Skip to content

Para Antonio Banderas

Compartir

Compartir en facebook
Compartir en linkedin
Compartir en twitter
Compartir en pinterest
Compartir en email

Querido Antonio:

Te escribo estas líneas desde la más profunda admiración por tu carrera profesional, porque has sido y eres un actor como la copa de un pino, habiendo interpretado y pasado por todo tipo de papeles, estilos y películas. Pero el motivo de estas líneas es diferente. Te escribo con la esperanza de que estas breves palabras sean leídas con detenimiento (por ti) para intentar arrojarte un poco de luz sobre las circunstancias tan excepcionales que la sociedad actual, y la española en particular, está experimentando. Haciendo especial énfasis en un aspecto muy destacado por los medios en general, y por mucha gente, que no es más que "los recortes, el papel de los bancos y de los mercados, en definitiva la famosa prima de riesgo". Estos palabros, que se han puesto tristemente de moda en los últimos tiempos, son usados por mucha gente, periodistas, políticos, amas de casa, taxistas, camareros, obreros, y también por muchos artistas. En concreto, he leído y oído en algunas de tus muy seguidas entrevistas (porque todo lo que dices o se dice que haces o promocionas me interesa mucho, porque te admiro) que tú también haces uso de esos palabros.

Este es el principal motivo de que se me ocurra escribir estas líneas. Cuando escucho que tú, Antonio Banderas, nombras las palabras "recortes", "bancos", pero, sobre todo, "los mercados", se me pone un no sé qué en el cuerpo que me irrita en parte, y me enfada por otro lado (teniendo en cuenta que el 99% de la población no sabe lo que significan, por tus declaraciones, me veo obligado a incluirte en ese grupo, Antonio). Y quiero, pretendo, humildemente, intentar aportarte algo de luz para que entiendas qué está pasando y por qué está pasando. Creo que es muy importante que gente tan importante como tú (y ojalá tuviéramos 100 Antonios Banderas en España) transmita sensatez en general a la sociedad española, porque, Antonio, eres una persona (esto ya lo sabes) que transmites unos valores muy sólidos, y en España hacen falta valores como la honestidad, el espíritu de sacrificio, el esfuerzo, en definitiva, ambición por mejorar y avanzar. Porque estas cosas implican capacidad de adaptación y, por tanto, tener la mente abierta y preparada para aprender; porque no sabemos nada, tenemos que saber que tenemos que seguir aprendiendo constantemente a lo largo de nuestra existencia, ya se tengan 10, 27, 42, 58, 65, 74 u 80 primaveras.

Y lo primero que quiero dejarte muy claro es que no me gusta la política, bueno, no me gusta la política en España (en estos momentos estoy viviendo fuera de España), no me siento identificado con ningún partido político de los que nos han venido gobernando desde que se acabó la dictadura (nací en el 71), y nunca he estado vinculado a ningún partido político de ningún color. Procedo de orígenes humildes, y eso hace que sepa dónde estoy, de dónde vengo y lo que me ha costado llegar a donde he llegado. Esto lo digo para evitar los pensamientos que te vendrán al final de mis palabras, sobre qué soy o de dónde vengo. Porque si hay un gran lastre en la sociedad española es simplemente aquello de etiquetar a una persona por el simple hecho de criticar a un partido o ideología política. Si en España llevas una bandera de ESPAÑA, te llaman facha, si criticas al inútil de Zapatero, te llaman del PP, si criticas las subidas de impuestos de Montoro, te llaman rojo, si opinas sobre alguna de las estupideces que propone Cayo Lara, eres facha otra vez, si no lees El País y lo criticas, dicen que eres de derechas, si lees el ABC, eres de derechas, si ves la Sexta, eres rojo… En fin, esto es España.

Al grano. Los mercados. No, Antonio, los mercados no tienen la culpa de nuestros males, de nuestra crisis. No son los responsables de nuestro déficit. No son los responsables de la quiebra de nuestras cajas de ahorro. No, Antonio. Los bancos, los malditos bancos. Los bancos no son culpables de nuestra crisis. Ni de los recortes que dicen que ha implementado el Gobierno de Rajoy. No, no, no y no.

