Skip to content

La propina de Sarkozy

Compartir

Compartir en facebook
Compartir en linkedin
Compartir en twitter
Compartir en pinterest
Compartir en email

Acampar en un edificio público como la universidad es lo más apropiado en estos casos, aunque tal vez la protesta tuviera un mayor efecto si los defensores del derecho al autarquismo académico de los jóvenes españoles okuparan la vivienda del rector Gabilondo y el resto de miembros del claustro. En tal caso, las autoridades de la Autónoma estarían mucho más sensibilizadas con el drama de unos jóvenes que se ven obligados a dormir en tiendas de campaña para defender la universidad española de aquellos que la atacan allende nuestras fronteras.

De paso, el resto de estudiantes no se verían obligados a asistir diariamente a este festival solidario y a las abluciones mañaneras de unos ciudadanos con un ejemplar concepto de la higiene, como se puede comprobar echando un vistazo al reportaje de Libertad Digital Televisión.

El ejemplo de estos revolucionarios nos enfrenta una vez más a la figura clásica del solidario, dispuesto a sacrificar su bienestar en defensa de los derechos de todos. Porque es prácticamente seguro que todos los que acampan en los pasillos de la autónoma, flauta en ristre, son estudiantes de sobresaliente para arriba. Pues bien, aún así prefieren sacrificar su prometedora carrera en defensa de principios tan evidentes como el derecho a vegetar una década en el Alma Máter, sin la amenaza de que una empresa puntera reclame tus servicios para integrarte en la odiosa maquinaria capitalista, a mayor gloria de la burguesía.

Los perrillos que suelen llevar siempre de compañía, y que te miran como diciéndote "por favor, mátame", hoy se sienten legítimamente orgullosos de sus amos. Nosotros también. Si aún queda un gramo de justicia en el mundo, la mayoría de estos activistas acabarán de vicerrectores. Qué menos.

Más artículos

Crisis en el estatismo

La tarea contra el estatismo es fundar nuevas escuelas y universidades liberales o transformar a las instituciones educativas para que la cultura libertaria penetre en la población y la puedan defender contra el estatismo.

‘Road to freedom’: Stiglitz contra Hayek y Friedman

Resulta vergonzosamente claro que Stiglitz no ha leído mucho a Hayek. La afirmación de que Hayek basó su economía política en la competencia perfecta entre seres humanos racionales que se supone que lo saben todo sobre cualquier cosa es un disparate.