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El problema de la autoridad política y el contrato social

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El Estado no es moralmente aceptable porque el acuerdo que nos ofrece no es válido.

Governments are considered ethically permitted to do things that no nongovernmental person or organization may do (Michael Huemer)

Si hay algo que debemos destacar los liberales/libertarios es que a la gran mayoría nos apasiona la lectura de obras en las que tanto se defienden como atacan las ideas de la libertad. Quizás esto se produzca por el hecho de que el mainstream del pensamiento político y económico tiende hacia el intervencionismo en los diferentes planos del eje del imaginario colectivo, por lo que para reafirmar (o poner en duda) nuestras ideas y tener argumentos de peso para poder defender la libertad, debemos hacer un mayor esfuerzo intelectual para descubrir por nosotros mismos los valores que defendemos.

Hace pocos días llegó a mis manos uno de esos libros que todo amante de la libertad debiera leer, The Problem of Political Authority, de Michael Huemer. Un tratado de filosofía política con grandes ideas que trata de explicar por qué el Estado es ilegítimo o no moral y por qué un mundo en anarquía puede funcionar. Tal como explica el propio autor, él no se consideró anarquista hasta que comenzó a estudiar las ideas que presenta en el libro.

Por todo ello, aprovecho este espacio que me proporciona el Instituto Juan de Mariana para comenzar una reseña de este magnífico libro. Dicho análisis, debido a la densidad del libro, debe hacerse por partes, por lo que aquí sólo presento los dos primeros capítulos: el problema de la autoridad política y la no voluntariedad del contrato social.

El problema de la autoridad política

Michael Huemer comienza el primer capítulo de su libro describiendo una historia que sirve de parábola perfecta para comprender el problema de la autoridad política, esto es, ¿por qué vemos como algo moralmente aceptable lo que hace el Gobierno mientras que si eso mismo lo hiciera cualquier individuo lo repudiaríamos?

Comenzamos con un pequeño relato político. Vives en un pequeño pueblo con un problema de crimen. Vándalos vagan por el pueblo, robando y destruyendo la propiedad de las personas. Nadie parece hacer nada. Así que un día, tú y tu familia decidís ponerle fin. Tomáis vuestras armas y vais en búsqueda de vándalos. Periódicamente, capturáis a uno, lo lleváis de vuelta a vuestra casa a punta de pistola, y lo encerráis en el sótano. Provees a los prisioneros de comida para que no mueran de inanición, pero planteas mantenerlos encerrados en el sótano por unos años para darles una lección.

Después de operar de esta forma durante semanas, decides hacer rondas por el vecindario, empezando por el vecino de al lado. Cuando abre la puerta, le preguntas, “¿Ha notado la reducción del crimen estas últimas semanas?” Él asiente. “Bueno, es gracias a mi.” Empiezas a explicarle tu programa anticrimen. Notando la expresión de preocupación en la cara de tu vecino continuas. “De todos modos, estoy aquí porque ya es hora de recoger su contribución al fondo de prevención contra el crimen. Su factura del mes es de 100 dólares».

Muy poca gente aceptará pagarte de buen grado por lo que quien rehúse hacerlo lo llevas a tu sótano con los vándalos; por lo que tu conducta comenzará a ser cuestionada por la mayoría de tus vecinos.

Enhorabuena, te acabas de comportar como un Estado “rudimentario”, pero a diferencia de este, tú no has sido aceptado por la población, sino todo lo contrario, ¿por qué? Pues puede ser que sea porque no has hecho un juicio justo ni a los vándalos ni a los evasores de impuestos, pero aunque aplicaras un reglamento y hubieras proveído de un juicio justo a los presuntos culpables obligando a la población a formar parte del jurado, no serías aceptado, incluso, añadirías “otro crimen a la lista de tus horrendas acciones: la esclavitud temporal de tus vecinos para servir en tu “sistema judicial”. 

La diferencia entre el Gobierno y el individuo que actúa de esta manera es de autoridad política, tú actúas como si fueras el Gobierno cuando en realidad no lo eres. Pero, ¿qué significa tener autoridad política? Según Huemer, un Gobierno tiene autoridad política cuando (i) tiene legitimidad política, esto es, cuando tiene derecho a gobernar y, por tanto, a elaborar leyes y hacerlas cumplir mediante coacción; (ii) existe la obligación política por parte de los ciudadanos de obedecer a su Gobierno, incluso aunque puedan ser moralmente rechazables —como el pago de impuestos—.

