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Madinemos

Publicado en Libertad Digital

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La retirada voluntaria de Susana Díaz de la carrera para dirigir el PSOE deja como principal candidato a ocupar la secretaría general a Eduardo Madina, un joven socialista que apenas lleva una década amorrado al presupuesto y, por tanto, es garantía de renovación. Enfrente tendrá a Pedro Sánchez, un ZP con estudios que, como Madina, empezó a cobrar un sueldo público también en 2004. Las dos criaturas se disputarán el liderazgo del PSOE con el permiso de Carmen Chacón, otra jóvena renovadora pero con algo más de experiencia, puesto que se subió al coche oficial en 1999 y además ha sido ministra con Zapatero, mérito que en según qué ámbitos del PSOE tiene también su importancia.

La posibilidad de que Madina sea finalmente el preferido por los afiliados socialistas ofrece un panorama apasionante en la izquierda, con el PSOE compitiendo abiertamente con Pablemos por ver qué partido disparata más en su discurso antisistema. Madina, además, es probablemente el político más soporífero de todos los que escriben ocasionalmente en los periódicos, lo que no es nada fácil dado el nivel existente entre la profesión, pero es que este muchacho talla sus artículos en basalto. Como ejemplo sublime de los extremos a los que puede llegar una mezcla apropiada de tedio y pedantería, consúltese el último artículo del protocandidato socialista en el diario El País, "El paso suspendido de la cigüeña", donde Madina le atiza al lector una mano de citas de Engels en pleno arrebato de originalidad. El pobre becario de turno solo atinó a resumirlo de esta manera antes de salir huyendo de la redacción en busca de apoyo psicológico: "La defensa de la diversidad hacia fuera entre colectivos, se acompaña de pluralidad hacia dentro". Ele.

Madina ha dado abundantes pruebas de que es casi tan sectario como Pablemos e igual de versátil. Uno se confiesa republicano y, en consecuencia, anuncia que votará a favor de la Ley Orgánica de sucesión del trono de España, y el otro trinca una beca de una organización eminentemente corrupta para pasar una temporada viendo mundo a costa del sufrimiento de los estafados por las preferentes que dice defender. Ahora bien, Pablemos no es tan peñazo como Madina. Es decir, no hay quien lo soporte más de un par de minutos en La Sexta, cuya programación está a su servicio como la de Telecinco al de Belén Esteban, pero como escribe poquito en la prensa y además va siempre al grano, sus alardes de marketing pijoflauta son más llevaderos. 

Susana Díaz ha dado un paso atrás a ver qué hacen estos desoficiados con su partido, pero no es descartable que antes de que el PSOE se convierta en Madinemos aparezca en la calle Ferraz en un trono de salvadora, portado a hombros por los barones más insignes del partido y con Moreno Bonilla de cabo de andas.

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