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Conthe y las regulaciones masivas

Publicado en Libertad Digital

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Evidentemente, esto significa más control y burocracia para las empresas cotizantes y más poder para la CNMV, medidas que no llevarán a nada positivo.

La burocratización del mercado siempre nos conduce a una ralentización del mismo; no sólo a nivel global, sino también particular. Por ejemplo, todos sabemos que una empresa con un alto grado de burocracia o normativas internas se vuelve torpe, resta recursos económicos y humanos enfocados a los clientes para desviarlos hacia el control interno y desaniman a los actores económicos que participan, ya sean clientes, trabajadores o accionistas. Si así ocurre en una empresa concreta, ¿por qué no ha de ocurrir cuando algún ingeniero socio-económico las impone por la fuerza a todo el sector? Si Conthe se dedica a burocratizar el mercado financiero sólo conseguiremos desanimar a los inversores y a los procesos naturales de mercado como OPAs, OPVs, fusiones, etc., creando un sobrecoste artificial. Excepto para la CNMV, claro, que ganará poder dejando estéril una parte del terreno económico.

Otro gran problema del control burocrático de Conthe son los abusos reales del regulador. ¿No se tendría que sancionar a la CNMV por culpar falsamente a empresas como Martinsa cuando el regulador la acusó de filtrar información privilegiada? Si tanto le gusta la transparencia a Conthe, ¿no tendría que informar de las razones por las que cierra una empresa y hace despedir a 50 personas como ha ocurrido recientemente con el caso Vetusta? ¿No tendría que ser sancionada la CNMV, o al menos investigada, en el caso Gamesa? La empresa en cuestión tuvo malos resultados y antes de la publicación oficial de los mismos se los envió a la CNMV. Al rato, y antes que la información llegase al mercado, la cotización de Gamesa llegó a perder hasta un 2%.

Si se burocratiza el mercado sólo conseguiremos que sea la burocracia la que se compre y se venda. Los burócratas ni son infalibles ni son mejores moralmente que nosotros. La gran diferencia entre el regulador y una empresa, entre el alto burócrata y un particular, es que los primeros dictan las leyes pudiendo pasar por encima de ellas cuando les conviene, mientras que los demás sólo podemos obedecerlas.

Los "males" que muchos ven en el libre mercado y la sociedad no se erradican con prohibiciones ni miles de leyes. Si así fuese, la respuesta a todos los problemas de la humanidad serían facilísimos: instaurar un estado comunista mundial y matar la libertad para siempre. Cuando alguien así ha actuado en el pasado en nombre del bien común sólo ha producido tragedias irreparables. El señor Conthe está haciendo con las empresas que cotizan en bolsa lo mismo desde que ocupó su cargo: luchar contra lo que considera injusticias del mercado debido a su erróneo concepto de la economía, creando injusticias más grandes que todos pagan y que sólo benefician a unos pocos.

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