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Que emprendan otros

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El Banco Mundial ha recogido esta preocupación por las trabas regulatorias, fiscales, financieras y de todo tipo a la creación de empresas y lo ha convertido en un informe anual que evalúa la situación en 178 países. DoingBusiness 2008 se llama el quinto y último, y refleja una España poco amable con la creación de empresas. Tiene a 37 países por delante en facilidades a la empresarialidad y sólo en Europa hay hasta 19 economías más proclives a los negocios. Algo nos falla.

En realidad nos fallan muchas cosas. Especialmente en cuatro de los diez apartados que tiene en cuenta el Banco Mundial: poner en marcha una empresa es una labor de 47 días por los 15 de media en la OCDE y el coste como porcentaje de la renta es también el triple. ¿Extrañará que el informe nos sitúe en el puesto 118 en este apartado?

Más llamativa es la situación del mercado de trabajo, ya que de los 178 países nos coloca en el 154. Hay apenas veinte economías de las consideradas por el informe en las que el simple negocio de contratar a un trabajador está más reprimido que en España. El canto al fomento del empleo es como el de David Bisbal, uno no querría oírlo pero es imposible huir de él. Lo entonan los políticos, con sus horrísonos discursos. Pero la realidad es que contratar a un trabajador es una auténtica machada que sólo se hace si realmente merece mucho la pena. ¿Es tan raro que hayamos tenido ese diferencial con Europa en la tasa de desempleo?

Los impuestos (93 en la lista) y la protección a los inversores (83) son los otros dos puntos negros de nuestro examen. Bastaría con hacer reformas significativas en estos cuatro apartados hacer de España un lugar amable con las empresas.

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