El río comienza antes, mucho antes. Esto es como una partida de ajedrez. Desconozco si te gusta jugar al ajedrez, pero entiendo que sabes cómo se juega. Asumiendo esto, te pregunto, en la jugada 20, ¿qué parte de culpa tiene el movimiento 19 y 18, y qué parte de culpa el movimiento 1 y 2? ¿Tienen los movimientos anteriores al 20 culpa alguna de ese movimiento? ¿Y qué culpa ha tenido cada movimiento? ¿Se puede saber? ¿Se puede decir que, si ha habido 19 movimientos antes, entonces cada movimiento tiene 1/19 de responsabilidad?

Sigo. ¿Cuándo empieza la crisis en España? Una cosa es cuándo se empieza a notar la crisis en el bolsillo de los españoles, y otra cosa es cuándo empieza la crisis. Porque hay estratos sociales que notan la crisis antes que otros, y de hecho hay industrias que no han notado crisis, o, al menos, no en la misma magnitud. Los bares y restaurantes de la plaza mayor de Madrid no han notado la crisis igual que los bares del barrio de mis padres en el extrarradio de Madrid. ¿Y por qué surge la crisis? ¿Por qué, de repente, de lo bien que se vivía en 2005, por ejemplo, pasamos a las penurias de diciembre de 2013?

Estas preguntas me llevan a una conclusión. ¿Qué haces, Antonio, si tienes un problema de salud? Entiendo que, como eres una persona adulta y formada, acudes a un especialista. Pero no te he oído (ni a los medios) hablar de problemas concretos de salud, de lo que provoca el cáncer, por ejemplo (mucha habladuría sobre los hábitos de consumo), solo cuando lo dice un estudio o análisis clínicos. Y entiendo que no lo hagas porque no sabes, como yo tampoco sé. Pero entonces, ¿por qué hablas de los mercados y de los bancos? Tus declaraciones demuestran desconocimiento; sin embargo, tú, el taxista, mi madre, los camareros, todos hablan de ello. ¡Si es que en España el problema más grave que tenemos es que de fútbol, de toros, de algún programa de la tele y de economía saben todos!

Sigo. Para poder hablar de crisis, hay que entender lo que eso significa. Todos sabemos identificar cuándo estamos en crisis porque es obvio. Desempleo provocado por las malvadas empresas que despiden a sus empleados. Ya está. Todos sabemos que cuando esto sucede, estamos en crisis. No hace falta saber mucho de economía. Y desde hace 3 o 4 años, las malvadas empresas están despidiendo a mucha gente. En concreto, desde el verano de 2008. Si tomamos el dato más alto de la serie (mes de julio de 2007), desde entonces en España se han dado de baja de la Seguridad Social más de 3 millones de empleados.

Pero, dicho lo cual, el mayor ruido mediático se ha producido en los últimos 12 o 18 meses, cuando el actual Gobierno anunció medidas para intentar reducir el gasto público. Estas medidas están afectando directamente a los funcionarios de la administración central, pero también a otros colectivos, porque también se anunciaban subidas de impuestos a tutiplén. Es decir, afectan a todos los españoles sin excepción.

Bien. Llegados a este punto, se escucha por muchos sitios que "los mercados nos obligan a rebajar nuestro nivel de gasto público", "que los hombres de negro van a venir y, si no lo hacemos nosotros, lo harán ellos y eso será peor". En fin. En estas circunstancias, se escuchan historias de todo tipo y, como normalmente sucede, ninguna se sostiene por ningún lado.

Antonio. Yo te pregunto, ¿tú sabes por qué pasa todo esto? ¿Por qué un gobierno es capaz de intentar reducir el gasto público? ¿Por qué encabronar a todos los españoles a la vez bajando a todos los españoles su renta disponible tras subidas de impuestos directos (IRPF) e indirectos (IVA), y tras bajadas de salarios a funcionarios? ¿Por qué un cambio en la normativa laboral que intente flexibilizar el mercado de trabajo, tratando de simplificar procesos, contratos, rebajar el coste del despido? ¿Por qué exigir a las empresas públicas que tienen que encontrar el equilibrio en sus cuentas o serán cerradas? ¿Por qué el gobierno de Valencia cierra su televisión autonómica? ¿Por qué se reduce el presupuesto a RTVE? ¿Por qué intentar reducir los pagos o subvenciones a diferentes colectivos?

