Skip to content

Zapatero se hace el sueco

Publicado en Libertad Digital

Compartir

Compartir en facebook
Compartir en linkedin
Compartir en twitter
Compartir en pinterest
Compartir en email

El modelo del estado del malestar sueco desapareció hace años y Suecia es hoy uno de los países más liberales y dinámicos de la esclerotizada Europa. El país aparece en el índice de libertad económica de la Fundación Heritage justo detrás de Suiza y Estados Unidos. El dato no es sorprendente si tenemos en cuenta que el 60% de su PIB viene del comercio y que es el país con el mayor índice de multinacionales per cápita. Los horarios comerciales están completamente liberalizados y el número de horas y días que abre una empresa depende de la voluntad de los propietarios y, en última instancia, del consumidor.

El gobierno socialdemócrata saliente, que rigió en minoría con el apoyo de ex comunistas y verdes, abolió el impuesto de sucesiones y donaciones. Por otro lado, el impuesto de sociedades es de los más bajos de Europa. Además, Suecia ha estado a la cabeza de los procesos de liberalización en Europa. La banca, las telecomunicaciones, la electricidad o el transporte son hoy mercados donde brillan la competencia y sus favorables efectos. Incluso se han llevado a cabo procesos de privatizaciones en áreas como la defensa nacional. Los trenes se privatizaron, y ocurrió antes que en Inglaterra. El metro de la capital está en manos de una empresa francesa y uno de los mayores productores y proveedores de energía eléctrica del país es una empresa alemana que ostenta la mitad de la estratégica producción nuclear de la nación.

El gobierno también trabajó en la privatización de la sanidad pero la oposición frontal de los sindicatos complicó la aplicación del proyecto. Aún así, uno de los mayores hospitales de Estocolmo fue privatizado hace un par de años y es parte de una sociedad con ánimo de lucro que cotiza en la bolsa. El fraudulento sistema de pensiones de reparto ha sido sustituido por uno más cercano al de capitalización en el que el contribuyente puede elegir entre distintas formas de inversión.

Por último, el paro dejó de ser la lacra de lo más desfavorecidos desde que se suprimió el salario mínimo y el típico esquema de adoctrinamiento propio de los sistemas educativos europeos ha sido eliminado gracias a implantación del cheque escolar. Este es el modelo sueco de la actualidad a cuya creación ha contribuido decisivamente la izquierda en la última década y en el que previsiblemente profundizará el nuevo gobierno liberal-conservador. Si Zapatero fuese todo lo liberal que cuenta a la prensa extranjera seguiría el modelo sueco.

Más artículos

El lenguaje económico (XXXVII): salario

El salario es un precio (información) y también la cantidad de dinero (y otros beneficios no monetarios) que se percibe por realizar un específico trabajo. El trabajo no es una mercancía, pero su precio «se determina en el mercado del mismo modo que se fijan los precios de las mercancías»