La autoridad política se basa en 5 principios: (1) Generalidad, esto es, el Estado aplica sus normas a todos los ciudadanos, aunque este principio está limitado por (2), y es que la autoridad es específica a sus ciudadanos y residentes en su territorio, pero no a los ciudadanos de otros países extranjeros; (3) el Estado puede imponer las leyes que considere oportunas, aunque no tiene un poder ilimitado, por ejemplo, no puede establecer la esclavitud; este último punto está relacionado con (4), esto es, la gran amplitud del rango de actividades humanas que puede regular el Estado, desde los contratos laborales hasta el uso individual de drogas; (5) por último, el Estado es la máxima autoridad dentro del territorio, por lo que ningún agente tiene el mismo derecho a hacer lo que hace el Estado.

Pero, ¿por qué existe esa autoridad política?, ¿por qué el Estado puede usar la fuerza física como amenaza para quién incumple las normas y lo vemos como algo aceptable? Según Huemer, “la teoría del contrato social es la justificación más prominente de la autoridad de los últimos 400 años”. Dicha teoría viene a decir que el Gobierno y los ciudadanos tienen una relación contractual, esto es, el Estado provee unos servicios a los últimos a cambio de que estos contribuyan de forma obligatoria al sostenimiento del mismo, ya sea obedeciendo las leyes como pagando los impuestos.

La teoría del contrato social

Fijémonos que el contrato social justifica la legitimidad política: cuando firmamos un contrato nos obligamos con otra parte a realizar ciertas actividades de forma voluntaria, por ejemplo, si una persona intenta arrancarte un diente por la calle estará mal, pero, en cambio, si acudimos a un dentista y acordamos que nos quite un diente, entonces nadie estará violando ningún derecho.

Sin embargo, ninguno de nosotros ha podido firmar ningún tipo de contrato social con el Estado, ni tan siquiera lo hemos tenido delante de nuestros ojos, por lo que aceptar explícitamente dicho contrato se hace imposible, ni tan si quiera si aceptáramos que en la época en la que se formaron los diferentes Estados se firmaron acuerdos entre éstos y los ciudadanos, ¿por qué los nacidos después de ese acuerdo quedan obligados? Es una servidumbre que se perpetúa a lo largo del tiempo. Pero como advierte Hume, casi todos los Gobiernos se han constituido por usurpación o conquista.

Pero un contrato se puede aceptar no sólo de forma explícita, sino también existe la posibilidad de aceptarlo de forma implícita, esto es, se puede aceptar un acuerdo sin necesidad de firmar ningún contrato o sin decir “vale, estoy de acuerdo”, de las siguientes maneras:

  • Consentimiento pasivo, esto es, no expresar rechazo alguno: “el que calla, otorga”.
  • Por otro lado, podemos aceptar tácitamente un acuerdo cuando disfrutamos de sus beneficios; este es el caso de cuando vamos a un restaurante y después de comer nos traen la cuenta, el camarero en ningún momento nos dijo que nos iba a cobrar de manera explícita, pero aceptamos pagar igualmente porque lo aceptaste implícitamente cuando pediste la comida.
  • A veces podemos prestar consentimiento mediante nuestra presencia, por ejemplo, si en una fiesta nos indican que todo el mundo que asista debe ayudar a limpiar cuando finalice dicha fiesta, si te quedas, es que estás de acuerdo con los términos del acuerdo.
  • Por último, al participar en algún tipo de proceso, podemos estar aceptando un acuerdo, por ejemplo, al jugar participar en un sorteo, aceptamos pagar un dinero aunque no ganemos, aunque no expresaras explícitamente el hecho de pagar nada al ganador.

Mediante estas cuatro formas de prestar consentimiento pudimos haber aceptado el contrato social:

  • Salvo los anarquistas, muy poca gente ha expresado explícitamente su rechazo al contrato social.
  • También disfrutamos de los beneficios del contrato social, por ejemplo, cuando acudimos a los tribunales o la policía nos defiende de un ladrón.
  • Mediante la presencia en el territorio de un país también podemos estar aceptando que se aplique los términos del contrato social, a saber, si lo rechazáramos votaríamos con los pies y nos iríamos a otro lugar en el que aceptemos las condiciones que establece otro Gobierno.
  • Por último, al participar en el proceso democrático, votando en las elecciones nos haría aceptar las consecuencias que se deriven de los resultados electorales.

El mero hecho de que se aplicara uno de estos métodos nos obligaría políticamente con el gobierno, lo que le daría a este legitimidad política. Sin embargo, ¿tiene validez el contrato social?

