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Venezuela: fascismo del siglo XXI

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El socialismo marxista sigue siendo bien visto gracias a su dominio de la propaganda y los medios de comunicación secuestrados por la casta comunista.

El fallecido presidente venezolano Hugo Rafael Chávez Frías llamó “fracasado fascista” al expresidente José María Aznar en marzo de 2009, cuando este se reunió con opositores venezolanos en Madrid. Además dijo que Hitler se quedaba corto a su lado.

En agosto de 2012, el entonces presidente Chávez arremetió contra el candidato de la oposición Henrique Capriles, calificándolo de fascista “por venir de una familia burguesa”. Por esta razón no consideraba un irrespeto ni una mentira llamarlo fascista. Además, dijo Chávez, Capriles tiene nexos con la derecha colombiana.

Con motivo de las protestas de 2017, el dirigente de Podemos y asesor de la dictadura venezolana, Juan Carlos Monedero, sostuvo ante los medios de comunicación de su país que la oposición venezolana era fascista porque había quemado las instalaciones de una asociación cultural. Justo en ese momento a manos del Gobierno iban 80 muertos y 15.000 heridos, después de tres meses de protesta.

En fecha más reciente, 9 de octubre de 2018, el presidente Nicolás Maduro advirtió contra el “brote fascista en América latina” y destacó los logros de su país para hacer frente a esta ideología. Las declaraciones de Maduro se produjeron un día después de la victoria del candidato brasileño Jair Bolsonaro, quien había dicho que los votantes habían mostrado que querían dejar atrás el socialismo porque no querían un régimen como el de Venezuela.

Estas son solo algunas de las tantas veces que los gobernantes venezolanos, representantes del socialismo del siglo XXI, han calificado como fascistas a sus opositores, señalando de una vez que derecha y fascismo son lo mismo. Pero, ¿por qué se aprovechan los populistas de izquierda del término fascista para etiquetar a todo el que se aleja de sus creencias y equiparar al fascismo con la derecha? ¿Por qué se humilla y se trata de manchar la reputación del contrario llamándolo fascista y no comunista?

En parte, la explicación tiene que ver con que el fascismo perdió la Segunda Guerra Mundial y fue oportunamente repudiado y el comunismo se anotó entre los vencedores. Sin embargo, el socialismo marxista, que ha asesinado 20 veces más que el socialismo de Hitler, sigue siendo bien visto gracias a su dominio de la propaganda y los medios de comunicación secuestrados por la casta comunista.

Diversos autores, a lo largo del siglo pasado y lo que va de este, han estudiado a profundidad el tema del fascismo, el comunismo y, más recientemente, el populismo, y han  encontrado elementos comunes entre ellos.

En su libro, Las máscaras del fascismo, el politólogo peruano Juan Claudio Lechín W. sostiene que existe un lazo que une el fascismo europeo de Mussolini y Hitler con el socialismo del siglo XXI de Castro, Chávez y Evo Morales: su tajante antiliberalismo. El propósito de los caudillos fascistas al implementar un modelo coercitivo es desmontar el sistema liberal. Para Lechín, entre fascismo y comunismo hay pocas diferencias, y por esta razón los llama a ambos fascismo.

Mientras tanto, el filósofo chileno Axel Kaiser y la politóloga Gloria Álvarez analizan en El engaño populista  el  desprecio de los populismos por la libertad individual y la idolatría por el Estado, lo cual los emparenta con totalitarismos del pasado.

No hay que olvidar que los nazis adoptaron, a su vez, los métodos soviéticos. Importaron de Rusia el régimen de partido único, la formación de la policía secreta, los campos de concentración, la ejecución y encarcelamiento de los opositores, los métodos de propaganda y muchas otras prácticas no menos terroríficas. Ambos sistemas, el fascismo y el comunismo, han manifestado siempre su adoración por el Estado, la refundación de la república mediante una Asamblea Constituyente, crear un nuevo ejército. Somos enemigos a muerte del sistema capitalista, decía Hitler, porque explota al débil con sus salarios y valora al ser humano de acuerdo con su riqueza. Tanto el nazismo alemán como el fascismo italiano también fueron regímenes populistas. Sus programas de gobierno sin duda alguna han inspirado a los populistas del siglo XXI. Hay grandes coincidencias entre el programa de 25 puntos de Hitler y el de la Venezuela chavista.

