALOGIA NO TIENE NADA DE ESTUPIDA, PORQUE BIEN ENTENDIDA, EN UNA SOCIEDAD DE MERCADO Y SIN ESTADO , HABRIA UN TERRITORIO COMUN PARA CADA PROPIETARIO Y ESE ESPACIO COMUN NO ES OTRA COSA QUE LA PROPIEDAD COMUNAL; AQUI VALE LA ANALOGIA CON LAS COMUNIDADES DE VECINOS O PROPIETARIOS , EL ORGANO DE GOBIERNO DE LA PROPIEDAD COMUNAL ;EN UNA SOCIEDAD CON ESTADO ES EL EQUIVALENTE DE LO QUE INADECUADAMENTE SE LLAMA BIENES O PROPIEDAD PUBLICAS , SOBRE LAS QUE EL PROPIETARIO DE FACTO ES EL GOBIERNO QUE ACTUA COMO «PRESIDENTE Y ADMINISTRADOR» DE LA COSA EN COMUN ; ERGO, COMO LOS «NACIONALES O NATURALES» HAN PAGADO ESA PROPIEDAD «PUBLICA» CON EXACCIONES IMPOSITIVAS , UN LIBERAL, PRECISAMENTE POR SERLO, TIENE QUE PRONUNCIARSE CONTRA EL EXPOLIO A GRAN ESCALA QUE SUPONE LA ENTRADA DE INMIGRANTES CON PERMISO DE RESIDENCIA Y ULTERIOR NACIONALIZACION GRATUITOS, SIN HABER «CONTRIBUIDO» (DA IGUAL QUE LA CONTRIBUCION SEA VOLUNTARIA O FORZOSA) A LA FORMACION DE ESOS BIENES; Y CONVIENE NO OLVIDAR QUE UNA GRAN MAYORIA DE ELLOS SON BIENES DE CAPITAL O CAPITAL FISICO (CARRETERAS SIN PEAJES, HOSPITALES, ETC) QUE SE ESTA CONSUMIENDO O DILAPIDANDO , POR PERSONAS QUE NO NO CONTRIBUYERON A SU FORMACION ( POLIZONTES CON PERMISO GUBERNAMENTAL)

    • SE ME OLVIDABA; A ESOS BIENES
      SE ME OLVIDABA; A ESOS BIENES PUBLICOS LES HE LLAMADO BIENES DE CAPITAL Y NO CAPITAL A SECAS, PORQUE (COMO SIEMPRE OCURRE CADA VEZ QUE INTERVIENE EL ESTADO) NO SON SUSCEPTIBLES DE CAPITALIZACION; ES DECIR, NO HAY FORMA DE CALCULAR SU PRECIO ACTUAL O VALOR DESCONTADO DE SU PRODUCTIVIDAD MARGINAL, PORQUE SUS SERVICIOS NO TIENEN PRECIO DE MERCADO ; NO SE VENDEN EN EL MERCADO Y POR TANTO NO SE PUEDE HACER UN CALCULO ECONOMICO RACIONAL; NO HAY PRECIOS DE ENTRADA POR LOS SERVICIOS (LO QUE HAY SON TASAS O IMPUESTOS ARBITRARIOS) QUE PUEDAN COMPARARSE CARDINALMENTE CON LOS PRECIOS DE COSTE DE LOS FACTORES INESPECIFICOS QUE SE DETRAEN DE OTROS USOS ALTERNATIVOS; EN SUMA NO SE PUEDE LLEVAR ACABO UN COMPUTO DE PERDIDAS Y GANANCIAS; ERGO EN ESTE AMBITO LO QUE HAY ES EL CAOS , LO QUE ES UN AGRAVANTE ADICIONAL A LO ANTERIRMENTE EXPUESTO

