Skip to content

Viva la Hispanidad, carajo

Compartir

Compartir en facebook
Compartir en linkedin
Compartir en twitter
Compartir en pinterest
Compartir en email

Este domingo, muchos esperábamos que ganase las elecciones Javier Milei sin tener que ir a la segunda vuelta. No fue así. El resultado fue muy bueno, indudablemente, pero habrá que esperar a noviembre para saber el resultado definitivo. Sin embargo, e independientemente del resultado electoral, la campaña y las redes sociales demuestran otra tendencia: la vuelta del hispanismo a la Hispanidad. Ya comenté en otro artículo que las ideas que defiende Milei se basan en la Escuela de Salamanca y que fueron las que propiciaron tanto que Argentina fuera el país con mayor renta per cápita del mundo como el milagro económico español.

El domingo, Benjamín Santamaría publicaba un artículo en OKDiario en el que afirmaba que las ideas de Javier Milei vienen de Huerta de Soto y de la Escuela Austríaca. Algo incuestionable, que siempre ha hecho público Milei. Sin embargo, termina el artículo diciendo que «ahora, estas ideas cruzan el Atlántico y se presentan como alternativa en las elecciones de Argentina».

Una tradición de pensamiento

No se entienda este texto como un ataque a Benjamín Santamaría, ni a su artículo, sino que quiero reafirmar y expandir mi postura de que esas ideas no tienen que cruzar el Atlántico, sino que llevan ahí desde el Descubrimiento. Porque esas ideas, son las ideas de la hispanidad, como bien afirman el propio Huerta de Soto y Murray Rothbard, uno de los máximos exponentes de la Escuela Austríaca.

Las mismas ideas que propiciaron el imperio generador por antonomasia y una paz de tres siglos en todo el Imperio. Unas ideas que no fueron pensadas por los escolásticos, sino que estaban ahí, que formaban parte de pensamiento hispánico y que los estudiosos salamantinos se limitaron a recoger. Y esa es, precisamente, la grandeza de la hispanidad y de la Escuela de Salamanca: trabajar con los rescursos disponibles, observar y estudiar la realidad existente para hacerse compatible con ella. Compatibilizar el individuo con el entorno partiendo de la materia existente.

El mestizaje como clave de la hispanidad

De ahí que la universalización del concepto de «persona» se dé en un marco donde el mestizaje fue siempre una práctica habitual entre árabes, judíos y cristianos. El derecho de gentes moderno no podría haberse dado fuera de un entorno de mestizaje. El mismo mestizaje que se extendió por ultramar prácticamente desde el momento del Descubrimiento. El mestizaje que permitió que todos los habitantes de España fueran iguales en dignidad, independientemente de su pigmentación.

Que el primer negro del mundo que estudió en una universidad fuera en España o que el primer negro del mundo que impartió clases en una universidad fuera en España no fue fruto de una lucha política contra un «racismo institucional»  como ocurre en otras zonas geográficas. No, porque no puede haber lucha contra el racismo cuando no hay racismo.No puede haber racismo cuando el mestizaje es un hecho habitual.

Competencia entre idiomas

El mestizaje no es la homogeneización de la sociedad, sino la riqueza de la diversidad. Y ese marco de competencia y colaboración es lo que lleva a la riqueza y la prosperidad. A una riqueza cultural que es lo que lleva la competencia entre idiomas, que llevó a la creación de la primera gramática del mundo, pero a la vez, la supervivencia de los distintos idiomas que todavía existen en la Hispanidad.

Tal como ocurrió con Juan Latino, el Concilio de Méjico de 1555 no fue una lucha contra ninguna opresión, sino una evolución natural de exportar a ultramar lo que era bueno en la península. Del mismo modo que la coexistencia de distintos idiomas era enriquecedor en la península se exportó a ultramar. Sin esa competencia no podría haberse dado el Siglo de Oro.

Competencia entre idiomas, entre tecnologías de pensamiento, pero también entre autores. Competencia y colaboración no sólo en el ámbito literario, sino también en las ciencias, en la filosofía, en la teología… sin disputas como la polémica de auxiliis no hubiera sido posible la Escuela de Salamanca. A la vez, sin la Escuela de Salamanca no podría haber habido disputas como la polémica de auxiliis.

Ciencia hispana

Y ese mismo marco de colaboración y competencia fue el que propició el gran desarrollo científico e ingenieril español. No hubiera sido posible la talasocracia hispana sin la colaboración egoísta y descentralizada de miles de personas que hicieron posible los barcos que permitieron el descubrimiento de América o la circunvalación del mundo.