Antonio. ¿Por qué una persona o un Gobierno toma todas estas medidas sabiendo claramente que todo el mundo, todos los colectivos van a quejarse, y van a estar encabronados por mucho tiempo? ¿A quién benefician estas medidas? Yo he aprendido a preguntarme en la vida por qué pasa lo que pasa. ¿Hay algún motivo? ¿Hay alguna explicación?

Antonio, que no se te olviden mis palabras anteriores. No pertenezco a ningún partido. No colaboro ni simpatizo con ninguno. No me gusta el 90% de los políticos. Pero tengo grabada una frase que dijo Mario Conde hace muchas décadas: "si te interesa la economía, te tiene que interesar la política".

Prosigo. Todo esto que está pasando (el encabronar a todos), ¿tiene alguna explicación? Bueno, yo sé que la tiene, porque soy analista financiero, y de este tema algo sé. España, en verano de 2011, cuando el inútil de Zapatero convoca elecciones en agosto de 2011, se va a pique, y, aunque nadie me lo ha contado, es fácil intuir que le dicen a ZP que, o toma unas cuantas medidas para intentar arreglar el desaguisado que ha montado, o España se va por el retrete. Y sorpresa, ¿qué hace el simpático de ZP? Ya sabes lo que hizo, saltar del barco y convocar elecciones. ¿Para qué? Para quitarse de en medio, primero, y dejar al de enfrente el marrón de la quiebra de España. ¿Y qué ha pasado desde entonces? No, quebrado no hemos quebrado, pero ¿cuántos españoles piensan en esto? Ah, no, que lo que importa es que cierren la TV de Valencia, que quiten la paga extra a los funcionarios, y que le suban el IVA a la industria del cine.

Recapitulo, porque he escrito unas cuantas cosas que merece la pena explicar. ¿Qué significa que en verano de 2011 España va directa a la quiebra? Tú, Antonio, esto lo vas a entender fácilmente. Piensa en ti, en tu situación patrimonial, y piensa en qué tendría que pasar para que fueses a la quiebra. Es decir, para que no pudieras hacer frente a tus obligaciones de pago. Una persona, una empresa o un gobierno tiene dos tipos de obligaciones de pago, aquellas para subsistir (comida, luz, gasolina, colegios, nóminas, seguros sociales…) y las financieras (pago de hipoteca o de préstamo por la casa, el coche o finca, o proyecto, o planta industrial o cualquier proyecto nuevo). La primera depende del nivel de gasto de cada uno, o de cada empresa, o de cada gobierno, pero todos tienen que gastar en subsistir, las personas, las empresas y los gobiernos. La segunda depende esencialmente del nivel de deuda de cada uno. Los habrá con poca, mucha, muchísima o ninguna deuda. Es decir, los habrá que no tengan que pagar nada, porque sencillamente no tienen ningún tipo de deudas, o los habrá con mayor o menor carga financiera.

Centrémonos en por qué un Gobierno tiene deuda, o cómo esta se genera. Me siento en la obligación de recordarte, aunque sé que lo sabes, que el gobierno (ya sea central o regional o local) se financia con nuestros impuestos. Es decir, si no hay impuestos, no hay gobierno que valga. Es importante hacer esta aclaración o insistencia porque parece que a la gente se le olvida. Es decir, nuestro dinero, que a nadie nos lo han regalado (por lo menos a mí no y no conozco a ningún familiar o amigo o conocido que se lo hayan regalado), viene siempre del mismo sitio: trabajo (bueno, también hay rentas del capital, pero eso es para lo que tienen capital invertido). Sí, ya sé que hay por ahí gente que ha heredado, o que le ha tocado la lotería; yo no los conozco, siempre me ha dado por pensar que lo de la lotería es una farsa, porque no conozco a nadie cercano que le haya tocado, y ya es raro. Bien, pues la deuda del gobierno se genera porque se gasta más de lo que le damos todos. Es un poco flipante, ¿no? Encima que le damos de nuestro trabajo parte de nuestros ingresos, se gasta más de lo que recibe. Eso es lo que se llama déficit fiscal, déficit de ingresos frente a los gastos.