Existen al menos cuatro principios que dan validez a un acuerdo:

  1. Debe haber una forma razonable de excluirse del acuerdo, esto es, no deberíamos tener que renunciar a algún derecho para rehusarlo. Por ejemplo, si un amigo nos dice que debemos ayudar a limpiar si queremos ir a su fiesta es algo razonable, a saber, él está decidiendo en qué condiciones puedes hacer uso de su propiedad; sin embargo, si nos dijera que la única manera que tenemos para no ir a la fiesta es cortarnos un brazo no es acuerdo razonable: “puedes demandar que alguien deje hacer uso de tus derechos como coste de rechazar tu propuesta. Puedes demandar que alguien deje de hacer uso de tu propiedad, pero no puedes demandar que alguien deje de hacer uso de su propiedad”.
  2. El disentimiento explícito prevalece sobre el supuesto consentimiento implícito. Supón que vas a un restaurante y le dices al camarero “no voy a pagar ningún plato que me traigas”, pero pides un plato de sopa y el camarero acepta traértelo. Al hacer esto, no estás obligado a pagar porque expresaste claramente que no pagarías.
  3. Por otro lado, imagina que tu jefe te dice que mañana tienes que ir a una reunión con él a las 10 a la mañana sí o sí, y acto seguido te pregunta si tienes algo que objetar, aunque sabes que digas lo que digas la reunión se mantendrá igualmente a la misma hora, por lo que no malgastas fuerzas protestando en contra de algo que no tiene alternativa; esto es, el principio de “quien calla, otorga”, no es universal, puesto que si digas lo que digas el plan propuesto te será impuesto invalida cualquier tipo de acuerdo.
  4. Por último, las obligaciones contractuales son mutuas y condicionales. Tú pagas la comida de un restaurante si te trae la comida, si no lo hace, tú no tienes la obligación de abonar ninguna cantidad de dinero; tampoco estaría obligado el camarero de traerte la sopa si anunciaste previamente que rechazabas cualquier tipo de pago de toda la comida que te sirviera.

Por tanto, y dados estos principios, ¿puede darse como válido el contrato social?

  1. La dificultad de excluirse: seamos sinceros, abandonar un país es muy difícil: por un lado, precisas el visado de otro país para irte a trabajar/residir (salvo que te vayas a un país dentro de la Unión Europea), pero, además, existen lazos familiares o culturales que te hacen renunciar a muchas cosas para poder excluirte del contrato social que se aplica dentro del territorio. De todas formas, como en el caso de la fiesta, puede que estemos hablando de que el Estado tiene derecho a imponerte costes por la renuncia al acuerdo porque el es el propietario del territorio.O, dicho de otra manera, la cuestión es si el Estado tiene derecho a que renunciemos a tanto para marcharnos, esto es, ¿estamos renunciando a algún derecho nuestro al abandonar nuestro país? ¿O en realidad el Estado es propietario de todo el territorio por lo que en realidad es como si un anfitrión decidiera quién puede y quién no estar en su fiesta y bajo qué condiciones? Si el Estado no es propietario, nos estaría apuntando con una pistola para que aceptemos implícitamente el vivir dentro de sus fronteras. En este caso, el Estado no es propietario de la tierra, sino que en gran parte es propiedad de los ciudadanos, es más, en el caso de por ejemplo los Estados Unidos, el control sobre la tierra se deriva de 1) la expropiación de la tierra por parte de los colonialistas europeos a los que originariamente ocupaban la tierra  y 2) el poder coercitivo actual del Estado sobre los propietarios que han recibido títulos a porciones de este territorio, trasmitido a través de las generaciones desde los expropiadores originarios. El problema es que el hecho de ejercer la fuerza no le otorga al Estado ningún derecho de propiedad sobre la tierra dentro de esa región.En la teoría del contrato social, se debate la forma en la que el Estado obtiene autoridad política, y una vez obtenida podría asignarse los derechos de propiedad sobre la tierra que ocupa, por lo que argumentar que el Estado tiene derechos de propiedad sobre la tierra por el contrato social precisa antes del establecimiento de su autoridad política, y su autoridad política no se puede establecer porque sea propietario del territorio, porque antes precisa de autoridad política, esto es, entramos en un argumento circular carente de sentido.
  2. En cuanto a la hora de no aceptar el contrato social si declaras explícitamente que no lo aceptas, los Estados violan esta condición habitualmente: la mayoría rechazamos pagar impuestos, sin embargo, debemos pagarlos igualmente. Es más, generalmente no se ha dado la opción de disentir explícitamente al contrato social a nadie, incluso a los que no desearía rechazarlo.
  3. Por otro lado, aunque rechacemos el contrato social, el resultado será el mismo: el Estado seguirá imponiendo la misma ley e impuestos. La única manera de poder abandonar el poder coactivo del Estado es abandonando su territorio, o lo que es lo mismo, este principio acepta el consentimiento mediante presencia, pero claro, abandonar el territorio y, por tanto, la autoridad del Estado, invalida la autoridad moral del contrato social.
  4. Por último, llegamos a la obligación mutual de las partes. En numerosas ocasiones, el Estado falla a la hora de corresponder en el contrato social, en concreto, a la hora de protegernos, como en el caso de Warren vs District of Columbia, en el que tres mujeres fueron violadas debido a la negligencia policial a la hora de atender a las llamadas de dos vecinas que escucharon los gritos de una mujer (tanto las vecinas como ésta última mujer fueron las víctimas). Las mujeres denunciaron al Distrito de Columbia por tal negligencia, pero el caso fue desestimado: el deber del Gobierno era solo el deber hacia el publico en general, esto es, de disuadir el crimen, pero no de proteger a los individuos. Por tanto, en este como en otros casos similares, no hay validez en el contrato: el Estado no se obliga frente al individuo, y, por esa regla de tres, los individuos no deberían tener una obligación frente al Estado, solo el publico en general, ya que uno no puede mantener que el individuo tiene un deber hacia el Estado, pero el Estado no debe nada al individuo.