Algunos escritores liberales como Ian Vásquez o Alberto Benegas Lynch han publicado artículos recientes donde observan que el régimen venezolano muestra evidentes formas de autoritarismo, al utilizar militares para juzgar a civiles sin derecho a la defensa. Ambos autores comparan el nombramiento arbitrario de la Asamblea Nacional Constituyente con las prácticas del mismo Mussolini, quien usaba las corporaciones para reemplazar al parlamento.  Además, la creciente dependencia de colectivos armados para intimidar y asesinar opositores es un claro indicio de fascismo.

Así como ha proliferado la literatura que muestra su preocupación por la creciente insurgencia de movimientos populistas en América Latina y Europa, también hay autores que muestran su asombro ante las prácticas prefascistas en algunos Gobiernos y movimientos que ya no ocultan su talante antiliberal.

La ex-Secretaria de Estado Madeleine Albright publicó recientemente Fascismo: una advertencia, un ensayo donde ella observa preocupantes características fascistas en regímenes como Turquía, Rusia, Hungría y Estados Unidos entre otros. Dice Albright que estas características se observan en el populismo de hoy, tales como el desprecio a los ideales jeffersonianos del gobierno popular, el debate razonado, la libertad de expresión, el sistema judicial independiente y las elecciones libres. Para ella un “fascista es un matón con ejército” y lo que separa a un fascista de un dictador es el uso de la violencia con el fin de conseguir o mantener lo que quiere.

Si observamos los rasgos que definen a un fascista podemos ratificar que Maduro, como antes Chávez, cumplen a cabalidad con estas cualidades. El régimen venezolano después de haber desmontado todas las instituciones democráticas, fulminado la división de poderes, adoctrinado el ejército, despreciado a la justica, acabado con las elecciones libres y amordazado y anulado la prensa libre ahora no solo apresa y destierra a sus opositores, sino que los lanza por una ventana después de torturarlos.

5 Comentarios

  1. Más que fascismo es más un
    Más que fascismo es más un régimen comunista.

    • Totalmente de acuerdo. El
      Totalmente de acuerdo. El columnista se contradice al preguntar «¿Por qué se humilla y se trata de manchar la reputación del contrario llamándolo fascista y no comunista?» para luego descalificar al chavismo llamándolo fascista en vez de comunista.

  2. La clave radica en la
    La clave radica en la coacción sistemática, también llamada coacción estatal, que siempre ha sido defendida por comunistas y fascitas; y combatida por los anarquistas-capitalistas.

  3. El problema es el claro
    El problema es el claro interés de emparentar procesos externos del pasado con la realidad de nuestro país, Hitler pudo haber dicho que era social democrata, pero o democrata, pero igual lo iban a emparetar con los presidentes de países de avanzada…justamente porque el interés es calificar a estos gobiernos con los personajes que historicamente se desprecian.
    me pregunto y en países tan liberales como EE-UU o España acaso no hay » formación de la policía secreta, los campos de concentración, la ejecución y encarcelamiento de los opositores, los métodos de propaganda y muchas otras prácticas no menos terroríficas» ? y si no lo hay abiertamente acaso no las apoyan , por lo menos a EE-UU y qué es Guantánamo, qué es la CIA???
    pregunto compatriota y que certeza informativa tienes tú para decir y afirmar esto? «Además, la creciente dependencia de colectivos armados para intimidar y asesinar opositores es un claro indicio
    de fascismo.»
    Finalmente, y no encaja , por ejemplo Donal Trump, Bolsonaro, Macri, Temer, entre otros en este parámetro clasificatorio que tú haces? «Si observamos los rasgos que definen a un fascista podemos ratificar que Maduro, como antes Chávez, cumplen a cabalidad con estas cualidades. El régimen venezolano después de haber desmontado todas las instituciones democráticas, fulminado la división de poderes, adoctrinado el ejército, despreciado a la justica, acabado con las elecciones libres y amordazado y anulado la prensa libre ahora no solo apresa y destierra a sus opositores, sino que los lanza por una ventana después de torturarlos. Usted debe estar bien ido demasiado para acusar al Estado de este crimen, sin tener los pelos en la mano.

    • El que no quiere ver, así tenga 20 – 20 de visión no vera jamás. UD se responde con sus propias preguntas, pero no las oye.


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