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Yihadistas: asesinos y musulmanes

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Los yihadistas comenzarán a ser más débiles cuando entre los demás fieles del islam se pase del silencio a su denuncia abierta.

El 13 de noviembre de 2015 se quedará grabado a fuego en la memoria de millones de seres humanos. París volvía a ser golpeada por el fanatismo totalitario de unos terroristas yihadistas. Una noche cualquiera se transformó en una orgía de sangre en la que unos fanáticos asesinaron a sangre fría a más de cien personas cuya única culpa era vivir de un modo que no gusta a esos radicales político-religiosos.

Cuando todavía no podíamos conocer la magnitud real de la tragedia, con algunos terroristas todavía asesinando en el interior de una céntrica sala de fiestas parisina, ya surgían voces diciendo que ese terrorismo nada tenía que ver con el islam. No faltaba incluso quien decía en Twitter que “no se puede ser musulmán y asesino” y además se indignaba con quien no comprendía ese razonamiento. Sin embargo, sí se puede ser “musulmán y asesino”. Es tan posible como ser “cristiano y asesino”, “judío y asesino” o “sintoísta y asesino”.

Casi de forma inmediata otras voces acusaban a todos los musulmanes de ser culpables o cómplices de esos atentados. Se equivocaban. No todos los que tienen como libro sagrado el Corán son terroristas islámicos. Se puede ser creyente en el islam y rechazar el uso de la violencia. Es más, y por mucho que les moleste a los integristas, se puede ser musulmán por cultura y no cumplir ni uno solo de sus preceptos religiosos (lo mismo que pasa con cualquier otra religión).

Además de a cristianos y judíos (o a budistas e hindúes en Asia), los integristas asesinan a musulmanes a los que no consideran como tal por no someterse a una visión de la Sharia igual que la suya. De hecho, lo hacen a diario y de forma masiva en varios países árabes y lugares como Afganistán o Pakistán, Sudán o Nigeria.

Sin embargo, el hecho de que no todos los musulmanes sean terroristas islámicos no significa que el yihadismo no tenga nada que ver con el islam. Rechazar esa relación es como pretender que ETA es algo ajeno al nacionalismo vasco o que el IRA no fuera terrorismo de los católicos de Irlanda del Norte. Es, también, lo mismo que defender que el comunismo o el nazismo nada tienen que ver con Europa.

Las distintas ramas del integrismo, y sus organizaciones terroristas, sí forman parte del islam. Los suníes del Estado Islámico, Al Qaeda o Hamas y los chiíes de Hizbolláh son tan musulmanes como otros suníes y chiíes que nunca cogerían un arma para asesinar a nadie, ni justificarían a quienes lo hicieran.

Es necesario, por tanto, que los demás musulmanes muestren de forma abierta su rechazo absoluto a los más radicales entre ellos. Los yihadistas comenzarán a ser más débiles cuando entre los demás fieles del islam se pase del silencio o la negación de su carácter islámico, o incluso del “está mal pero Occidente ha hecho tal o cual cosa”, a su denuncia abierta. Si no lo hacen, los “locos de Alá” seguirán cogiendo fuerza y asesinando en todo el mundo.

5 Comentarios

  1. Todo musulmán, conocedor del
    Todo musulmán, conocedor del Corán, sabe que la yihad en su versión aniquilación de infieles, es una interpretación ajustada al libro que el propio Mahoma aplicó con fruición, y que desde entonces no se ha dejado de aplicar.
    Cada musulmán, tendrá su opinión, pero como comunidad jamás se han opuesto ni lo harán, por coherencia.

  2. Desde mi punto de vista
    Desde mi punto de vista occidental, hijo de la bendita Ilustración, ciudadano de una constitución liberal (el mayor avance en la socialización humana, donde se respetan los derechos individuales en pro de una convivencia social), ateo (de las religiones hablaremos otro día) y fiel defensor del pensamiento critico y científico y de separar ideas y personas, con amigos musulmanes, y encantado de seguir viajando a esos países, he de decir que el adoctrinamiento islámico es una peste, con perdón.

    Es lamentable cómo se adoctrina a los niños en ese libro (Corán) expansivo, determinista, violento (más te vale que cumplas los disparates del profeta), sexista a más no poder, medieval, anti-ilustrado (¿Qué han aportado a la ciencia en el siglo XX?), etc.

    Por haber escrito esto, ya me habrían apresado, multado sino ejecutado. Sólo espero que mis nietos lleguen a ver alguna brizna de pensamiento crítico en las madrazas y demás escuelas públicas y coránicas, donde surjan movimientos escépticos, agnósticos o ateos respetuosos y abandonen de una vez los estados teocráticos, que tanto daño han hecho a la humanidad.

  3. No parece, más bien al
    No parece, más bien al contrario, que los musulmanes en general estén incentivados para rechazar la Yihab, aunque, a decir verdad, lo único eficaz sería penalizarlos por no hacerlo. Objetivamente, recogen las nueces de árboles bien agitados por el terrorismo. Así que no seamos cándidos, por espontánea solidaridad con la cristiandad no ha de venir ninguna solución.

    Sí, los yihadistas son asesinos musulmanes. Son asesinos que se nutren de la mayor religión política que existe después del comunismo, por tanto, inerradicables sin declararle la guerra al Islam. O la guerrita.

    No se asusten. A instancias de la perversa ideología de género, buena parte de Occidente ya le ha declarado la guerrita (con un par) a la mitad de su población. Se trata de una guerrita estúpida, cobarde, gratuita, injusta y grotesca donde las haya: se criminaliza, a mayor gloria de los parásitos políticos, a millones de inocentes, supuestamente por actos de cuatro enloquecidos pasionales que van por libre. Y pocos nos escandalizamos por ello y nos acordamos del estado de derecho. Pero si se habla de la violencia musulmana, ¡anatema!

    Pues sucede que, al revés de actos pasionales que no responden a la lógica coste-beneficio, los yihadistas sólo se debilitarán cuando su existencia le resulte al mundo islámico más onerosa que útil. Éste es un caso de manual en que sí se podría declarar la guerrita, susceptible de armisticio negociado, a una ideología o confesión objetivamente inductora o receptadora de agresiones. Pero el hipócrita Occidente jamás lo hará, porque se debate en insolubles contradicciones internas.

    Así que relajémonos y disfrutemos de una guerra que va para largo y también tiene sus ardores y alicientes. Personalmente, con un AK-47 en la guantera sería el hombre más feliz del mundo, y pronto no les quedará otro remedio que dármelo.

  4. ESTADO ISLÁMICO ES MADE IN
    ESTADO ISLÁMICO ES MADE IN USA ¡NO TRATEN DE ENGAÑAR AL MUNDO!

  5. ESTADO ISLÁMICO =MADE IN USA
    ESTADO ISLÁMICO =MADE IN USA ¡NO TRATEN DE ENGAÑAR AL MUNDO !


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