En definitiva, el Estado es aceptado moralmente porque tiene autoridad política, pero la autoridad política es una ilusión, al menos si se justifica mediante el contrato social, puesto que carece de toda validez contractual, por lo que no existe voluntariedad a la hora de aceptar ningún tipo de acuerdo con el Gobierno: moralmente, el Estado no es aceptable porque el acuerdo que nos ofrece no es válido.

70 Comentarios

  1. Santiago, si alguien te quita
    Santiago, si alguien te quita 5€ e inmediatamente te devuelve 10€, ¿te ha robado? Pues eso es lo que hace un estado mínimo. Ya que el bienestar económico y las libertades están mejor defendidas cuando la sociedad coopera y crea instituciones políticas y legales. El que se fuerce a todo el mundo a cooperar no es más que un acto defensivo, que trata de evitar la proliferación de free riders que devendría en una disminución del civismo, y en que la propiedad y la libertad no estuvieran eficientemente protegidas.

    • ¿Forzar a una tía a cooperar
      ¿Forzar a una tía a cooperar contigo en el acto sexual es un acto defensivo? Estás pirao, y lo estarías aunque el resultado de la violación fuera un hijo que salvara a la humanidad.
      Lo cierto es que tus paridas son lo más inteligente que se puede argumentar a favor del estado, triste panorama. Aunque fuera verdad esa estupidez de que un estado -mínimo o chiripitongo- te devuelve el doble de lo que te quita, el hecho de que obligue ya lo deslegitima, porque ya somos mayorines para decidir lo que es bueno para nosotros sin que nos lo impongan, atolondrao

    • Este Javiac bebe un Jerez
      Este Javiac bebe un Jerez tan malo ( o peor) que Faked. Por eso yo no cambio mi amadisimo Cabernet

  2. Javiac, no es para cooperar,
    Javiac, no es para cooperar, ya que hay gente muy necesitada que no podría hacerlo; yo escuché un día que el gobierno (vía Estado) existía para limitar el egoísmo.

    Decía Hobbes que el ser humano era egoísta y malo por naturaleza. Yo diré que puede y/o quiere serlo más bien.

    La pregunta sería: ¿de verdad puede un gobierno limitar el egoísmo de todos incluido de él mismo?
    si es que esa es su función claro.
    ¿Y la maldad?

    No sé, tengo serías dudas de que si pudiera hacerlo lo hiciera sin mermar la libertad en sentido abstracto.

    Anónimo, tranquilo, se ha emocionado de más.
    El bienestar sólo está garantizado cuando la gente se necesita o se desea la una a la otra, cuando hace una persona su vida sin pretender fastidiar la ajena, sin promociones de luchas sociales, etc.

  3. Nunca existió un contrato
    Nunca existió un contrato social que abarcara a todos y menos que justificara un gobierno sino más bien una presunción de cordialidad.
    Esta emana de la aversión natural al riesgo de no sobrevivir o vivir en conflicto permanente.
    Esto no sería un contrato pues, porque no se podría ampliar, rescindir…

    • Faked13, todos somos
      Faked13, todos somos profundamente egoístas (algunos lo reconocemos y otros lo ocultan de forma hipócrita), pero al margen de eso, existe el egoísmo racional o ético y el egoísmo irracional (o sociopático). El primero es el poderoso motor de las sociedades libres, mientras el segundo es una amenaza que hay que vigilar y limitar; los free riders son egoístas sociopáticos.

