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El Gobierno se la juega a un torpe PP

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El futuro Gobierno de Rajoy se quitaba de en medio la "patata caliente" de tener que ser el encargado de sacar adelante tan impopular norma. O eso creían. Al final la realidad resultó muy diferente y a ZP y los suyos la jugada les salió redonda.

Además de por una incapacidad evidente para gobernar de forma correcta, el Ejecutivo de Zapatero se ha caracterizado durante estas dos legislaturas por su habilidad para tomar el pelo al que ha sido estos años el principal partido de la oposición. Y está dando muestra de ello hasta el último momento. Antes del Consejo de Ministros, Soraya Sáenz de Santamaría reconocía que el PP había apoyado que el Gobierno en funciones aprobara el reglamento en cuestión. Como era previsible, en las redes sociales muchos aprovecharon para pasar el foco de la indignación del PSOE al partido de Rajoy. El ardid socialista había sido un éxito.

El PP había caído una vez más en una trampa hábilmente tendida por el PSOE para dejarle en mal lugar. Y buena parte de la responsabilidad de ello recae en la propia víctima, no sólo en el tramposo. En la calle Génova deberían haber tenido en cuenta que este tipo de jugadas caracterizadas por la total falta de sinceridad y lealtad institucional forman parte de la manera de actuar del socialismo español. Ha sido así a lo largo de estas dos últimas legislaturas, y no tenía por qué cambiar durante los últimos días de un moribundo Gobierno en funciones.

Rajoy y los suyos deberían haber tenido en cuenta algo que resulta evidente y que ya comentamos en este espacio digital una semana antes de que el PP cayera en la trampa. A un PSOE que está pasando su peor momento en décadas no le conviene aprobar el reglamento de la Ley Sinde cuando ya gobierna en funciones. Le resulta mucho más práctico dejar este asunto en manos del próximo Ejecutivo. Como el Partido Popular apoyó la norma en el Congreso, va a tener difícil hacer frente (si es que tiene voluntad de ello) a las presiones de los sectores interesados en que el reglamento vea la luz.

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