  3. No se puede estar solo a
    No se puede estar solo a favor de la libre circulación de mercancías y no de personas.
    Cada vez que alguien llena el wasap con todos esos vídeos y memes sobre el peligro que se cierne sobre nosotros por la llegada de inmigrantes (perdón, ahora son Migrantes) y la ruina que nos van a traer, la respuesta siempre debe ser la misma, ¿peligro los inmigrantes?; por mucho que esto fuese real nunca será nada comparado con la ruina o el peligro del Estado de Bienestar y de todos los políticos.
    Siempre son preferibles 1000 inmigrantes delincuentes, (si lo fuesen realmente) que un político o votante de podemos que con la aplicación de sus ideas puede causar millones de muertos.
    En todo caso se echa a faltar en el Instituto Juan de Mariana, un estudio sesudo, o comparado, sobre los gastos y beneficios que genera la inmigración versus los gastos y beneficios que genera el Estado de Bienestar. ¿Qué resulta más caro, mantener a los inmigrantes suponiendo que no aportasen nada, o por ejemplo mantener a todos esos jubilados por incapacidad, con edades inferiores a 60 años, y que arrojan cifras propias de un país que acabase de sufrir una confrontación bélica?.

    • Comparar la libre circulación
      Comparar la libre circulación de mercancías con la invasión de territorios es una burda falacia. También lo es establecer una falsa dicotomía entre Estado e inmigración invasora, como si una cosa negara la otra: podemos padecer ambos y de hecho lo hacemos; algo ya constatado por el mismo artículo que da pie a los comentarios, pero algunos no se enteran o no se quieren enterar aunque se lo expliques mil veces.

    • A VER, LAS PERSONAS NO SON
      A VER, LAS PERSONAS NO SON MERCANCIAS;
      ESE ES EL ERROR DE MUCHOS NEOLIBERALES UTILITARISTAS; COSA DISTINTA, ES QUE EL FACTOR DE PRODUCCION ORIGINARIO LLAMADO TRABAJO , AL IGUAL QUE EL FACTOR «TIERRA» SE VALORE EN EL MERCADO POR EL VALOR DESCONTADO DE SU PRODUCTIBIDAD MARGINAL; PERO YO, COMO NO SOY UN UTILITARISTA Y DEFIENDO LA ETICA DE LA PROPIEDAD PRIVADA, TENGO TODO EL DERECHO DEL MUNDO A ELEGIR QUIEN ENTRA EN MI COMUNIDAD DE PROPIETARIOS, Y PARA ELLO ME CUIDARE DE COMPRAR UNA PROPIEDAD EN LA QIE LAS NORMAS DE ADMISION DE LA CCPP SE AJUSTEN A MIS DESEOS; POR EJEMPLO, NO ADMITIR A SOCIALISTAS DE TODOS LOS COLORES; O NO ADMITIR A INDIVIDUOS DE OTRAS CULTURAS QUE NO RESPETAN LA INDIVIDUALIDAD NI EL RACIONALISMO OCCIDENTAL; VALE,?

    • A VER, LAS PERSONAS NO SON
      A VER, LAS PERSONAS NO SON MERCANCIAS;
      ESE ES EL ERROR DE MUCHOS NEOLIBERALES UTILITARISTAS; COSA DISTINTA, ES QUE EL FACTOR DE PRODUCCION ORIGINARIO LLAMADO TRABAJO , AL IGUAL QUE EL FACTOR «TIERRA» SE VALORE EN EL MERCADO POR EL VALOR DESCONTADO DE SU PRODUCTIBIDAD MARGINAL; PERO YO, COMO NO SOY UN UTILITARISTA Y DEFIENDO LA ETICA DE LA PROPIEDAD PRIVADA, TENGO TODO EL DERECHO DEL MUNDO A ELEGIR QUIEN ENTRA EN MI COMUNIDAD DE PROPIETARIOS, Y PARA ELLO ME CUIDARE DE COMPRAR UNA PROPIEDAD EN LA QIE LAS NORMAS DE ADMISION DE LA CCPP SE AJUSTEN A MIS DESEOS; POR EJEMPLO, NO ADMITIR A SOCIALISTAS DE TODOS LOS COLORES; O NO ADMITIR A INDIVIDUOS DE OTRAS CULTURAS QUE NO RESPETAN LA INDIVIDUALIDAD NI EL RACIONALISMO OCCIDENTAL; VALE,?

