Skip to content

Metodología en Cantillon

Compartir

Compartir en facebook
Compartir en linkedin
Compartir en twitter
Compartir en pinterest
Compartir en email

Como hemos dicho anteriormente, merece la pena prestar atención al Essai de Richard Cantillon por sus numerosas contribuciones a la ciencia Económica. Comentaremos, a continuación, el pensamiento metodológico de Cantillon mostrando algunos extractos de su obra. Hay que decir de antemano que Cantillon no habla directamente de metodología (en el Essai no hay una sección específica). Sus principales ideas metodológicas van apareciendo a lo largo de toda la obra.

En el Essai, Cantillon desarrolla su pensamiento de una forma lógico-deductiva, a través de relaciones causa-efecto partiendo de principios autoevidentes. Pese a que actualmente las principales corrientes de la ciencia económica se centran en el método matemático para su desarrollo, esta fue una metodología seguida ampliamente por los primeros clásicos, especialmente J.B. Say y Nassau W. Senior.

Esta forma deductiva se observa en la misma estructura del Essai. Sus 35 capítulos, agrupados en 3 secciones, están perfectamente hilados y presentados de forma secuencial, teniendo cada uno relación con los anteriores.

Cantillon hace uso del supuesto ceteris paribus de forma reiterada para mostrar las principales tendencias económicas que se dan en el mercado.

"La Tierra pertenece a los propietarios, pero sería inútil para ellos si no se cultivase. Cuanto más se la trabaje, en igualdad de condiciones, mayor será la cuantía de sus productos; y cuando más se elaboran estos productos, siendo iguales todas las cosas, mayor valor poseerán como mercancías." Cantillon (1950), pp. 38. La cursiva es nuestra.

Pese a los intentos de mostrar a Cantillon como un positivista, la lectura atenta del Essai deja claro que para el irlandés, la pretensión de utilizar datos empíricos para la construcción de leyes económicas es un método erróneo. La comprensión de la experiencia empírica sólo puede existir si se posee una teoría previa lógico-deductiva.

"Sir William Petty, en un breve manuscrito del año 1865, estima esta paridad o ecuación de la tierra y del trabajo como la consideración más importante en materia de aritmética política, pero la investigación practicada por él, un poco a la ligera, resulta arbitraria y lejana de las reglas de la Naturaleza, porque no ha tenido en cuenta las causas y principios, sino tan solo los efectos, lo mismo que ha ocurrido con Mr. Locke, Mr. Davenant y todos los demás autores ingleses que han escrito sobre la materia." Cantillon (1950), pp. 36. La cursiva es nuestra.

La doctrina del positivismo fue combatida duramente por los integrantes de la Escuela Austríaca de Economía, en especial Ludwig von Mises, por negar la existencia de leyes necesarias y universales independientes de la historia. En este sentido, podemos observar en Cantillon el apoyo a esta idea:

"Tanto si el dinero es raro como si es abundante en un Estado, la proporción indicada no variará mucho, porque en los Estados donde el dinero es abundante, las tierras se arriendan a más alto precio, y a un canon más bajo allí donde el dinero es más escaso, regla ésta que siempre se revelará como válida para todos los tiempos." Cantillon (1950), pp. 87. La cursiva es nuestra.

También encontramos en el Essai la idea de que las predicciones en economía solo pueden ser cualitativas, nunca cuantitativas:

"Se comprende, así, que cuando en un Estado se introduce una respetable cantidad de dinero excedente, este dinero nuevo dé un nuevo giro al consumo, el incluso una nueva velocidad a la circulación, si bien no es posible indicar en qué medida." Cantillon (1950), pp. 116. La cursiva es nuestra.

Cantillon, Richard. (1950): Ensayo sobre la naturaleza del comercio en general, México, Fondo de Cultura Económica. 

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más artículos

H.L.A. Hart y la separación entre Derecho y Moral

En nuestras entregas anteriores, nos referimos a las críticas de H.L.A. Hart sobre la Teoría Imperativa del Derecho (mejor sintetizada por John Austin), y quedaba pendiente exponer cómo Hart, por