      Existen dos tipos de externalidades positivas, las objetivas y las subjetivas.
      La mayoría entran dentro del segundo grupo (y por tanto no deberían ofrecer ninguna compensación), pero cuando por ejemplo estás siendo víctima de robos sistemáticos por valor de 1.000€, y una acción cooperativa de la sociedad logra reducir a la mitad las pérdidas por robo, es evidente que todo el mundo querría poder beneficiarse del servicio sin tener que pagarlo, pero aun cuando se decida imponer la obligación a todo el mundo de contribuir, si dicho importe es por ejemplo de 200€, no tiene sentido que protestemos por algo que nos beneficia en 300€. Lo tendría tan solo si dicho gasto no fuera eficiente, es decir si costará más que el beneficio que aporta o hubiera alternativas mejores.

  4. JAVIAC, hombre, no tengo muy
    JAVIAC, hombre, no tengo muy claro que exista el altruismo sin ‘ego’ obviamente pero lo de profundamente…
    el simple hecho de no emitir externalidades negativas o no querer hacerlo ya demuestra menos profundidad de eso, digo yo.
    A lo que voy, nada ni nadie puede dar más de lo que tiene o puede tener (esto incluye al Estado); eso demuestra porque los países se endeudan per secula seculorum al pretender hacerlo.
    ¿Un niño es un free rider (o polizón) entonces?

    Las externalidades positivas podrían ser emitidas incluso reduciendo impuestos a determinadas personas, por eso no sé exactamente a qué te refieres.

    Lo que yo sinceramente creo es que en sociedades donde hay más cantidad de necesidades y deseos y no hay tanta redistribución de recursos para saciarlos, tiende a haber más robos en general.

    Un día me preguntaron:

    ¿eres homófobo? y yo respondí que no porque podría salirme un hijo gay.
    ¿eres racista? y yo respondí que no porque podría necesitar a alguien de otra raza.
    ¿eres xenófobo? y yo respondí que no porque podrían repudiarme todas las nativas y quererme una mujer extranjera.
    ¿eres machista? yo yo respondí que no porque los hombres y las mujeres a mi juicio fueron creados para complementarse.

    Lo único que dije fue: soy un poco maltusiano.

    Esto es no ser hipócrita que yo sepa, no como las autoridades gubernamentales en bastantes ocasiones.

    • Faked13, lo de que nadie
      Faked13, lo de que nadie puede dar más de lo que tiene es inexacto, pues en eso se basa el comercio. Dar algo que tu valoras en 10 pero que otro valora en 20. Tu das 10 pero el otro recibe 20. En el caso que nos ocupa, las instituciones legales y políticas de un estado mínimo, ofrecen un servicio que tiene un valor superior a su coste.
      Aunque podría ser que no fuera la opción más eficiente, por eso es positivo que exista una gran descentralización que permita la competencia de múltiples alternativas de servicios públicos, incluyendo municipios anarquistas sin ningún servicio colectivo. Pero si esos anarco municipios, no se responsabilizaran de externalidades que provocaran a sus vecinos, terminarían desapareciendo. En último término también tendrían que tener un mecanismo de decisión colectiva, pues de otra manera no podrían solucionar ciertos problemas y terminarían siendo anexionados.
      En cuanto a la pregunta sobre los niños, estos no son free riders porque nadie elige nacer en las circunstancias en que lo hace, y por tanto la situación de vulnerabilidad del menor es responsabilidad de los padres, que son los que han provocado esa situación; de la misma manera que si pusiéramos en riesgo a un adulto sin su consentimiento, seríamos responsables de cualquier incidente que le pasara.
      En cuanto a ser Malthusiano hoy en dia es un tanto curioso, pues el problema que enfrentaremos en un futuro cercano a nivel global, no es la sobrepoblación sino el invierno demográfico.

    • JAVIAC, una cosa es obtener
      JAVIAC, una cosa es obtener beneficio y otra recibir algo. Tú recibes lo que te puedo dar, otra cosa es que eso para ti subjetivamente sea un mundo. Yo cuando compro un videojuego, doy unos euros pero el beneficio que obtengo según cual sea es brutal, en parte también porque me gustan mucho.
      No creo que sea así como dices, pero piensa lo que quieras.

      El invierno demográfico es causa de haber tenido épocas de gran auge natal y luego disminuir bruscamente, es decir, no seguir una linealidad como decía Malthus. Ya que aunque suene brusco, los hijos para un país son como medios económicos, ya lo demostraban en las guerras; si no crecen en la misma proporción que las demandas sociales pasa esto.
      A mi juicio es el mismo procedimiento de comparación pero en lugar de recursos-personas por ejemplo, hijos-pensiones futuras.