    • A VER, LAS PERSONAS NO SON
      A VER, LAS PERSONAS NO SON MERCANCIAS;
      ESE ES EL ERROR DE MUCHOS NEOLIBERALES UTILITARISTAS; COSA DISTINTA, ES QUE EL FACTOR DE PRODUCCION ORIGINARIO LLAMADO TRABAJO , AL IGUAL QUE EL FACTOR «TIERRA» SE VALORE EN EL MERCADO POR EL VALOR DESCONTADO DE SU PRODUCTIBIDAD MARGINAL; PERO YO, COMO NO SOY UN UTILITARISTA Y DEFIENDO LA ETICA DE LA PROPIEDAD PRIVADA, TENGO TODO EL DERECHO DEL MUNDO A ELEGIR QUIEN ENTRA EN MI COMUNIDAD DE PROPIETARIOS, Y PARA ELLO ME CUIDARE DE COMPRAR UNA PROPIEDAD EN LA QIE LAS NORMAS DE ADMISION DE LA CCPP SE AJUSTEN A MIS DESEOS; POR EJEMPLO, NO ADMITIR A SOCIALISTAS DE TODOS LOS COLORES; O NO ADMITIR A INDIVIDUOS DE OTRAS CULTURAS QUE NO RESPETAN LA INDIVIDUALIDAD NI EL RACIONALISMO OCCIDENTAL; VALE,?

    • PRIMER LEE CORRECTAMENTE Y
      PRIMER LEE CORRECTAMENTE Y DESPUES CONTESTAS; ESO QUE DICES DEL ESTUDIO COMPARADO ES IMPOSIBLE, POR LA SENCILLA RAZON DE QUE NO PUEDES CALCULAR; ES LO QUE PASA CUADO PAPA ESTADO INTERVIENE; NI SIQUIERA EN UN ESTADO MINARQUISTA.

  4. O SEA, COMO DICE LA CANCION,
    O SEA, COMO DICE LA CANCION, A MI MANERA

  5. A ver Turgor si puedes
    A ver Turgor si puedes indicarme dónde he escrito que las personas son mercancías.
    ¿Que no se puede buscar la cifra del gasto en políticas de bienestar para los inmigrantes, y compararla con el gasto en políticas de bienestar para los nacionales, y comparar la media por habitante?, cagoen diez, hasta yo podría hacerlo.
    Y claro que en tu propiedad puedes limitar la entrada, pero hablamos de un Estado, que te guste o no existe, y hasta donde yo llego, su frontera sería el límite hasta donde llega su obligación de dar seguridad y proteger.
    Que tú no quieras que entren al resto del territorio no significa que los demás no quieran, ¿quién soy yo para interferir la libre circulación de otras personas con mis mismos derechos, (a la libertad y el producto de ella) en tanto en cuanto no me agredan? ¿O es que tu propiedad es todo lo que hay dentro de la frontera?
    Qué poco sensato resulta hablar de culturas que no respetan no sé qué, ¿conoces la opinión de todos los miembros de esa cultura, sabes cómo van a interacionar o modificar su comportamiento ante otros incentivos?
    En fin, ¿Qué si vale, preguntas?, claro que vale, vale, vale, mesié.

