El nuevo informe del IJM denuncia el intervencionismo de los poderes públicos en el sector del cine español y el círculo vicioso que se deriva de esta tóxica dinámica. Los datos avalan que la industria cinematográfica española está perdiendo público a pesar de que cada vez recibe más ayudas directas e indirectas, lo que debe obligar a un replanteamiento integral de la relación entre cine y política.
🎬 Colapso histórico de asistencia y consumo. En 1966 se vendieron 403 millones de entradas (101,1 millones para cine español), frente a solo 72,9 millones en 2024 (13,6 millones nacionales). La frecuencia media pasó de 12,4 visitas por persona al año a apenas 1,5. La industria no solo ha perdido volumen absoluto, sino hábito social estructural
📉 Menos cuota de un mercado menguante. La cuota del cine español cae del 22,3% (1966) al 17,7% (2024), un descenso del 20,7%. Si se compara con los máximos cercanos al 30% entre 1967-1977, la caída ronda el 40%. Los españoles van menos al cine y, proporcionalmente, eligen aún menos cine nacional.
🏟 El esfuerzo de supervivencia de los exhibidores. Las pantallas pasan de 7.761 (1968) a 3.566 actuales, tras tocar mínimos inferiores a 2.000 en los años 90. El modelo “multicine” y la apuesta por los “taquillazos” de Hollywood ha permitido sobrevivir con menos espectadores.
💶 Explosión de ayudas públicas directas. Las subvenciones abonadas de forma directa por el gobierno central al sector pasan de 19,1 millones (1994) a 61,7 millones (2014) y superan los 152,9 millones en 2023. En términos reales, las ayudas se multiplican por 3,6 entre 2013 y 2023 (de 42,8 a 152,9 millones, en términos constantes). El gasto público consignad entre 2013 y 2023 por el Ministerio de Cultura asciende a 825,9 millones. Esta cifra no incluye ayudas autonómicas cada vez más cuantiosas, como los 9 millones que ha comprometido recientemente el gobierno catalán.
🧾 Privilegios fiscales extraordinarios. Con deducciones en el Impuesto de Sociedades que llegan a ofrecer descuentos del 30% hasta un máximo de 20 millones, el cine ha recibido más de 310 millones en descuentos fiscales desde 2015 hasta 2022. Las comunidades concapacidad legislativa también están actuando en este sentido, caso por ejemplo de País Vasco, donde estos incentivos se traducirán en 40 millones de descuentos fiscales a lo largo de 2026. Estas ventajas se complementan con un trato diferencial en el IVA (tipo reducido del 10%) o el IRPF (retenciones del 7% y posibilidad de diferir ingresos entre varios ejercicios), amén de módulos de cotización más flexibles.
📡 Impuesto encubierto del 5% audiovisual. La Ley 13/2022 obliga a operadores televisivos a destinar el 5% de su facturación (que no de sus beneficios) a la producción de películas y series. En 2022, este mecanismo semi-impositivo supuso un coste regulado de 380,6 millones, de los cuales 84,1 millones fueron a la producción de cine español.
💰 Apoyo presupuestario masivo con retorno fiscal mínimo. En 2022, el sector recibe 95,5 millones en ayudas directas, pero a esta cifra hay que sumarle 70,6 millones en deducciones del Impuesto de Sociedades y otros 84,1 millones captados por el impuesto encubierto del 5% audiovisual. En total, se canalizaron 250,2 millones en ayudas al cine español, pero su recaudación por IVA derivada de la venta de entradas fue de 7 millones. Por cada 1€ de IVA, el sector recibió 35€ en apoyos.
📊 Fracaso empírico del “efecto tractor”. La correlación de Pearson entre ayudas y espectadores es −0,003 (es decir, nula). No existe evidencia estadística de que mayores subvenciones generen mayor público (si acaso, tienen un efecto muy ligeramente contractivo en la demanda). Por tanto, el aumento del gasto no ha revertido la tendencia de caída estructural y solamente ha servido para inflar artificialmente los datos del sector.
🎭 Sobreproducción y fenómeno de películas “fantasma”. Los estrenos pasan de 168 (2016) a 364 (2025), pero la recaudación cae de 111,5 millones a 85,6 millones durante el mismo periodo. El 87% de las películas de 2025 no superaron los 100.000 euros de taquilla y unas 106 no alcanzaron siquiera los 1.000 euros de ingresos por venta de entradas. De hecho, apenas 28 estrenos superaron el umbral de los 100.000 espectadores
📈 Brecha creciente con el cine extranjero. En 1966, por cada 1€ de cine español se recaudaban 3,5€ de cine extranjero; en 2024 la ratio es 1 a 4,7 (+34%). En términos reales, la recaudación de 1966 equivaldría hoy a 1.073 millones frente a 484,5 millones actuales
🎟 El público “vota con la cartera”: más entretenimiento, menos política. En quince de los veintinueve años que van de 1998 a 2025, la película española más vista fue una comedia. El público premia contenidos familiares, thrillers y otros géneros alejados del “cine de tesis”, más ideológico y con mucho menos atractivo.
🧠 Brecha cultural y desconexión. La reiterada impresión de sesgo ideológico, la politización que preside los grandes eventos del sector y la dependencia estructural de ayudas públicas han erosionado la legitimidad social del sector, alimentando una fractura reputacional que no se corrige ahondando en el problema con más intervención y financiación. El problema ya no es solamente económico, sino también cultural: existe una desconexión entre el tipo de oferta cultural promovida desde el poder político y la demanda real del espectador español.
🛠 Una propuesta de desintervención gradual. Se propone la eliminación progresiva de ayudas directas (−25% anual durante un periodo de cuatro años), combinada con el mantenimiento de incentivos fiscales como mecanismo amortiguador y capaz de orientar la producción hacia la oferta. A largo plazo, una reforma fiscal integral favorecería la integración del cine en marcos impositivos más atractivos para todos los sectores, sin diferenciación. Por otro lado, si se mantiene la obligación del 5%, debe hacerse calculado a partir del beneficio,no la facturación, y permitiendo la deducción fiscal de tales inversiones. Al restaurar las señales de precios, encajar la oferta con la demanda, reducir la injerencia política y reconstruir dinámicas propias el mercado, el cine español puede avanzar hacia un modelo autosuficiente, competitivo y con futuro.
Puedes acceder al informe completo aquí.
Si desea más información sobre el informe, o si desea hablar con el director del IJM, Manuel Llamas, o el coordinador de estudios del Instituto, Diego Sánchez de la Cruz, envíe un correo electrónico a info@juandemariana.org o contacte con el teléfono 676676188