Si echas un vistazo a la cuenta de resultados (ingresos y gastos) de las administraciones, puedes observar las partidas de ingresos y de gastos. Para darte una referencia, cuando una empresa quiebra, todos los empleados se quedan sin empleo y los empresarios o locos o insensatos que invirtieron se quedan sin nada de lo que pusieron cuando se acumulan deudas (pérdidas acumuladas, o mayores gastos que ingresos acumulados), y los que financian (normalmente los bancos o, en otras ocasiones, los malvados mercados) dicen que ya no financian más. Es por tanto cuando la empresa se encuentra incapaz de afrontar sus obligaciones de pago (tanto para subsistir como para hacer frente a sus deudas). Ojo, normalmente no se quiebra porque en un ejercicio se pierda dinero, pero sí es normal que se quiebre cuando se llevan varios ejercicios perdiendo dinero, demostrando que esa actividad no es sostenible (qué palabra, sostenible, deberían ponerla en el diccionario de los políticos).

Espero no estar entrando en conceptos complicados, y que la descripción sea sencilla.

Es decir, el estado se gasta más de lo que ingresa; entonces, algún insensato le presta dinero (un banco o varios, o los malvados mercados). La cuestión es que desde hace décadas, España siempre ha tenido deuda, es decir, que siempre ha tenido que pagar interés. Esto es como si alguien, durante toda su vida, siempre ha tenido deudas. Ya sea una hipoteca o cualquier tipo de deuda. Eso es así. La cuestión es cuál es el nivel de deuda (¿alto, bajo?), y si crece o se reduce. El caso es que en 2004, cuando el inútil de ZP llegó al Gobierno, España tenía un nivel de deuda muy bajo, inferior al 50% del PIB, que es muchísimo menos que Francia, que Alemania o Italia. Cuando digo muchísimo menos, es que, en aquellos tiempos, Francia tenía casi el doble, y Alemania también, e Italia, unas 3 veces más. Pero en el verano de 2011, es decir, solo 7 años después, la situación es diferente, es dramática.

En estas líneas no pretendo criticar a un gobierno o a otro (añadir el adjetivo que añado a ZP no es intencionado, me sale solo, natural), solo ofrecerte datos, y tú, que de tonto no tienes un pelo, saques tus propias conclusiones.

Sigo. En verano de 2011, nuestra querida España va camino de la ruina. Porque el déficit fiscal sigue disparado después de que ZP no haya hecho más que aumentar el gasto público. (Con esta política de gasto se produce el efecto contrario que con la política de reducción de gasto. Si reduciendo el gasto – bajando salarios a funcionarios y subiendo impuestos a todos los españoles- encabronas a todos, te puedes imaginar cuando aumentas el gasto: la fiesta para todos, ¡yujuuu!, ¡esto es la fiesta!). Pero ojo, el aumento de gasto que lleva a cabo ZP y muchas regiones, durante los primeros años no generan un problema de déficit porque, primero, los ingresos siguen aumentando y porque, aunque se genere déficit, España parte de un bajo nivel de deuda. Es como si tú u otra persona no tiene deudas y se tiene que endeudar por algo, comparado con una persona endeudada ya hasta las cejas y que necesita más deuda. La situación no es la misma, y el que te tiene que prestar no te mirará igual en el primero que en el segundo caso.

Pero ¿qué pasa en 2011? Sencillamente pasa que España hasta ese momento ha demostrado que no le importan los desequilibrios, y que el Estado se gasta lo que haga falta (¿le importa a alguien?). ¿Es esto una actitud responsable´? Y es en 2011 cuando el desequilibrio fiscal está a un nivel desorbitado. Desorbitado significa la friolera de llevar camino de cuatro años gastando muy por encima de las posibilidades. Pongamos las cosas en perspectiva. Imaginemos que tú, yo o cualquiera tiene una deuda, y, por los motivos que sean, en un periodo de 3-4 años doblamos esa deuda, durante un periodo en el que nuestros ingresos (negocio o trabajo) está en crisis, pero no cambiamos nuestros hábitos de gasto y seguimos saliendo, comiendo fuera y viajando a esquiar y a la playa. Después de doblar prácticamente la deuda de 2008 (cuando estalla la crisis financiera global) hasta 2011, es decir, a un ritmo muy rápido, ¿qué nos dirá el banco cuando volvamos a pedir que si nos da más crédito?