    • es consecuencia* perdón
      es consecuencia* perdón

  5. Sr. Javiac:
    Sr. Javiac:

    No existen las externalidades positivas objetivas. Aunque fuera cierto que si tocas la corneta yo gano 500€, puedo preferir que te estés callado y no ganar nada. Aunque fuera cierto que, como dices, pagándote doscientos evitara que me robaran quinientos, puedo preferir que me roben y no darte nada porque me caes mal y no quiero relaciones contigo. Los gustos y valoraciones de una persona van a misa y son siempre subjetivos por definición. No existe lo subjetivo objetivo, porque es una contradicción en los términos ¿te entra eso en la cabeza?

    Lo que te digo: según tus razonamientos, cualquiera se viola a una tía y como le da cincuenta mil euros, que ésta no se queje que sale ganando. Vete a hacer gárgaras, hombre.

    Lo dicho: los defensores del Estado sois patéticos. Para justificar coacciones ordinarias y sistemáticas recurrís a rebuscados supuestos extremos que jamás se dan en la práctica y ni aun así os salen las cuentas. Los jetas y polizones son el producto típico del Estado, pero los infames los usan para criticar la libertad de negarse a relacionarse con ellos, hace falta desvergüenza y cinismo.

    • Una externalidad positiva
      Una externalidad positiva objetiva es aquella que todo el mundo considera como tal (que te regalen 500€), y no existen alegaciones en contra. En el momento que alguien demuestra que eso le perjudica, y específica en cuanto. La externalidad deja de ser objetivamente buena.
      Para el caso de los servicios públicos, me parece correcto que si alguien considera que no se está beneficiando de los mismos, o no en la misma proporción que el resto, y logra argumentarlo convincentemente ante un juez, este pueda condonar total o parcialmente de sus obligaciones fiscales.

    • Javiac, te repito que los
      Javiac, te repito que los regalos se pueden rechazar sin necesidad de explicaciones ni alegaciones en contra

    • JAVIAC, el juez pertenece al
      JAVIAC, el juez pertenece al sector público. Dudo mucho que le convenzas de algo referente a servicios públicos.
      ¿Cuáles serían tus obligaciones fiscales particulares entonces?

      Sí te dan 1000 € pero te dicen que lo han robado previamente, ¿también?
      Las externalidades positivas objetivas sí existen o pueden existir pero no son ni mucho menos la mayoría ya que tiene que coincidir que a todo el mundo le influya algo en concreto de forma positiva.

    • Berdonio, cuando sales a la
      Berdonio, cuando sales a la calle por la noche ¿puedes evitar la luz de las farolas?

    • JAVIAC, el sol también
      JAVIAC, el sol también «regala» luz y no te cobra impuestos que yo sepa. Creo que debate está ya tornándose un poco absurdo.
      En una población que hay 20.000 personas y 300 farolas por así decirlo, dudo que salgan a 20 pavos de luz cada uno y que lo amorticen todos por igual.

  6. La única valoración objetiva
    La única valoración objetiva es la de mercado, es decir, la derivada de múltiples valoraciones individuales siempre subjetivas. Sin un mercado previo absolutamente libre y voluntario que lo establezca –necesariamente sin Estado-, no tiene ningún sentido hablar de servicios con valores superiores a su coste. Sostener que el Estado se justifica por esto último representa una circularidad inaceptable. Por eso ningún criterio de eficiencia legitima la menor violencia, pues sin un mercado, es decir, sin violencia en absoluto, no se puede saber qué es lo eficiente.

    No se trata de servicios públicos o privados, sino de servicios coactivos no solicitados frente a los libres y negociados: las asociaciones anarquistas no se caracterizan por carecer de servicios colectivos, sino de servicios impuestos. Cuando se habla de Estado –da igual con qué adjetivo se matice- se habla de coacción, y cualquier inicio de violencia, por mínima que sea, es nocivo y repudiable.

    Tampoco ninguna externalidad –siempre una apreciación subjetiva- justifica el menor inicio de violencia, pues para soslayarlas basta con definir claramente derechos de propiedad y responsabilidad.

    Lo relevante no es cómo se organice la gente –mediante regimenes más o menos mutualizados y “familiares” o desligados- sino que se trate de asociaciones absolutamente libres y voluntarias, ya sean mínimas o máximas, reducidas a sólo proveer seguridad o a pormenorizar el menor detalle de la vida, da igual, siempre que no sean impuestas y excluyan toda coacción.

    • Pero a ver Anonimo, ¿quien
      Pero a ver Anonimo, ¿quien establece los derechos de propiedad y la responsabilidad de cada persona? ¿Cada individuo? ¿Y si tu vecino es comunista y no cree en la propiedad? No te das cuenta que la resolución de conflictos sin un árbitro que tenga la capacidad de imponerse y crear consenso en la sociedad, solo nos lleva a la violencia y el salvajismo.

