“La estimación del costo de capital es crucial para los gerentes corporativos al tomar decisiones de inversión. Al evaluar un nuevo proyecto o expansión, las empresas deben comparar el retorno esperado del proyecto con el costo de obtención de capital. Si el retorno esperado supera el costo de capital, la inversión creará valor para los accionistas”.
— Aswath Damodaran (Universidad de Nueva York)
En el actual contexto de tensiones geoeconómicas y geopolíticas, las grandes corporaciones afrontan efectos sistémicos, entre ellos el aumento —en distinta magnitud— de su costo de capital. La cita de Aswath Damodaran, profesor de finanzas de la Universidad de Nueva York, sintetiza la importancia de este concepto. Este ensayo lo examina de forma breve y accesible, sin recurrir a formulaciones matemáticas complejas, desde dos perspectivas: la economía neoclásica tradicional y la Escuela Austriaca. El objetivo es comprender cómo dichos conflictos inciden en la volatilidad del costo de capital corporativo a escala internacional.
Concepto del costo de capital según la economía neoclásica tradicional
Según la economía neoclásica, el costo de capital es una herramienta financiera estratégica y cuantitativa para la toma de decisiones de inversión. Representa la tasa mínima de rendimiento que debe generar un proyecto para cubrir sus costos de financiamiento y mantener o aumentar el valor de mercado de la empresa.
Esta herramienta financiera es utilizada con varios fines y comprende, principalmente, los siguientes aspectos:
- Evaluación de proyectos: El costo de capital se utiliza como tasa de descuento para determinar la rentabilidad de una inversión o expansión. Si el rendimiento esperado es inferior al costo de capital —o al rendimiento de una alternativa comparable ajustada por riesgo—, el proyecto destruye valor para los accionistas. [
- Optimización de la estructura financiera: Permite combinar deuda y capital propio en proporciones que reduzcan el costo total de financiamiento y maximicen el valor para los accionistas. Este indicador se conoce como costo promedio ponderado de capital (WACC, por sus siglas en inglés).
- Tasa de descuento para proyectos: El costo de capital permite calcular el valor presente de los flujos de caja esperados mediante indicadores como el valor presente neto (VPN) y la tasa interna de retorno (TIR). Una inversión es viable si su rendimiento supera el costo de capital; de lo contrario, destruye valor para la empresa.
- Medición de la rentabilidad de los activos: Permite determinar si las divisiones, líneas de negocio o activos existentes generan un rendimiento superior al costo de los recursos empleados.
- Medición del riesgo: Permite estimar el riesgo del negocio. Cuanto mayor sea el riesgo percibido por inversores y acreedores, mayor será el rendimiento exigido y, por tanto, el costo de capital de la empresa. [1]
La perspectiva de Damodaran: La Prima por Riesgo País (CRP) como canal de transmisión
Para comprender la volatilidad del costo de capital desde el marco neoclásico en tiempos de crisis global, es indispensable acudir a la metodología de Aswath Damodaran sobre la valoración de activos internacionales. En el modelo tradicional de fijación de precios de activos de capital (CAPM), el costo del capital propio (\(K_{e}\)) se calcula a partir de una tasa libre de riesgo y una prima de riesgo de mercado ajustada por la volatilidad del activo (beta). Sin embargo, Damodaran argumenta que en entornos globales interconectados y afectados por crisis geoeconómicas, este cálculo es insuficiente.
Damodaran introduce formalmente la Prima por Riesgo País (CRP, Country Risk Premium) como un ajuste aditivo fundamental al WACC cuando las corporaciones operan o tienen exposición en mercados expuestos a la inestabilidad. La (CRP) no es un valor estático; es un indicador altamente volátil que se expande inmediatamente ante amenazas de expropiación, sanciones comerciales, inestabilidad institucional o conflictos bélicos periféricos.
Al incrementarse la CRP de una geografía debido a tensiones geopolíticas, el costo del capital propio de cualquier firma expuesta a ese mercado aumenta simétricamente. De este modo, la economía neoclásica cuenta con un mecanismo explícito para traducir la incertidumbre geopolítica cualitativa en un ajuste de tasa cuantitativo, elevando el umbral de rentabilidad exigido a los proyectos y forzando la parálisis o reubicación de las inversiones corporativas.
Evidencia estadística del impacto de los conflictos geoeconómicos y geopolíticos actuales en el costo de capital corporativo internacional
Los actuales conflictos geopolíticos y geoeconómicos han elevado el costo de capital corporativo al aumentar las primas de riesgo asociadas con la inflación, la fragmentación de las cadenas de suministro y las tensiones comerciales. La evidencia estadística indica que estos riesgos no solo alteran los flujos macroeconómicos, sino que también encarecen directamente las tasas de descuento y el financiamiento empresarial.
El riesgo geopolítico (GPR)
En un estudio cuantitativo seminal, Carney et al. (2024) aislaron el efecto del riesgo geopolítico (GPR) sobre el costo de capital de las empresas en economías emergentes. El estudio analizó 55 900 observaciones de 19 economías emergentes entre 1987 y 2018. Sus resultados muestran que los conflictos geopolíticos elevan el riesgo percibido y desplazan capital hacia mercados desarrollados más seguros, lo que incrementa el costo del capital propio de las empresas en los países emergentes.