Como ocurrió en la literatura, que surgió de forma espontánea sin intervención política y gracias a que no existían las leyes de propiedad intelecutal, el desarrollo ingenieril y científico surgió de forma espontánea sin intervención política y gracias a que no existían las patentes.

Y es que, para circunvalar el mundo, no sólo hacía falta unos barcos que lo permitieran, sino una cartografía, unos aparatos de medición y, sobre todo, un gran conocimiento que permitiera acumular y criar alimentos y conservar bebida para poder alimentar a todos los que subían a esos barcos.

Sin injerencias políticas y con un marco de competencia y colaboración, la innata empresarialidad humana florece. Si, además, le acompaña una tecnología de pensamiento como es el español, con su carga memética arraigada en la materia, la innata empresarialidad humana se desarrolla para satisfacer las demandas del prójimo.

La materia y el prójimo

Una de las lecturas más claras que podemos hacer del mestizaje es que se produce porque la mujer hispana siempre ha decidido libremente con quién relacionarse. No es de la tribu. Es ella. Además, la gestión de la casa tradicionalmente ha recaido en la mujer, con lo que ello conlleva: educar a los hijos, enseñarles a leer, escribir, hacer cuentas… y llevar las cuentas de la casa. Por lo que, necesariamente, la mujer española ha tenido que ser una persona culta.

Culta y libre. Y, además, la que manda en casa. Esto, tan arraigado en el imaginario popular es lo que lleva a que todos los hitos y mitos fundacionales del hispanismo sean mujeres: la Virgen en general, pero la Virgen del Pilar, en particular, como patrona de la Hispanidad. La Reina Isabel, como la gran protectora de los judíos primero, y de los indios después. La que vuelve a unificar la España oriental e impulsa la España occidental junto a su maestra, amiga y consejera Beatriz Galindo. Doña Marina, como la madre del mestizaje hispanoamericano…

Argentina: amor y odio a España

La historia de Argentina es un contínuo vaivén de amor y odio a la hispanidad. Coincidiendo siempre sus épocas de amor con las de prosperidad y las de odio con las de pobreza. Todavía sobreviven muchos edificios de la época en la que la actual Argentina formaba parte de la Corona Española. De hecho, la Iglesia de San Ignacio de Loyola, es la construcción más antigua de Buenos Aires. Y la segunda construcción más antigua de la ciudad es la Iglesia del Pilar, donde se venera a la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad y que fue construida gracias al mecenas aragonés Juan de Narbona.

Para darse este hecho, no sólo es necesaria la voluntad de Juan de Narbona y las gestiones de Alonso Juan de Valdés Inclán para que en Buenos Aires haya una basílica del Pilar, sino que hace falta unas condiciones económicas para financiar la obra, una labor arquitectónica, una mano de obra con la suficiente calidad para que esos edificios perduren y una voluntad posterior para mantener las edificaciones.

Idea y materia

También nos encontramos épocas oscuras antihispánicas que llevaron a las matanzas de indios en la Conquista del Desierto (1878-1885), con Nicolás Avellaneda y Julio Argentino Roca al frente. Recordemos que quien precedió a Nicolás Avellaneda y quien le nombró ministro de Justicia e Instrucción Pública fue Domingo Faustino Sarmiento, autor de «Facundo o civilización y barbarie en las pampas argentinas».

A esta oscura época le siguió otra de influencia salamantina con Luis Sáenz Peña y José Evaristo Uriburu que llevaron a que sólo diez años después del fin de la Conquista del Desierto fuera el país con más renta per cápita del mundo.

Después llegó el gobierno de Hipólito Yrigoyen (Unión Cívica Radical) y, con él, la Semana Trágica de Buenos Aires, con el único pogromo que ha habido en la Hispanidad y poco después, con Marcelo Torcuato de Alvear como presidente de la República Argentina, una nueva matanza de indígenas en la Masacre de Napalpí. Pensar contra España no es sólo pensar contra el libre comercio. Pensar contra España es pretender imponer violentamente la idea contra la materia. Y eso, irremediablemente, lleva a la masacre, como demostró Perón en la Masacre de Rincón Bomba.

Argentinos, más salamantinos que austríacos

Actualmente, si queremos leer sobre la Escuela de Salamanca, nos vamos a encontrar con multitud de autores argentinos: Carlos Rodríguez Braum, Alejandro A. Chafuen, Gabriel Zanotti, Juan Carlos Cachanosky… todos ellos autores argentinos que estudian a los escolásticos.

Pero, sin duda, la mayor defensa de la Escuela de Salamanca es Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina, de Juan Bautista Alberdi. No sólo por su defensa de la Escuela de Salamanca, sino porque ese libro fue la base sobre la que se objetivó la constitución que permitió a Argentina ser el país con mayor renta per cápita del mundo.

