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Masoquismo socialista

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Tras apreciar que en el mundo actual, el Islam predica la ablación, la tortura a las mujeres y la jihad, no podíamos esperar que el PSOE se lanzara con frenesí a la difusión de la religión de Mahoma, creando "el Grupo Federal Árabe Socialista con la intención de abrir un espacio de reflexión sobre la realidad de esta cultura y de fomentar el entendimiento y el conocimiento mutuo".

Semejante descubrimiento ha hecho dudar de la erudición del gran Kuenhelt-Leddhin, quien halló que el padre del socialismo actual es el Marqués de Sade, porque, más que sadismo, que fue la forma de actuar del comunismo mundial, ahora, lo que parece caracterizar a la izquierda es el masoquismo.

Sobre todo, cuando Zapatero se ha definido como feminista radical avant la lettre. Seguro que cuando lo dijo, no tenía en mente la Azora IV, versículo 3 del Corán que reza así: "Los hombres están por encima de las mujeres. A aquellas cuya desobediencia temáis, amonestadlas, golpeadlas."

Lo trágico del caso no es que este Partido, aun sosteniendo que el 11-M fue cosa de islamistas radicales, cobije a la religión genocida, sino que para hacerlo asegure, a través de Zerolo, que a su partido "le preocupan igual los condenados a muerte en Estados Unidos que las lapidaciones de mujeres en Irán". Si a alguien le quedaba alguna duda de que todavía hay gente que dice llamarse demócrata pero que desprecia los derechos individuales, aquí tiene una buena prueba de este tipo de pensamiento testicular.

Es preocupante que los Estados Unidos sean para el partido del Gobierno un país más infame que el propio Irán, al que, por cierto, el representante especial de Rodríguez Zapatero en la "Alianza de Civilizaciones" ha tenido a bien apoyar en su carrera nuclear.

Con esta revolución de los valores, la lectura del Corán tiene que ser un verdadero placer para los homosexuales, a los que el mismo Zerolo parece despreciar cuando dice tener empatía por los "reclusos gays de El Cairo" igual que "por los presos de Guantánamo". Este símil es tan asqueroso como mostrar la misma tristeza por la muerte de un etarra cuando estaba colocando una bomba que por el asesinato de Miguel Ángel Blanco.

Aún más grave que estas depravadas comparaciones se encuentra el inmenso desprecio con que Zerolo trata a los que, por ser homosexuales como él, son castigados en los países musulmanes con penas que van desde los 100 latigazos a la lapidación.

En un reportaje sensacional, Libertad Digital cuenta este y otros detalles que seguro que serán obviados por el ricitos de ébano de la izquierda caviar, aunque cite copiosamente un informe de Amnistía Internacional que reconoce que en los 24 países de la Liga Árabe, los homosexuales son continuamente mancillados y vejados, cuando no abiertamente asesinados por sus Gobiernos.

Para estos "hermanos", no existe "entendimiento". Para estas personas, el olvido es la moneda de cambio.

Este el socialismo que, al margen de sus injerencias en la propiedad y en la libertad empresarial, ha optado por bendecir el salvajismo sin pudor. ¿Seguirá llamándose socialismo con rostro humano?

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