¡Adiós, que me voy, que no me conocéis…!

Es verdad que la política es un arte de lo posible; que las circunstancias cambian, a veces radicalmente; que los ciudadanos, incluidos los políticos, son y deben ser libres de elegir o cambiar de opinión.

Hidrógeno, ¿volver a los viejos errores?

El hidrógeno se combina muy bien con el oxígeno para formar agua y esa reacción es muy energética, además de poco contaminante, por lo que aprovecharla es algo razonable en una sociedad tan dependiente de la energía.

El capitalismo salvaje de Corea del Norte

Tienen una ventaja competitiva diferencial con otros países: que en su territorio se pueden realizar actividades ilegales en el resto del mundo, porque en su territorio no hay leyes. Y las élites norcoreanas han desarrollado los mecanismos para promocionar y distribuir su producto, eso sí, con las dificultades que cabe esperar.

¿Es Bitcoin el MySpace de las criptomonedas?

Si se inventara una tecnología que sea significativamente superior, nada impide que Bitcoin la incorpore. No habría ningún impedimento material, aunque sí podría haber impedimentos legales por la vía de las patentes aun tratándose de código abierto.

Por un 8 de marzo liberal

No se puede permitir que el 8 de marzo sea liderado por personas, pero sobre todo por ideas, que promueven la colectivización de los recursos naturales y los medios de producción. Sería revertir un modelo económico y político de éxito que está permitiendo tener un proyecto vital a millones de personas, muchas de ellas mujeres.

En Argentina no basta con el equilibrio fiscal

El emprendedor es el motor del crecimiento. El emprendedor argentino, y cualquiera que se atreva a la odisea de invertir en la Argentina, sabe que enfrentará los impuestos más altos de la región, que no tendrá acceso al crédito local, que convivirá con una de las tasas de inflación más altas del mundo.

De Mayo del 68 a febrero de 2021: revueltas y revoltijos

Pasolini, reconocido comunista, en pleno movimiento estudiantil en Italia, escribió un poema donde declaraba que, en las violentas revueltas, él apoyaba a los policías, por ser estos precisamente parte de la clase obrera, y tener que soportar la locura de unos violentos con una causa difusa