Seguramente el banco nos pedirá más garantías y nos sugerirá que por qué no dejamos de gastar y demostramos un poco de responsabilidad y compromiso con las obligaciones de pago contraídas. ¿Este comentario, te parece fuera de lugar? ¿Te parece insensato? ¿Qué pensarías de un padre que tiene deudas hasta la camisa (con familia, hijos, hipoteca, colegios, comedor…) y sigue yendo al bar o a los toros como si no tuviera deudas? ¿Y si además su empresa, la que le paga todos los meses, empieza a tener problemas? ¿Qué pensarías sobre esa persona que no modifica sus hábitos de gastos ante la amenaza que existe de que se quede sin trabajo o que le rebajen el salario? Si esa persona no modifica su hábito de gasto y pierde su trabajo, ¿le prestarías tú dinero para que no solo alimente a su familia, sino para que siga yendo al bar y a los toros? Eso es lo que "los malvados mercados nos han dicho a España". Es decir, o demuestras responsabilidad, o yo no te presto más.

Esto más o menos es lo que le debieron de decir a ZP, en verano de 2011, para que saliera corriendo a decir, oye, que convoco elecciones en noviembre, que es mejor para todos. ¿Qué te parece la realidad contada de esta manera?

Sigo. Entonces, finales de 2011, ¿qué se puede hacer con la situación? La situación es la siguiente: desequilibrio entre ingresos y gastos del Estado (administración central y autonómica) que ha sido desbocado durante los últimos 4 años. Pues hay que reducir el desequilibrio como sea, y rápidooooo. ¿Tú qué harías? ¿Cómo se cogen los cuernos de este toro? ¿Qué harían otros?

Desde ese momento, finales de 2011, España necesita demostrar que es un país responsable con sus obligaciones de pago. Pero se podría pensar, ¿y por qué? Pues porque si uno no es serio, pierde credibilidad. ¿En qué consiste la labor de un Gobierno? A mí sinceramente me parece que la cosa es muy simple. Gobierno, tú estás ahí porque nosotros, los españoles (trabajadores, sobre todo) te financiamos, por lo tanto, sé responsable y no gastes más de lo que te damos. Si gastas mal, o no me gusta cómo gastas, en unos años, no te votaré. Pero ante todo, no nos metas a los demás en problemas. Eso es lo que yo le pido a un gobierno, por encima de todo. Luego están los ideales de cada uno, pero eso en 2011, e incluso hoy, da igual. Si, da IGUAL, porque se trata de sobrevivir, de superar la MEGA CRISIS de sostenibilidad de ESPAÑA. Si España quiebra, lo que estamos viviendo desde 2008 es una película de Walt Disney. O, dicho de otro modo, si España no hubiera afrontado el desequilibrio fiscal, los hombres de Negro ya habrían venido y habrían tomado medidas mucho más salvajes, estilo Grecia o Portugal (bajar más el salario de funcionarios, recortar las pensiones, cerrar infinidad de empresas públicas deficitarias…).

Recuerda, Antonio, una cosa fundamental. Todo esto ocurre porque estamos endeudados. Si España, en 2008 no hubiera tenido deuda, hoy no habríamos pasado por esta crisis. Pero, imagínate si en vez de deuda, España hubiera tenido posición contraria a la deuda, si en vez de deuda, hubiéramos tenido patrimonio positivo. Sí, esa situación que tú y yo tenemos, es decir, que nuestros activos son superiores a nuestras deudas o pasivos. Porque, aunque en España mucha gente tiene hipoteca, hay muchos que tienen activos que respaldan esa hipoteca, y muchos otros que no la tienen porque la terminaron de pagar. Si se hubiese dado esa situación, entonces estos años habrían sido un mal sueño. Pero ¿tú te imaginas que España no tuviera deudas? ¿Te imaginas un sistema de gobierno que no solo no hubiera gastado más de lo que le dábamos en impuestos, sino que además hubiese sido ahorrador? ¿Te lo imaginas?

¿Te imaginas a políticos que fuesen tan austeros que todos los años se consiguiera gastar menos de lo que les damos? ¿Es eso posible en este país? ¿Ha pasado esto alguna vez por la cabeza de un político? Yo, si algún partido político tuviera como único objetivo de programa alcanzar la posición de patrimonio positivo, me afiliaría sin dudarlo y hasta le donaría algo de dinero.