    • Claro que si anónimo. Tu
      Claro que si anónimo. Tu ‘arbitro’ (obviamente justo , bondadoso y angelical) capaz de ‘resolver conflictos’ por estar mas allá del bien y el mal debe estar necesariamente presente y ‘arbitrar’ en todo lugar hasta en mas alla de su propio coto de caza . Os daré un ejemplo de lo que os espera a la sociedad con mentalidades pusilánimes o de rebaño.
      http://foreignpolicy.com/2018/03/07/chinas-long-arm-reaches-into-american-campuses-chinese-students-scholars-association-university-communist-party/

    • Claro que si anónimo. Tu
      Claro que si anónimo. Tu ‘arbitro’ (obviamente justo , bondadoso y angelical) capaz de ‘resolver conflictos’ por estar mas allá del bien y el mal debe estar necesariamente presente y ‘arbitrar’ en todo lugar hasta en mas alla de su propio coto de caza . Os daré un ejemplo de lo que os espera a la sociedad con mentalidades pusilánimes o de rebaño.
      http://foreignpolicy.com/2018/03/07/chinas-long-arm-reaches-into-american-campuses-chinese-students-scholars-association-university-communist-party/

    • Pues si que espero justicia
      Pues si que espero justicia de un juez, y no creo que sea nada extraño. Se que en ocasiones puede no gustarme una resolución judicial, pero mientras la metodología de trabajo que haya seguido sea correcta (haya seguido un procedimiento estandarizado para la toma de decisiones judiciales), no me opondré a la sentencia y espero lo mismo del resto de la sociedad. Pues si alguien no aceptará someterse a la ley, se estaría comportando como un animal, incapaz de entender sus derechos y obligaciones. Y esa persona se las terminaría viendo con mis amigos Smith y Wesson.

    • Pues si que espero justicia
      Pues si que espero justicia de un juez, y no creo que sea nada extraño. Se que en ocasiones puede no gustarme una resolución judicial, pero mientras la metodología de trabajo que haya seguido sea correcta (haya seguido un procedimiento estandarizado para la toma de decisiones judiciales), no me opondré a la sentencia y espero lo mismo del resto de la sociedad. Pues si alguien no aceptará someterse a la ley, se estaría comportando como un animal, incapaz de entender sus derechos y obligaciones. Y esa persona se las terminaría viendo con mis amigos Smith y Wesson.

    • Anónimo, a ver, si
      Anónimo, a ver, si necesariamente se necesita un árbitro siempre para resolver una situación, lo único que demuestra eso es que la naturaleza del ser humano hablando en términos abstractos, deja mucho que desear. Entonces el problema se podría agravar cuanta más gente haya, ya que harán falta más árbitros digo yo. Es pura lógica.

      Sí no es así, simplemente es que tú o algunos en concreto os topais con lo que llaman coloquialmente gentuza.

    • Los jueces pueden corromperse
      Los jueces pueden corromperse ya que no hay nadie que los pueda juzgar. ¿juzgar a un juez? ¿qué película es esa? la gente no suele ser capaz de hacer «autocritica» y me quieres vender la moto de que va a mantener la imparcialidad juzgando.
      Nadie dice que no haya actividad legislativa, lo que pasa que ni mucho menos suele hacerse siempre justicia y es algo que se debe de reconocer. Supongo que eso es lo que está criticando el tertuliano.

    • Respondo al segundo anónimo,
      Respondo al segundo anónimo, porque el primero era yo y nos vamos a hacer un lío; de modo que vuelvo a mi nick habitual (Sí… otra vez el plasta):

      Veo que has faltado a muchas clases, pues todavía andas con objeciones pueriles, a las que hemos respondido por activa y por pasiva cincuenta mil veces. Los derechos de propiedad y responsabilidad se reconocerían y aplicarían por jueces y tribunales sometidos a la jurisprudencia del sencillísimo principio de no agresión inicial, que estipula, por ejemplo, que no reconocer la soberanía individual y consecuente propiedad privada es delito (sin perjuicio de que precisamente en uso de la misma se puedan firmar contratos para conformar sociedades “comunistas” libres y voluntarias).

      Ningún ancap niega la necesidad de árbitros con capacidad de imponerse, pero exigimos que tales árbitros no sean a su vez criminales.

    • Javiac Tu te sometes a la ley
      Javiac Tu te sometes a la ley y eres tan animal como yo (obviamente menos evolucionado) que elijo la pureza no corrupta de la ley natural Eres la masa del rebaño que acepta sin pestañar sus ‘derechos y obligaciones’ , veleidosos intereses del Leviatan. Esto no es mas que mediocre falta de sentido critico , de ausencia de cultura o de la perspectiva histórica que da el vivir . Hay que tomar la experiencia de los sabios , analizarla críticamente y asimilarla no solo andar sobre los ‘ hombros de estos gigantes’ mirando las flores del camino…..pero claro es mas fácil no ir mas allá de nuestras narices.
      A propósito, según tu respuesta hasta podría jurar que ni has leído mi elemental enlace periodístico y seríais un ejemplar ciudadano chino.