    • DISCULPA, ERA PARA ANONIMO.;
      DISCULPA, ERA PARA ANONIMO.; RESPECTO A LO DEMAS , SI NO TIENES NI PUÑETERA IDEA DE ECONOMIA, ESTAS MEJOR CALLADO; LO DIGO, POR AQUELLO DEL RIDICULO; ¿ QUE CONSIGUES COMPARANDO UN GASTO CON OTRO, COMO NO SEA SABER EN QUE SE GASTAN MAS IMPUESTOS? Y LO DE LA RENTA PERCAPITA ES 7NA SOLEMNE TONTERIA DE LA MACROECOMIA MAINSTREAM; NO ES MAS QUE UN CONSTRUCCION IMAGINARIA, QUE NO SIRVE PARA NADA; ADEMAS, ES COMPLETAMENTE ANTICIENTIFICO

    • Hay un factor que Vd no tiene
      Hay un factor que Vd no tiene en cuenta, y veo que los demás tampoco, y que me parece capital. Me explico; de igual modo que el comunismo es un imposible porque es incapaz de valorar el precio de producción de las cosas, condición fundamental dentro de un orden social, en este caso a Vd se le olvida que todo lo que ya hay creado dentro de un territorio tiene un valor de coste ya pagado o que se está pagando por los naturales de dicho lugar, que se han ido dotando de servicios comunes en la medida de sus necesidades. Si Vd decide motu propio que en su propiedad privada pueden entrar X personas ajenas al territorio común que comparte con sus vecinos naturales, y por tanto socios de Vd en cuanto a lo compartido, estaría alterando el coste de mantenimiento de lo común e incluso creando una necesidad de ampliación o creación de nuevos servicios comunitarios. Por lo tanto estaría alterando en contra de la voluntad de quienes se opusiesen a ello el coste a pagar por lo común, y no sólo ello sino que imposibilitaría un cálculo real que posibilitase que todo lo dicho siguiera siendo efectivo satisfaciendo a todas las partes. Una población flotante donde no se sepa cuántos individuos la componen hoy y menos mañana es un fracaso en cuanto a sociedad organizada porque será imposible que sus miembros se doten de lo necesario para convivir en paz. Será imposible saber cuántos alimentos necesitarán, cuantos bienes de consumo y un largo etcétera. Aunque no se organicen en torno a un Estado, toda comunidad necesita saber de qué recursos dispone y cómo organizarse para no colapsar abusando de los mismos sin que les dé tiempo a reponerlos. Sin cálculo es imposible toda organización social.

  6. Don To masturbado, ¿va a
    Don To masturbado, ¿va a desaparecer el Estado redistribuidor y el malgasto social por eliminar las fronteras? Tú lo flipas. Por poca ruina y peligro que trajera la llegada masiva de inmigrantes, sería a sumar y no a restar a la que tenemos.

    No te niego que si, por ejemplo, se plantan aquí de golpe y porrazo cien millones de harapientos -¡pobrecitos míos!- víctimas y amantes de un socialismo real al que ni se les ocurriría emigrar el tinglado se vaya al traste, pero no porque convirtieran esto en una Jauja prospera y libertaria sino más bien porque hundirían el buque y, claro, de donde no hay no se puede sacar. El “Estado de bienestar” es un lujo de ricos, porque sólo los ricos se pueden permitir la ineficacia y el despilfarro, y si para liquidarlo hay que hundirse en la miseria total, casi prefiero que no.

    Con cien millones de hermanitos musulmanes merodeando por aquí sin oficio ni beneficio me temo que, cuando hubieran terminado de saquear a los indígenas e imponer la sharia, esto podría ser incluso peor que el desastre de donde vienen, y no un proyecto de Ancapia.

    Que tú quieras que entren al territorio común no significa que los demás lo quieran. ¿Quién eres tú para franquear el paso en propiedad ajena? ¿O es que tu propiedad es todo lo que hay dentro de la frontera? Tú puedes asumir todos los riesgos que te parezca siempre que no se los impongas al resto.

    Primero soberanía individual y luego inmigración, porque el orden de factores en este caso sí altera el producto.

    • Los ricos, al menos los de
      Los ricos, al menos los de cuna, no suelen caracterizarse por el despilfarro y la ineficacia. Más bien al contrario. En lo demás bastante de acuerdo.


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