Recuerda que no tengo color político, solo analizo los números. Hubo un político que sí que pensó en esto, y aunque no consiguió pasar de una situación de deuda a una situación de patrimonio positivo, sí consiguió reducir el endeudamiento porque convirtió los déficits fiscales en superávits fiscales. Te dejaré que adivines quién fue este político, seguro que le conoces.

A mí me gustaría, si he podido explicar claramente la situación, que los politicuchos de este país que tanto se lanzan a criticar lo que haga el de enfrente, o el de al lado, que piensen dónde estamos, de dónde venimos y dónde tenemos que ir. Esos que pregonan "si yo estuviera en el gobierno, dejaba de pagar la deuda para que los mercados no dicten nuestras políticas". O los que dicen "los mercados nos están obligando y empujando a la situación de crisis que vivimos, esto es la dictadura de los mercados". "Que le den a la troika y a Europa".

Antonio, ¿tú qué piensas? ¿Qué te parece? ¿Qué hacemos?

A veces sueño que España ha cambiado, que la sociedad ha mejorado muchísimo su nivel educativo y entonces no se oyen demagogias como las que oímos todos los días.

Nadie quiere esta crisis, nadie, pero que todo el mundo sepa que estamos en esta grave crisis porque el Estado ha fracasado. Porque el Estado Español lleva más de 30 años endeudándonos, y cuando el nivel de deuda ha alcanzado el punto de casi no retorno, nos dicen que no nos dejan más dinero. No nos preguntemos que por qué no nos dejan más dinero. Ya lo sabemos: porque nuestros dirigentes han sido unos irresponsables. Seamos maduros, sensatos, lógicos y afrontemos la realidad, como hacen las empresas cuando pasan por este proceso. O se afronta la realidad, o se va al agujero. No juguemos con los sentimientos de las personas, no tratemos de engañarles, no abusemos de nuestra posición para decirles mentiras y demagogias. Seamos realistas, sinceros, también positivistas. Se puede salir de esta, pero todos juntos, entendiendo la situación.

Me encantaría que la gente tuviera metido en la cabeza como primera cosa de la vida el evitar la quiebra, ahorrar, no gastar, enseñar a los niños desde pequeños a ahorrar para que nunca, nunca más se repita esta crisis. ¿Sabías, Antonio, que esta crisis se podía haber evitado? Es muy sencillo. ¡¡Si no hubiéramos tenido deuda, no habríamos tenido crisis!! ¿No te parece sumamente sencillo? Tú mira qué países están sufriendo la crisis y mira si ves algo en común a todos ellos: su nivel de deuda, y la deuda se genera solo por una cosa, cuando gastamos más de lo que ingresamos durante un periodo de tiempo, simplemente. ¿Tú te imaginas una empresa, un restaurante o una productora que se pasa 30 años perdiendo dinero y aumentando su deuda? Eso ha sido España, salvo un pequeño momento de finales de los 90 y principios de los 2000.

Repito e insisto, no tengo colores políticos, no simpatizo con ningún partido político, solo me repugna que la política de ESTADO nos haya metido en esta crisis, pero, sobre todo, porque siempre pagan las clases más desprotegidas. Esos que se piensan que el Estado les protege, esos son los más perjudicados, y por culpa del ESTADO, que es el que se ha endeudado hasta las cejas.

Querido Antonio, no sigo más, después de tanto rollo. Espero de veras no haberte aburrido, y haber podido ofrecer un poco de luz sobre la realidad que nos rodea. Pero sobre todo que entiendas cómo hemos llegado hasta aquí y por qué estamos sufriendo lo que estamos sufriendo.

Un fuerte abrazo.

Luisaco (@numerosycosas)

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más artículos

Costa Rica: coqueteando con el populismo

Desde hace varias décadas, Costa Rica se ha convertido en un referente en desarrollo humano, como el desarrollo de una extensa clase media, y la promoción de una economía de servicios

Crisis en el estatismo

La tarea contra el estatismo es fundar nuevas escuelas y universidades liberales o transformar a las instituciones educativas para que la cultura libertaria penetre en la población y la puedan defender contra el estatismo.