    • Javiac,
      Javiac,

      Esto último que dices parece un puro testimonio anarcocapitalista que suscribo.

    • Disculpa. El animal mas
      Disculpa. El animal mas evolucionado que te responde soy yo . … (tan evolucionado que hasta olvide poner mi nombre en el comentario 🙂

    • Javiac … hablando en serio
      Javiac … hablando en serio : Mi critica al estado de derecho (rule of law) es que someterse al mismo implica reconocer el monopolio de la fuerza, cosa no necesaria ni deseable. Antes de las modernas burocracias que representan los estados nación modernos, el monarca era el símbolo de su respetable orden monopólico y la aceptación de la gran mayoría le era imprescindible, como decía De la Boitie, para su permanencia en el poder .
      Esta ‘venerable’ tradición de siglos que heredamos bajo la forma del ‘common law’ era un orden privado descentralizado , sin embargo creció y fue absorbido por un régimen coercitivo monolítico y vertical impuesto por las legislaturas y su brazo armado policíaco. Cualquier parecido de nuestro actual orden legal con el arcano sistema real pretoriano es solo mera coincidencia.
      En fin… como libertario solo puedo aceptar un sistema de garantías individuales mas cercano a la ley natural y su aplicación por órganos privados en libre competencia.
      Imposible? En su momento la sempiterna esclavitud parecía imposible de abolirse…y asi hubiese ocurrido sin molestos tábanos en disidencia razonada como quien esto escribe,. . …(bueno ahora he involucionado de animal a insecto)

    • Faked13, es cierto que sobran
      Faked13, es cierto que sobran leyes y que los jueces se pueden corromper, pero a pesar de eso, es mejor tener un sistema legal. Algo con lo que los anarquistas no están de acuerdo. Pues creen que cada persona debe ser juez, jurado y verdugo. La delincuencia está disminuyendo en el mundo a pesar del incremento demográfico.

    • Berdonio, exigimos que no
      Berdonio, exigimos que no sean a su vez criminales, es lo mismo que decir que exigis que crean en la ley natural, pero ninguna persona que no crea en la ley natural aceptaría ser juzgada por un juez liberal…por tanto para que haya juicio al final hace falta que una interpretación de la justicia esté por encima del resto y tenga capacidad de imponerse por la fuerza (para que sea efectiva).

    • JAVIAC, el sistema legal se
      JAVIAC, el sistema legal se pervierte y pierde credibilidad cuando no hace realmente justicia.
      ¿Qué pasa en esos casos? debería por tanto acojer la resolución en la ilegalidad digo yo. Suponiendo que todo lo que sea anarquista sea sinónimo de ausencia de ley. Eso no está muy claro.
      Si la delincuencia se reduce es porque el coste de ser un delincuente en determinadas sociedades es muy alto (el castigo que se percibe puede ser incluso máximo), no intentes hacerme ver que la demografía no puede influir lo más mínimo.
      Si dijeran que por decir un taco estas siendo un criminal y vas a ir a la cárcel 20 años o vas a tener que pagar 1 millón de euros, nadie lo diría.
      Pero en sociedades dónde hubiera más que pudieran decir un taco, sería más difícil llevar un control, ya que tendría que haber más policías (y que no fueran corruptos claro) para ello.

    • Cesar, no monopolio pero si
      Cesar, no monopolio pero si hegemonía, puede haber competencia, pero es necesario un hegemón.

    • JAVIAC, hablas un poco de
      JAVIAC, hablas un poco de forma platónica. Y Platón era un totalitario de la hos…
      Para eso existe la religión sobretodo monoteísta, Dios se supone que ostenta tal hegemonía.
      Pero claro, no todo el mundo sigue las tablas de la ley pero sí las leyes del gobierno que es el que tiene la fuerza por así decirlo.
      Dudo mucho que un grupo de curas vayan a por ti con tanques, eso ni el KKK.
      De todos modos, para eso está lo que llaman el «imperio de la ley». El tema es que para crear leyes que influyen a todos, deberían de poder contar con el consentimiento de todos, ¿no?
      Para no generar conflictos entre los influidos que no lo han consentido y los que sí claro.
      Algo que ya de parece una utopía. No es de rareza que algunos pidan reformas de constituciones y es precisamente por lo que te acabo de decir.

    • CESAR, tranqui, la evolución
      CESAR, tranqui, la evolución tiene un límite 😀