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Katrina cumple un año

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Antes de que el Katrina besara las costas de Luisiana, Home Depot distribuyó miles de generadores, leña, o baterías a la zona. La capacidad de Wal Mart de hacer llegar a los vecinos alimento, agua, más todo lo que creían más adecuado para su protección fue tan portentosa que su reconocimiento ha sido general. Las compañías telefónicas remozaron sus instalaciones y sus repetidores de señal para que ningún ciudadano se quedara sin hacer una llamada salvadora.

¿Qué fue de la actuación pública? El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Tierra había construido unos diques preparados para un huracán de grado 4. Siempre se habló de mejorarlos ante el temor de que algún día llegaría a la ciudad un huracán con su máxima fuerza (5), pero los grupos ecologistas lograron detener la iniciativa, gracias a una eficaz campaña en contra. Más tarde, el pasado junio, el Cuerpo llegó a reconocer su mala gestión. Eso sí, elaborando un informe de 6.000 páginas que ha costado casi 20 millones de dólares. Las autoridades locales no supieron coordinarse y sólo supieron hacer funcionar a una pequeña fracción de las 149 bombas de achique que tenían en su poder.

Como hay una oficina abarrotada de burócratas para cualquier aspecto de la vida, los Estados Unidos cuentan con la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA), creada precisamente para situaciones como esa. Su actuación dejaría a Joan Clos, en comparación, como un héroe de la gestión de catástrofes. Prohibió a la Cruz Roja su entrada en los primeros días en el área de la catástrofe. Envió toneladas de hielo a áreas no afectadas por el huracán, simplemente por la mala gestión y mandó a varias unidades de bomberos a donde no se les necesitaba.

¿Y la reconstrucción? Wal Mart envió en los primerísimos días 17 millones de dólares, millar y medio de camiones con mercancías gratis y comida para 100.000 personas/día. No todo llegó a su destino, porque la FEMA prohibió la entrada de varios camiones porque lo que llevaban "no era necesario". Lo que no ha podido evitar es que dicha compañía y Home Depot hayan enviado donaciones por valor de 4.000 millones de dólares. Mientras que las ayudas públicas están esperando a que la burocracia las apruebe, las compañías privadas de seguros han realizado no menos del 80 por ciento de los pagos reclamados por los dueños de viviendas.

Cien mil millones de dólares. Esta es la distancia entre los 22.000 millones que costaron al erario público los atentados del 11 de septiembre y los que ha desembolsado con motivo del paso del huracán Katrina. Una parte de los mismos han sido gestionados por la FEMA, cuya desastrosa gestión, reconocida por demócratas y republicanos, ha sido premiada el pasado mes de mayo con su disolución, para ser sustituida por otra oficina todavía más grande y con más recursos. Cosas de la política.

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