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Los desafíos de Milei como presidente libertario más allá de Argentina

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El objetivo del liberalismo es la cooperación pacífica entre todos los hombres y entre todas las naciones

Ludwig von Mises

Cuando un mandatario, sea cual sea su inspiración ideológica y política, económica o religiosa, asume como fundamento básico unos principios filosóficos como el ideal que guiaran sus políticas económicas y sociales en su respectiva nación. No solo los adopta, frente a sus respectivos connacionales, como lógicamente y naturalmente debe de ser, sino a nivel internacional, con los grupos e individuos que comparten sus ideales en mayor o menor medida.

El caso del presidente Javier Milei, no escapa a esta premisa. Más cuando los fundamentos ideológicos, de corte liberal, que el mandatario argentino ha tomado como bandera política y económica, en especial los de la llamada escuela austriaca de economía, a la cual nos suscribimos.  Se ha cuestionado históricamente desde ámbitos políticos, académicos, pseudointelectuales e ideológicos.

Cuestionamientos que han procedido tanto de la izquierda radical totalitaria marxista-leninista como de los defensores del populismo estatal amparado en formas de gobiernos supuestamente “democráticas”, como los que se conocen hoy en día bajo el nombre de movimientos progresistas de diferentes vertientes, hasta las expresiones del totalitarismo fascista y neofascistas, pasando por los gobiernos con capitalismo de estado y políticas intervencionista y mercantilistas.  

Desafíos en el orden político argentino

En lo que respecta orden interno argentino es importante destacar que la victoria alcanzada por el presidente Milei bajo los postulados ideológicos de la escuela liberal austriaca de economía se da en el marco de un entorno institucional, cultural y político, que le es esencialmente adverso y de difícil manejo político. Pues los adversarios de los principios del pensamiento económico y político liberal de la escuela austriaca de economía, en los escenarios antes señalados, juegan con reglas diferentes a las que por mandato ético y moral utilizan los que hemos sido defensores del liberalismo.

El Presidente Milei en su discurso de recepción del galardón Juan de Mariana el pasado 21 de junio del 2024, destacó una de las frases más usadas en sus discursos de campaña, lo siguiente:

Por eso, recurrentemente, en nuestros actos de campaña cerrábamos con la definición de liberalismo de Alberto Benegas Lynch (hijo), con algunas mutaciones que yo le hice: el liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión y en la defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad.  

Javier Milei, presidente de Argentina

En sintonía con la anterior cita, el Presidente Milei sostuvo en lo referente a los aspectos morales de su política económica que

no es solamente la cuestión de la economía. Nosotros interpretamos la economía desde una cuestión moral. El diseño de la política económica tiene que ver con una cuestión fundamentalmente moral, es decir, cuáles son los valores que están detrás de eso. Y claramente, frente a eso, nada puede contra el liberalismo.

Javier Milei.

Zigzagueando por el terreno político

No obstante, el Presidente Milei destacó los graves desafíos que ha tenido que enfrentar al tratar de implementar su programa de gobierno, recalcando al respecto que

La verdad es que cuando ustedes plantean el objetivo, les aviso que no es un movimiento rectilíneo uniforme. Es decir, uno no va zigzagueando porque es un imbécil ineficiente, sino que en el medio puede ser que haya pozos; que haya un montón de cosas, y las tiene que ir esquivando. Y no solamente eso, sino que también se encuentra con otros problemas, donde los oponentes políticos también disparan. Entonces, ustedes están esquivando los pozos en el camino, y mientras están esquivando, los opositores están disparando.

Javier Milei.

Siguiendo con este mismo orden de ideas, Javier Milei resaltó de igual forma que las marañas de traiciones que ha tenido que enfrentar, en su entorno político al señalar. Al respecto, el mandatario argentino señalo:

Como si esto fuera poco, mientras defendemos las ideas de la libertad, también aparecen los liberales egipcios, que, por un lado, hablan de libertad y por el otro le venden la patente de corso al mejor postor. Hasta hablan de la eficiencia del gasto público. Y no solo eso, uno tiene que seguir avanzando y peleando por las ideas, y lo peor de todo es que hasta tiene que lidiar con las mentiras y demás.