Según la investigación, un aumento de una desviación estándar en el índice de riesgo geopolítico eleva, en promedio, 25 puntos básicos (0.25 %) el costo del capital propio. Asimismo, los autores concluyen que los episodios geopolíticos intensifican la percepción de riesgo y favorecen la salida de capitales hacia mercados desarrollados. Cuando aumenta el índice GPR, la volatilidad bursátil reacciona de inmediato y los inversores exigen mayores rendimientos, lo que encarece el capital propio de las empresas locales.
Incidencia del costo de financiamiento público y deudas colaterales en el costo de capital
Según estudios del Fondo Monetario Internacional (FMI), los conflictos geoeconómicos y geopolíticos han provocado importantes salidas de capital y depreciaciones cambiarias en las economías emergentes. En respuesta, sus bancos centrales han mantenido elevadas las tasas de interés de referencia, encareciendo el costo de capital.
El FMI estima que el aumento previsto del gasto en defensa, especialmente en la Unión Europea y Estados Unidos, podría representar en promedio el 2.7 % del PIB en varios países y elevar la deuda pública entre un 7 % y un 14 % (Balima et al., 2026). Esta presión fiscal aumentaría las tasas de interés globales y produciría un efecto desplazamiento (crowding out), encareciendo el crédito bancario y el costo de capital corporativo. (Véase gráfico 1)
Gráfico 1.
Las amenazas geopolíticas y el gasto en defensa nacional han aumentado en los últimos años. (Fuente: Blog del Fondo Monetario Internacional).
Según el estudio del organismo multilateral, los efectos de los conflictos geopolíticos y geoeconómicos sobre el PIB son más persistentes que los de otras crisis económicas, debido a los cambios estructurales que generan. (Véase gráfico 2)
Gráfico 2.

Los daños económicos de los conflictos son más persistentes que los de otros tipos de shocks. (Fuente: Blog del Fondo Monetario Internacional).
Canales de transmisión geoeconómica hacia el costo de capital
Las tensiones geoeconómicas influyen en el costo de capital corporativo y en su promedio ponderado (WACC) mediante diversos canales, entre los que destacan los siguientes:
- Exposición a sectores estratégicos: Las empresas vinculadas con semiconductores, energía o tierras raras presentan mayor volatilidad bursátil que el mercado general, lo que eleva su costo de capital propio.
- Reubicación productiva (nearshoring y friendshoring): Sustituir proveedores eficientes por otros considerados geopolíticamente seguros reduce los márgenes operativos y debilita la cobertura de intereses. Esto puede deteriorar la calificación crediticia, aumentar el costo de la deuda y desviar recursos hacia la reubicación en detrimento de proyectos más rentables.
Impactos sectoriales diferenciados
El riesgo geopolítico afecta de manera distinta a cada industria. En los sectores energético y tecnológico, por ejemplo, los mecanismos que modifican el costo promedio ponderado de capital (WACC) difieren considerablemente.
- Sector energético: Las empresas de petróleo, gas y energías renovables presentan flujos de caja altamente volátiles. Según la evolución de los precios de las materias primas, las tensiones geopolíticas pueden alterar tanto el costo de la deuda como la beta (β) del capital. Alrededor del 55 % de los líderes del sector considera la complejidad geopolítica su principal desafío operativo. Los bloqueos marítimos, las sanciones y las expropiaciones alteran los márgenes de ganancia. Aunque conflictos territoriales o interestatales pueden elevar temporalmente los precios energéticos, esos incrementos no son sostenibles a largo plazo. Dado que estos proyectos de infraestructura suelen extenderse entre 15 y 30 años, un aumento del índice GPR eleva la prima por riesgo de incumplimiento de los bonos corporativos. Además, una rebaja en la calificación de la deuda de empresas expuestas a zonas de conflicto encarece su financiamiento en los mercados de capitales.
- Sector tecnológico (fragmentación y riesgo sistémico): En las grandes empresas tecnológicas y los fabricantes de semiconductores, el riesgo geoeconómico eleva la prima de mercado incorporada en el modelo CAPM (Capital Asset Pricing Model), utilizado para estimar el rendimiento esperado de una inversión según su riesgo relativo frente al mercado. La industria tecnológica depende de cadenas de suministro altamente concentradas, como la fabricación avanzada de semiconductores en Taiwán. Las restricciones comerciales, los aranceles y las políticas de friendshoring aumentan el riesgo de interrupciones operativas y de costosas reubicaciones. La creciente vulnerabilidad del sector tecnológico a las tensiones geopolíticas eleva su beta (β) sistémica, ya que sus acciones suelen reaccionar con mayor intensidad ante los conflictos comerciales. En consecuencia, aumenta el costo del capital propio (COE), encareciendo el financiamiento de proyectos de innovación e inteligencia artificial.