Incluso el propio Milei basa gran parte de su obra en los escolásticos. Dicho de otra manera: esas ideas no han tenido que cruzar el Atlántico, sino que siempre estuvieron ahí. Milei no inventa nada. Milei sólo estudia, observa y ve lo que funciona y lo que no. Es la grandeza de Milei. Es la grandeza de los escolásticos. Si el discurso de Milei ha calado es porque había una predisposición, un campo abonado en Argentina. Milei sólo ha regado el campo. Que no es poco.

Aunque no ganase las elecciones, aunque continuase la inflación y la pobreza cuatro años más en Argentina, el efecto Milei es la demostración de que una parte importante de la población argentina quiere volver a ser una potencia económica mundial, lejos de la intervención estatal, volver a producir, volver a inventar, volver a escribir… y, sobre todo, volver a ser útiles al prójimo.

Ver también

¿Qué tipo de liberalismo defendería la Escuela de Salamanca? (León Gómez Rivas).

Pedro Schwartz y la Escuela de Salamanca. (León Gómez Rivas).

Reflexiones ante la carta de 200 economistas que se oponen a la dolarización. (Adrián Ravier).

Dolarizar Argentina es posible y deseable. (Adrián Ravier).

Dolarizar la Argentina es posible e imprescindible. (Adrián Ravier).

Dolarización en Argentina. (Santos Mercado).

Una propuesta para dolarizar la Argentina sin devaluación ni aumentar la deuda. (Adrián Ravier).

Respuesta a tres grupos críticos de la dolarización argentina. (Adrián Ravier).

La dolarización como herramienta de cambio: lecciones del milagro ecuatoriano. (Adrián Ravier).

4 Comentarios

  1. Pregunta; se puede hacer algun comentario?

    • Yo sí quisiera hacer un comentario (que puede resultar controvertido en algún aspecto):
      Jaime I de Aragón [Montpellier 1208-Alzira 1276]: https://es.wikipedia.org/wiki/Jaime_I_de_Aragón fue, en mi opinión, quien PREFIGURÓ lo que años más adelante sería la idea de la Hispanidad, una monarquía hispánica integradora, fuertemente imbuida por el ideal cristiano y (bastante) respetuosa con la diversidad.

      En el transcurso de su vida este monarca, que se crió (tras la muerte de su padre Pedro II de Aragón en la batalla de Muret 1213 durante la cruzada albigense) como rehén primero de un noble del Languedoc, después de la Orden del Temple en un castillo de Monzón, y más adelante incluso, aun siendo ya rey, de los nobles aragoneses y catalanes, fue capaz de ir transformando sus circunstancias, y en la búsqueda de ser libre él mismo, fue capaz de realizar (incluso improvisar) una obra jurídica e institucional [2] que acabaría significando un camino de libertad para muchas otras personas (especialmente en los nuevos reinos cristianos por él fundados, y especialmente el de Valencia), prefigurando lo que sería más adelante esa idea de la Hispanidad.

      Enlazo dos artículos (desde puntos de vista muy diferentes) para intentar centrar esa idea:
      — Eduardo Wenley Palacios «Como hablan los hombres libres»: https://www.cardonavives.com/artdocumentos.asp?id=83&tit=Cómo%20hablan%20los%20hombres%20libres.
      — José-Luis Villacañas Berlanga «Don Jaume: el rey que forjó la España plural»: https://www.cervantesvirtual.com/portales/jaume_i_el_llibre_dels_fets/jaume_i/

      Curiosa y significativamente, hoy en día, la opinión que se tiene de la obra de dicho rey varía según en qué territorio de su Corona preguntemos: positiva en Valencia y Baleares (los dos nuevos reinos por él conquistados), pero negativa en Aragón y sobre todo en Cataluña [2]. Recordemos también que Jaime renunció a los derechos hereditarios que por parte de su madre, María de Montpellier, tenía en relación a territorios de más arriba de los Pirineos.

      [1] Obligándose él mismo a someterse al Derecho, y obligando a sus descendientes a jurar (antes de ser aceptados como reyes sucesores) respetar las leyes de los correspondientes territorios (por lo menos así fue en relación a los Fueros del reino de Valencia –que a diferencia de los de otros reinos fue básicamente una implantación ex novo del derecho romano justinianeo que entonces se estaba recuperando en la universidad de Bolonia–), formalidad o rito que se truncó con el acceso al trono del nieto de los reyes católicos, Carlos V de Austria, que al no querer ir a jurar los Fueros en persona generó la guerra de las Germanías (1519-23) y el comienzo –o más bien confirmación– del declive o decadencia de dicho reino y bastantes de sus libertades.

