Skip to content

No a los vuelos subvencionados

Compartir

Compartir en facebook
Compartir en linkedin
Compartir en twitter
Compartir en pinterest
Compartir en email

Hace unas semanas, según publicó ABC, Michael O’Leary, presidente de Ryanair, solicitó al Gobierno de España que eliminara las subvenciones para los vuelos a Canarias. Palabras que podrían ser tachadas como «boberías económicas» pero que, sin embargo, son muy sensatas.

Muchos piensan que los beneficiarios de estas ayudas públicas son los canarios, pero se equivocan. Los únicos beneficiados son las empresas aéreas que operan en las Islas, como Binter o Iberia, y los políticos que implementan este tipo de políticas populistas y dañinas a cambio de votos.

El precio en un mercado libre viene determinado por las valoraciones subjetivas de los distintos agentes que intervienen intercambiando bienes y servicios. Sin embargo, cuando se introducen las subvenciones se distorsionan los precios y los beneficiados no son los consumidores, sino las empresas, que ven garantizados sus ingresos sin necesidad de satisfacer a sus usuarios.

La explicación es simple. Imaginemos que el precio de mercado de un vuelo Gran Canaria-Madrid está en 80 € y que la mayoría de usuarios son residentes en las Islas. Esto significaría que los canarios estarían dispuestos a viajar por ese precio y que existirían compañías aéreas dispuestas a realizar el servicio.

Sin embargo, el panorama cambia cuando introducimos una ayuda del 50%. El precio va a seguir siendo 80€ para los residentes en las Islas, pues era el de mercado, pero lo que cobrarán las empresas será 160€. De esta forma, las compañías aéreas que operan con residentes se olvidarán de satisfacer a sus consumidores con buenos precios y servicios, dado que pueden incrementar sus ganancias a costa de los contribuyentes.

Esto fue lo que ocurrió hace unos años cuando se pasó del 33% al 50% de subvención. Los precios no sólo no bajaron, sino que subieron en un 15% aproximadamente. Esto supuso un beneficio importante para la empresas aéreas, pero no para los usuarios.

Tenemos que preguntarnos cómo es posible que Binter vuele entre Gran Canaria y Tenerife por 70€ para residentes y 140€ para turistas cuando Ryanair consigue volar de Londres a Dublín, con una distancia casi cinco veces mayor, por menos de 50€.

Si se eliminaran estas mal llamadas ayudas ahorraríamos más de 200 millones de los contribuyentes al año. Además, los canarios podríamos disfrutar de vuelos más baratos y esto favorecería al turismo de las Islas.

Eso sí, las empresas como Binter e Iberia tendrían que rivalizar con compañías más competitivas, que tienen unos costes por pasajeros inferiores, menos trabas administrativas y que pagan menos impuestos en sus países. Y claro, esto a los políticos a lo mejor no les interesa.

Más artículos

Crisis en el estatismo

La tarea contra el estatismo es fundar nuevas escuelas y universidades liberales o transformar a las instituciones educativas para que la cultura libertaria penetre en la población y la puedan defender contra el estatismo.