Javier Milei.

Desafíos y amenazas en el orden internacional

El fenómeno Milei se produce en una coyuntura social, política e histórica asincrónica, en lo referente a la transmutación que está sufriendo, de lo que se ha conocido como el Orden Liberal International (OLI), surgido después de la Segunda Guerra Mundial. Orden que ha venido experimentando fuertes desafíos y amenazas, que han ido debilitando sus cimientos, políticos e ideológicos, como consecuencia del enfrentamiento geoeconómico y geopolítico, entre China y los EE.UU. principalmente y el resto de sus respectivos aliados, principalmente, y la presencia de detractores internos de este orden en el seno de las propias sociedades occidentales. 

El surgimiento de gobiernos y regímenes que se han aprovechado de mecanismos democráticos para después perpetuar regímenes principalmente dictatoriales de izquierda populistas, con tendencias totalitarias, y que han pretendido ser un referente mundial de modelo político a seguir, son una de las principales amenazas que el proyecto de corte liberal enfrenta el Presidente argentino a nivel internacional. 

Dentro de este contexto, el gobernante argentino ha tenido que lidiar con fuertes críticas provenientes principalmente de otros mandatarios latinoamericanos de confesada tendencia izquierdista, como: Gustavo Petro de Colombia, Manuel López Obrador de México, Daniel Ortega de Nicaragua, y principalmente las procedentes del régimen venezolano hacia la gestión de Milei, y los señalamientos que este ha realizado a las políticas socialistas, regulatorias e intervencionistas que han fracasado en Venezuela. Y por último, es importante mencionar las tensiones entre los gobiernos de Argentina y España, y el cruce mutuo de críticas y acusaciones que se ha producido entre los gobernantes de ambas naciones. Enfrentamientos estos que han terminado de configurar un escenario internacional de desafíos y amenazas por parte del proyecto de gobierno del mandatario argentino.

Un capitalismo maniatado

Más allá del estilo y discurso personal de Javier Milei y de su narrativa política, en la difuminación de su mensaje ideológico, en contra las excesivas intervenciones del estado, en favor del libre mercado, sus cuestionamientos a los altos impuestos, y a las regulaciones sociales. Como lo dejo claro en su discurso en Davos, en el cual el líder argentino envió un mensaje de salvación a «Occidente» de los peligros de un capitalismo excesivamente regulado, al señalarles que «No se dejen amedrentar por los parásitos que viven del Estado».

Lo que realmente está detrás de todas estas detracciones tanto en el ámbito interno del sistema político argentino como en su entorno internacional, es que las políticas del gobierno de Milei basadas en los postulados básicos de la escuela austriaca de economía, representan no sólo un peligro ideológico que pone  al descubierto el fracaso en mayor o menor medida de las políticas económicas de todos los gobiernos y regímenes de tendencia izquierdistas-populista y pseudodemocráticos  a nivel global. Lo que ha provocado la ira de unas hienas que se avalanchan sobre este proyecto desde diferentes latitudes.

Milei como amenaza

Pues éstos ven como amenaza un eventual éxito de la gestión del gobernante argentino. Podría llegar a ser un buen referente ideológico de corte liberal a nivel global. Ha puesto en práctica exitosamente, en un país como Argentina con un pasado populista fuertemente arraigado. 

Como reflexión final tendremos que tener muy presente que todos aquellos que desde diferentes posiciones y tribunas hemos defendido los postulados básicos del liberalismo, y  en especial los principios de la escuela austriaca de economía, que los desafíos y compromisos del mandatario argentino van más allá de su nación. Pues si el mismo llegase a fallar en la implementación de sus políticas económicas y sociales, e incurriese en cualquier acto que pueda ser considerado como contrario a los postulados morales y filosóficos que el mismo defiende, tendrían unas graves consecuencias. Consecuencias no solo para la nación argentina, sino para el resto de los defensores del liberalismo a nivel global. Ya que el caso argentino se citará como un mal referente práctico en lo que a implementación de las políticas liberales se refiere por parte de sus adversarios a nivel global.

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