Skip to content

Morados de billetes de 500

Publicado en Libertad Digital

Compartir

Compartir en facebook
Compartir en linkedin
Compartir en twitter
Compartir en pinterest
Compartir en email

Los datos son claros. El 62,65 por ciento del valor de todos los billetes que circulan por el país corresponden a billetes de 500. Puede que usted no haya visto ninguno, pero ya son más de 101 millones de unidades que representan ni más ni menos que un tercio de todos los billetes de esta cantidad que circulan en la zona euro. El caso recuerda al milagro de los panes y los peces por la velocidad a la que se multiplican a nuestro alrededor. Y es que desde el mes de abril de 2005 el número de billetes morados ha aumentado en un 32%.

Este extraño fenómeno no es ajeno a la política del gobierno español. Por todos es sabido, por todos excepto Trichet, que los billetes de elevado valor suelen acudir en ayuda del mercado negro y que, a su vez, el mercado negro crece sin descanso allí donde los gobernantes se empeñan en prohibir, obligar, subvencionar, imponer o intervenir las acciones libres de los ciudadanos. Con casi cada nueva ley que se aprueba en este país se propicia un nuevo ámbito para el mercado libre ilegal.

El afán regulador del gobierno es tal que los individuos ven cada vez más rentable organizar sus transacciones y finanzas al margen de los Solbes, Montillas, Rodríguez y del Estado en su conjunto. En definitiva, la razón para que España esté llena de billetes de 500 euros no es otra que las múltiples políticas de ingeniería social que asfixian la libertad económica, verdadera base del crecimiento económico y del avance de la prosperidad en nuestra sociedad. Que dejen de limitar las libertades económicas de los españoles y ya verán cómo los papelillos morados se van "misteriosamente" para otro lado.

Más artículos

Crisis en el estatismo

La tarea contra el estatismo es fundar nuevas escuelas y universidades liberales o transformar a las instituciones educativas para que la cultura libertaria penetre en la población y la puedan defender contra el estatismo.

‘Road to freedom’: Stiglitz contra Hayek y Friedman

Resulta vergonzosamente claro que Stiglitz no ha leído mucho a Hayek. La afirmación de que Hayek basó su economía política en la competencia perfecta entre seres humanos racionales que se supone que lo saben todo sobre cualquier cosa es un disparate.