El enfoque sobre el costo de capital de la Escuela Austriaca
Para la Escuela Austriaca —representada por Eugen Böhm-Bawerk, Ludwig von Mises y Friedrich Hayek—, el costo de capital no depende exclusivamente de variables cuantitativas. Su análisis incorpora la preferencia temporal, la heterogeneidad del capital y la incertidumbre radical. A diferencia del enfoque neoclásico, basado en modelos matemáticos y de equilibrio para estimar una tasa precisa, la perspectiva austriaca sostiene que el valor del capital y los riesgos del entorno dependen de las valoraciones subjetivas de los empresarios y de la intervención estatal en los mercados.
Elementos determinantes del costo de capital en la Escuela Austriaca
- Preferencia temporal: El tipo de interés, núcleo del costo de capital, refleja cuánto valoran las personas el consumo presente frente al futuro. Un mayor ahorro reduce la tasa de interés natural y, con ello, el costo de capital de forma sostenible.
- Heterogeneidad del capital: El capital no es un fondo uniforme, sino una combinación de herramientas, maquinaria, instalaciones y materias primas integradas en distintas etapas de producción. Por ello, su costo varía según la duración y la posición del proyecto dentro del proceso productivo.
- Manipulación monetaria y ciclo económico: Cuando los bancos centrales reducen artificialmente las tasas de interés mediante expansión crediticia sin ahorro real, distorsionan el costo de capital. Esto incentiva inversiones de largo plazo aparentemente rentables, pero sin recursos suficientes para completarse, lo que favorece un auge insostenible seguido de recesión.
Análisis del riesgo geopolítico desde la premisa austriaca
- Incertidumbre radical: Desde la praxeología y la teoría del proceso de mercado, la geopolítica genera una incertidumbre que no puede estimarse con probabilidades objetivas ni con datos históricos acumulados.
- Deterioro del cálculo económico: Las guerras, sanciones, barreras comerciales y medidas proteccionistas interrumpen la cooperación y distorsionan las señales de precios. Sin información transparente, los empresarios encuentran mayores dificultades para asignar recursos eficientemente.
- Prima de riesgo subjetiva: El riesgo geopolítico no se reduce a la beta bursátil. Cada empresario incorpora a sus proyecciones una prima basada en su valoración de la incertidumbre regulatoria y de posibles interrupciones en las cadenas de suministro, lo que puede volver inviables proyectos antes rentables.
- Expansión estatal y efecto desplazamiento: Los conflictos suelen justificar más gasto militar, controles de capital, aranceles e intervenciones indirectas en industrias. Estas medidas desplazan recursos del sector privado y distorsionan los incentivos empresariales.
- Mayor preferencia temporal: Ante guerras, expropiaciones o bloqueos, los agentes priorizan el consumo presente y la liquidez sobre la inversión de largo plazo. Esto reduce el ahorro disponible y eleva la tasa de interés natural y el costo real del capital.
- Refugio en activos duros: Para protegerse de la pérdida de poder adquisitivo asociada con la expansión monetaria destinada a financiar conflictos, los agentes recurren a activos considerados más resistentes a la intervención estatal, como el oro.
Desde la perspectiva austriaca, el riesgo geopolítico eleva el costo de capital mediante factores humanos y conductuales. La intervención estatal incrementa la incertidumbre, altera el orden espontáneo del mercado, reduce el ahorro real y acorta y complejiza los horizontes de planificación, por lo que los agentes exigen mayores rendimientos.
Conclusiones
En el ámbito corporativo predominan los métodos cuantitativos de la economía neoclásica para evaluar riesgos, oportunidades de inversión, volatilidad y otros factores que determinan el costo de capital.
No obstante, la Escuela Austriaca aporta una perspectiva valiosa para comprender cómo los conflictos geopolíticos afectan su volatilidad. Aunque no emplea las herramientas estadísticas, econométricas y matemáticas del enfoque neoclásico, incorpora variables cualitativas esenciales, como las decisiones políticas, las valoraciones subjetivas y los efectos de la intervención estatal sobre el funcionamiento de los mercados internacionales.
En síntesis, pese a sus diferencias metodológicas —cuantitativas en la perspectiva neoclásica y cualitativas en la austriaca—, ambas coinciden en que la intervención gubernamental excesiva, expresada en regulaciones, gasto público desmedido, manipulación artificial de las tasas de interés y guerras arancelarias, ha distorsionado el costo de capital a escala global, aunque con distinta intensidad.
Bibliografía
- Balima, H., Lagerborg, A., & Weaver, E. (2026, 8 de abril). Las guerras dejan un pesado lastre económico y el aumento del gasto en defensa fuerza decisiones difíciles. Blog del Fondo Monetario Internacional.
- Carney, R. W., El Ghoul, S., Guedhami, O., & Wang, H. (2024). Geopolitical Risk and the Cost of Capital in Emerging Economies. Emerging Markets Review, 61, Article 101115. doi.org
- Damodaran, A. (2024). Country Risk: Determinants, Measures and Implications — The 2024 Edition. Stern School of Business, New York University.
- Ortiz, Á., Rodrigo, T., & Saborido, P. (2026). Geopolitics, Geoeconomics, and Sovereign Risk: Different Shocks, Different Channels. BBVA Research y CRIW (NBER). [1]