      [2] Un autor seguidor del actual nacionalismo catalán fuera de Cataluña, Joan Fuster, con criterios que a mi me parecen ciertamente discutibles, propone de hecho volver a los tiempos de Jaime I y deshacer su obra, pues considera que Jaime I se equivocó y debía haber dividido a la población según criterios etno-linguísticos, pues considera que existía/existe (incluso 800 años después) algo así como una ‘dualidad irresoluble’ (?)

      • Un dato importante en esa PRECONFIGURACIÓN es que Jaime I, en 1244, separó también la reunión en Cortes de los aragoneses por una lado y de los condados catalanes por otro (que se habían venido reuniendo conjuntamente desde la unión matrimonial), y marcó la delimitación entre unos y otros en el río Cinca (y con ello encauzó una conciencia territorial diferenciada, aunque unos y otros tuvieran –o compartieran– un mismo monarca).

        Y es que el río Cinca está cerca de Monzón, donde Jaime había crecido, en una zona de frontera lingüística, donde se hablaban VARIAS LENGUAS. Luego Jaime I se crió entre la lengua de Oc de su madre en Montpellier (su lengua materna), el romance aragonés y los incipientes dialectos de los condados catalanes (e incluso el castellano, creo), lo que influyó en la visión plural y plurilingüe del monarca, valorando la coexistencia entre idiomas y tecnologías de pensamiento, la competencia y la riqueza de la diversidad, que señala muy bien el artículo de Fernando Vicente. Y de ahí la supervivencia de los distintos idiomas que todavía existen en la Hispanidad.

  2. Adjunto enlace al Protocolo que acordaron diversas personas individuales y asociaciones
    en el reciente I Congreso de la Hispanidad celebrado en la villa de Santa Pola:
    https://hispanidadsantapola.com/protocolo-santa-pola-hispanidad/

    PROTOCOLO DE SANTA POLA de la CONVENCIÓN MARCO DE LAS ASOCIACIONES SOBRE LA HISPANIDAD

    Las Partes en el presente Protocolo, siendo Partes de la CONVENCIÓN MARCO DE LAS
    ASOCIACIONES SOBRE LA HISPANIDAD en adelante «la Convención”, referente a todas
    aquellas personas, asociaciones, instituciones y organismos presentes en la misma,

    Han convenido lo siguiente:
    Artículo 1
    A los efectos del presente Protocolo se aplicarán las siguientes definiciones:
    1. Por HISPANIDAD se entiende el proceso civilizatorio de carácter universal, que
    surge gracias al impulso de la monarquía hispánica apoyada en la Fe católica,
    constituyendo en la actualidad, un conjunto de naciones de similares
    características históricas y culturales, común a todos los países y pueblos de
    lengua española.
    2. Por HISPANISMO se entiende el cultivo y defensa de la cultura y tradiciones
    hispanas, especialmente la lengua española, frente a cualquier nación, grupos o
    individuos, internos o externos al ámbito histórico hispánico, contrarios a estos
    valores.

    Artículo 2
    Con el fin de promover la HISPANIDAD y el HISPANISMO, cada una de las partes
    asistentes a la “Convención”, firmantes de este protocolo, actuales y futuras, adquieren
    el compromiso de:
    1. Desarrollo, aplicación y difusión de acciones defensoras, de la Hispanidad y el
    Hispanismo.
    2. Compromiso de no interferir en las actividades de otros firmantes.
    3. Apoyar la educación, formación y sensibilización pública sobre la necesidad de
    impulsar las iniciativas hispanistas.
    4. Defender, fomentar y difundir el idioma español, eje vertebrador del hispanismo,
    sin perjuicio de la protección de cualquier otra lengua regional hablada en el
    ámbito de la hispanidad. La Convención combatirá todas aquellas iniciativas
    públicas que marginan la lengua española.
    5. Compromiso de solidaridad entre las partes.

    Artículo 3
    Desde la sociedad civil se elevarán propuestas a la clase política dirigente y a las
    instituciones nacionales e internacionales, relativas a todo aquello que pueda beneficiar
    a la hispanidad, teniendo como principal referencia las naciones políticas constituidas
    realmente existentes y con asiento en la ONU.


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más artículos

Historia de Aragón (V): Sancho Ramírez

En 1068, Sancho Ramírez viajó a Roma, donde el Papa le concedió el título de Rey de Aragón. Aragón pasó a ser vasallo de la Santa Sede, a cambio de 500 mancusos de oro al año,

La revolución conservadora de Margaret Thatcher

En sus notas para aquel discurso de 1991, Margaret Thatcher concluía advirtiendo a sus amigos del CPS que la gran tentación de la política era «perder de vista las verdades eternas y elegir la solución popular y rápida».